CANONIZACIÓN DE JUAN XXIII Y DE JUAN PABLO II – Gran fiesta de la santidad para la Iglesia y para el mundo

Mons. Vicente Jiménez ZamoraMons. Vicente Jiménez        El domingo 27 de abril, domingo de la Octava de la Pascua y fiesta de  la Divina Misericordia, es un día histórico para la Iglesia y para el mundo. Dos Papas gigantes, Juan XXIII y Juan Pablo II, son canonizados por el Papa Francisco con la presencia del Papa emérito Benedicto XVI. Cuatro Papas en la plaza de San Pedro, corazón del orbe católico.

El Papa “bueno” Juan  XXIII convocó el Concilio Vaticano II, máximo acontecimiento eclesial del siglo XX,  y el Papa Juan Pablo II, el “santo súbito” (“santo ya”), fue fiel intérprete y cumplidor de la letra y del espíritu de los documentos conciliares.

El Papa Juan XXIII, que ocupó la sede de Pedro desde el 1958 a 1963,  abrió de par en par las ventanas de la Iglesia para que entrara el aire renovador del Espíritu y quiso una Iglesia llena de misericordia. En el discurso de inauguración solemne del Concilio dijo: “En nuestro tiempo, la Iglesia de Cristo prefiere emplear la medicina de la misericordia y no empuñar las armas de la severidad”. Cincuenta años más tarde, el Papa Francisco, que lo va a proclamar santo dice también: “La Iglesia Católica quiere mostrarse madre amable de todos, benigna, paciente, llena de misericordia y de bondad para con los hijos separados de ella”.

El Papa Juan Pablo II, venido de un país lejano (Polonia), al comienzo de su largo pontificado (1978-2005) gritó al mundo entero: “¡No tengáis miedo! ¡Abrid las puertas a Cristo!”

En este día histórico, invito a todos los diocesanos a dar gracias a Dios por el don a su Iglesia de estos grandes Papas,  y a venerar la memoria de los nuevos santos: San Juan XXIII y San Juan Pablo II por su ejemplaridad, con el fin de que toda la Iglesia  se vigorice en el Espíritu por el ejercicio del amor. Es sumamente conveniente que amemos a estos santos de nuestros días, amigos de Dios, que rindamos a Dios las gracias que les debemos por ellos y que los invoquemos humildemente.

Quiera Dios que, como pedimos tantas veces en la Liturgia, los nuevos santos nos muevan a la acción de gracias a Dios, fuente de toda santidad, nos estimulen con su ejemplo en el camino de la vida y nos ayuden con su poderosa intercesión.

+ Vicente Jiménez Zamora

Obispo de Santander

Mons. Vicente Jiménez Zamora
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Mons. D. Vicente Jiménez Zamora nace en Ágreda (Soria) el 28 de enero de 1944. Fue ordenado sacerdote diocesano de Osma-Soria el 29 de junio de 1968. Es licenciado en Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, en Teología Moral por la Pontificia Universidad Lateranense de Roma y en Filosofía por la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino de Roma. CARGOS PASTORALES Su ministerio sacerdotal y episcopal está unido a su diócesis natal, en la que durante años impartió clases de Religión en Institutos Públicos y en la Escuela Universitaria de Enfermería, además fue profesor de Filosofía y de Teología en el Seminario Diocesano. También desempeñó los cargos de delegado diocesano del Clero (1982-1995); Vicario Episcopal de Pastoral (1988-1993); Vicario Episcopal para la aplicación del Sínodo (1998-2004) y Vicario General (2001-2004). Fue, desde 1990 hasta su nombramiento episcopal,abad-presidente del Cabildo de la Concatedral de Soria. El 12 de diciembre de 2003 fue elegido por el colegio de consultores administrador diocesano de Osma-Soria, sede de la que fue nombrado obispo el 21 de mayo de 2004. Ese mismo año, el 17 de julio, recibió la ordenación episcopal. El 27 de julio de 2007 fue nombrado Obispo de Santander y tomó posesión el 9 de septiembre de 2007. Desde el 21 de diciembre de 2014 es Arzobispo de Zaragoza, tras hacerse público el nombramiento el día 12 del mismo mes. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro del Comité Ejecutivo desde el 14 de marzo de 2017. Además, ha sido miembro de las Comisiones Episcopales para la Doctrina de la Fe (2007-2008) y Pastoral Social (2008-2011). Desde 2011 era presidente de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, tras ser reelegido para el cargo el 13 de marzo de 2014. El sábado 29 de marzo de 2014 la Santa Sede hizo público su nombramiento como miembro de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.