Ante las elecciones europeas

gil-hellinMons. Francisco Gil Hellín        “El 25 de Mayo se celebran elecciones al Parlamento Europeo. El resultado configurará esta institución durante los próximos cinco años”. Así comienza un “Comunicado” que acaba de emitir el Departamento de Formación Sociopolítica de la Diócesis de Burgos”. Se trata de un documento sereno y realista, cuyas principales afirmaciones son la reafirmación de nuestra condición europea, el desinterés de muchos ciudadanos por las instituciones de Europa, la importancia que tiene el Parlamento europeo en la vida española, la necesidad de votar con una conciencia bien formada y las condiciones que debemos exigir y valorar en los candidatos.

Respecto a nuestra condición europea, el Comunicado valora positivamente “la colaboración entre las naciones”, por la contribución que ello supone a “la paz y la fraternidad”. Tal aportación es particularmente importante en nuestro caso, si tenemos en cuenta que hablamos de “países que estuvieron enfrentados en dos grandes guerras”. Además, en lo que respecta a España “es innegable que los Fondos Europeos han beneficiado notablemente a nuestro país y han potenciado su desarrollo en los últimas décadas”. Lo lógico es, por tanto, que sigamos estando en Europa.

Sin embargo, muchos ciudadanos no lo perciben así y muestran “un peligroso desinterés por las instituciones europeas”, como lo demuestra la alta abstención del 54% en las últimas elecciones. En ello puede influir no sólo “la lejanía afectiva y efectiva” sino también el deterioro que ha sufrido la clase política por tantos casos de corrupción. De ahí deriva -dice el Comunicado- que la ciudadanía perciba lo que consideró como  “un proyecto común” como un “centro de intereses particulares de burócratas más que de demócratas”.

Es preciso reaccionar contra esta tendencia. Porque la Unión Europea tiene mucha influencia en nuestras vidas. De hecho, el 80% de las leyes españolas está condicionado por las directrices europeas. Por ejemplo, estas directrices “orientan decisiones tan concretas como la subida de la luz o del IVA, el rescate bancario, los recortes en gastos sociales o la política migratoria”. Es lógico, por tanto, que el periodo electoral sea una “gran oportunidad para informarse y debatir las principales cuestiones socioeconómicas que darán forma a la Unión en los próximos años”.

Todos sabemos que el voto es el arma principal que los ciudadanos pueden manejar en una sociedad democrática. Es lógico, por tanto, que el Comunicado al que me estoy refiriendo, “anime a todos los ciudadanos al compromiso personal para no caer en una visión instrumental del voto”.

¿Qué criterios hemos de manejar a la hora de decidir nuestro voto? El Comunicado del Departamento de Formación Sociopolítica señala estos tres: 1º) “Es importante que los aspirantes al Parlamento europeo muestren sensibilidad y compromiso por la difícil situación de muchos ciudadanos, especialmente los colectivos más vulnerables como los jóvenes, los discapacitados y los emigrantes”. 2º) “Es esencial recordar la urgencia de defender los derechos de todos los ciudadanos” y 3º) hay que esperar que los aspirantes ofrezcan una “cultura de moderación y solidaridad que inspire la economía social de mercado”.

Por mi parte, me gustaría añadir que el Parlamento Europeo no puede tener una dimensión exclusivamente económica o sociopolítica sino que ha de tener presente que  la dignidad de la persona humana es la principal seña de identidad de Europa. Cuestiones como la defensa de la vida, la familia fundada sobre la unión de un hombre y una mujer, la libertad religiosa y la libertad de educación son ineludibles y exigibles a los candidatos.

+ Francisco Gil Hellín

Arzobispo de Burgos

Mons. Francisco Gil Hellín
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Mons. D. Francisco Gil Hellín nace en La Ñora, Murcia, el 2 de julio de 1940. Realizó sus Estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Diocesano de Murcia entre 1957-1964. Obtuvo la Licenciatura en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma entre 1966-1968. Además, estudió Teología Moral en la Pontificia Academia S. Alfonso de Roma entre los años 1969-1970. Es Doctor en Teológía por la Universidad de Navarra en 1975. CARGOS PASTORALES Ejerció de Canónigo Penitenciario en Albacete entre 1972-1975 y en Valencia de 1975-1988. Subsecretario del Pontificio Consejo para la Familia de la Santa Sede de 1985 a 1996. Fue Vicedirector del Instituto de Totana, Murcia entre 1964-1966 y profesor de Teología en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia (1975-1985). También en el Istituto Juan PAblo II para EStudios sobre el Matrimonio y Familia (Roma, 1985-1997) y en el Pontificio Ateneo de la Santa Cruz en Roma (1986-1997). Juan Pablo II le nombraría despues Secretario del Dicasterio de 1996 a 2002. Fue nombrado Arzobispo de la Archidiócesis de Burgos el 28 de marzo de 2002, dejando su cargo en la Santa Sede, y llamado a ser miembro del Comité de Presidencia del Pontificio Consejo para la Familia desde entonces. El papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Burgos el 30 de octubre de 2015, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 28 de noviembre de 2015. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar y de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida desde el año 2002. Ha sido miembro de la Comisión Permanente en representación de la Provincia Eclesiástica de Burgos desde 2011 hasta 2015. Además fue miembro de la Comisión Episcopal del Clero de 2002 a 2005.