El Presidente de la Conferencia Episcopal «comparte el dolor y el sufrimiento» con las víctimas de la “Causa de niños robados”

Valladolid BlázquezEl Presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Mons. D. Ricardo Blázquez Pérez, ha recibido a Dña. Mar Soriano Ruíz y Dña. Carmen del Mazo Hidalgo representantes de la «Plataforma de Afectados de Clínicas de toda España. Causa de niños robados». El encuentro se ha enmarcado dentro de las numerosas visitas de carácter privado que Mons. Blázquez atiende por razón de su cargo y se ha realizado a petición de la citada Plataforma. Ha tenido lugar el martes 20 de mayo en la sede de la CEE y se ha prolongado por espacio de una hora y cuarto.

Mons. Blázquez ha escuchado con atención a sus interlocutoras, les ha mostrado su cercanía personal con las víctimas y les ha reiterado lo que en otras ocasiones se ha dicho públicamente sobre este caso: la Iglesia va a colaborar con la Justicia en la medida en que sea posible y continuará escuchando a las familias de los afectados.

El presidente de la CEE ha expresado su «rechazo a la grave inmoralidad que supone que a unos padres les arrebaten a su hijo sin su consentimiento» y «comparte el dolor y el sufrimiento de todos los afectados».

Al mismo tiempo, es necesario reiterar que es injusto extender una sombra de sospecha sobre cualquier colectivo en general por la presunta actuación inadecuada de alguno de sus miembros.

Con palabras del Papa Francisco, en la Exhortación Apostólica «Evangelii Gaudium», hay que comprender «a las personas que tienden a la tristeza por sufrir graves dificultades, pero poco a poco hay que permitir que la alegría de la fe comience a despertarse, aun en medio de las peores angustias (…) La Iglesia está llamada a ser siempre la casa abierta del Padre (…) Que nadie encuentre la frialdad de una puerta cerrada».

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 39187 Artículos
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).