Domingo de la Divina Misericordia – Jornada y colecta por las Vocaciones Nativas. Día de la canonización en Roma de los Papas Beatos Juan XXIII y Juan Pablo II.

Mons. Manuel UreñaMons. Manuel Ureña       ¡Cuántas celebraciones concurren este año en el segundo Domingo de Pascua, antigua Dominica in Albis!

1. En primer lugar, celebramos el Domingo de la Divina Misericordia, declarado como tal por el papa beato Juan-Pablo II, el 30 de abril del año 2000, en el curso de la misa de canonización de la que iba a ser la primera santa del nuevo milenio, la religiosa contemplativa de Polonia, Faustina Kowalska.

Y es que, en su carta-encíclica sobre la misericordia divina, Dives in misericordia, del 30 de septiembre de 1980, Juan-Pablo II subrayaba, como función principal de la Iglesia, proclamar, practicar y pedir la misericordia de Dios. Poco después, el 22 de noviembre de 1981, el Papa dijo en el Santuario del Amor Misericordioso de Colle-Valenza, en Italia, que desde el principio de su pontificado había considerado este mensaje como su cometido especial. La Providencia se lo había asignado. Y, ciertamente, así fue, pues el mensaje de la Divina Misericordia estuvo siempre cerca de él como algo muy querido.

Esta es la razón de que Juan-Pablo II se mantuviera siempre tan cerca de santa Faustina Kowalska. El Señor había escogido a Faustina como apóstol de su misericordia para transmitir al mundo a través de ella su gran mensaje. La misión de Faustina era proclamar al mundo la verdad revelada en la Sagrada Escritura sobre el amor misericordioso de Dios, con el fin de alcanzar la misericordia divina para cada persona, para el mundo entero y especialmente para los pecadores. Y todo ello debía ser llevado a cabo a través del culto dado siempre a la misericordia de Dios y a través de las nuevas formas de culto inspiradas por el Señor a santa Faustina.

Juan-Pablo II fue un gran devoto de Faustina Kowalska y de su obra. Élla murió muy pronto, concretamente el 5 de octubre de 1938. El 18 de abril de 1993, el Papa la declaró beata. Y, después de su canonización, Juan-Pablo II, en 2002, bendijo la Basílica de la Divina Misericordia en Cracovia-La-giewniki (Polonia), dedicada a la Santa, otorgando gracias especiales a quienes acudiesen en peregrinación a este templo.

Permitid os convoque a participar en la Eucaristía y en el rezo de la “Coronilla”, el domingo 27 de abril, a las tres de la tarde, en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar.

2. En segundo lugar, el Domingo de la Divina Misericordia coincide esta vez en España con la celebración de la jornada y colecta en favor de las Vocaciones Nativas.

Cuán bella fue aquella iniciativa profética de Estefanía Cottin de Bigard y de su hija Juana Bigard, que trataba de fomentar las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada en los territorios de misión, y que el papa Pío XI asumió como propia en 1922, convirtiéndola en “Pontificia”.

Fue llamada “Obra de San Pedro Apóstol”. Y, como tal, quedó integrada en OMP. Desde entonces, la mentada institución viene trabajando eficazmente para que todas las Iglesias puedan beneficiarse del ministerio de aquellos hijos que el Señor ha llamado para el sacerdocio ministerial y/o para la vida consagrada. Aportando un apoyo espiritual y material a los pioneros del clero local, la Obra ha desempeñado un papel de primer orden, gracias a la participación generosa de innumerables fieles.

Y es que el mejor argumento para mostrar la madurez alcanzada por una Iglesia joven es el hecho de que ésta haya llegado ya a encontrarse en condiciones de generar las vocaciones y los ministerios que necesita para desarrollar todas las funciones propias de una Iglesia local.

Hay, pues, que cooperar con esas Iglesias nacientes en las que Dios está suscitando numerosas vocaciones. Gracias a esta colaboración, un gran número de vocaciones al ministerio ordenado y a la vida consagrada sembradas por el Espíritu en las Iglesias jóvenes han podido germinar y producir frutos de gracia y de salvación. ¡Que no se pierda ninguna vocación nativa por falta de oración, de acción pastoral y de recursos económicos! ¡Recibid un especial reconocimiento de la Iglesia quienes financiáis cada año una o varias “Becas de estudio”, algunas de las cuales son posibles gracias a la suma de pequeñas aportaciones singulares!.

3. Finalmente, hoy, II domingo de Pascua, día de la Divina Misericordia, la Iglesia celebra en Roma la canonización de los papas beatos Juan XXIII (1881-1963) y Juan-Pablo II (1920-2005). La fecha de su canonización fue elegida por el papa Francisco durante el consistorio celebrado el 30 de septiembre de 2013. La canonización tiene lugar en el 50º aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II.

Tal vez sea mejor preterir algunos comentarios no demasiado afortunados que han visto la luz últimamente en ciertos medios de comunicación a propósito del hecho de haber unido a estos dos pontífices en un solo acto de canonización. ¿Qué habrá buscado el papa Francisco al proclamar santos, uno junto al otro, a dos hombres tan distintos? Esta es la pregunta, en apariencia inocente, que se han formulado algunos. Y, como digo, la respuesta dada ha sido, a veces, tan peregrina como rebuscada.

Saliendo al paso de tales aprioris injustificados, puede ser conveniente señalar la existencia de un mismo hilo conductor en las mentes y en los corazones de los seis últimos obispos de Roma. Y tal hilo conductor se concreta en este caso en el saludo gozoso de bienvenida dado al Concilio Vaticano II  y en la voluntad firme de recibir su precioso legado y de aplicarlo.

Manuel Ureña Pastor,

Arzobispo de Zaragoza

Mons. Manuel Ureña
Acerca de Mons. Manuel Ureña 137 Artículos
Manuel Ureña Pastor nació en Albaida (Valencia) el 4 de Marzo de 1945. Realizó sus estudios de Enseñanza Primaria en las Escuelas Nacionales de su pueblo natal. En Septiembre de 1959 ingresó en el Seminario Metropolitano de Moncada (Valencia), en donde cursó el Bachillerato Elemental y el Bachillerato Superior, y, posteriormente, el quinquenio de Estudios Eclesiásticos, obteniendo en junio de 1970 el título de Bachiller en Teología. Entre los años 1968 y 1973, cursó Estudios Superiores de Historia y de Geografía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Literaria de Valencia. En 1973 obtuvo la Licenciatura en Teología en la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca con una tesina sobre “El tema de Dios en el joven Leibnitz”. El 14 de Julio de aquel mismo año, 1973, recibió la ordenación sacerdotal en Valencia de manos del entonces Sr. Arzobispo Metropolitano, S.E. Rvdma., Mons. José María García Lahiguera. A partir de septiembre de aquel año ejerce el ministerio sacerdotal, como coadjutor, en la parroquia de Nuestra Señora del Olivar de Alacuás (Valencia) y, al mismo tiempo, imparte clases de Teología pastoral, de Teología Fundamental y de Teología de la fe en la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” de Valencia. En Septiembre de 1976 es enviado a Roma para cursar estudios superiores de Filosofía en la Pontificia Universidad de Santo Tomás. Allí obtendrá en abril de 1984 el grado de Doctor en Filosofía con una Tesis Doctoral sobre el pensamiento del filósofo neomarxista alemán Ernst Bloch titulada: “Ernst Bloch:una interpretación teleológica –inmanente de la realidad” que mereció la máxima calificación académica. En 1980, es nombrado Director del Colegio Mayor "San Juan de Ribera", de Burjasot (Valencia), y profesor de Metafísica y de Historia de la Filosofía Antigua en la Facultad de Teología de Valencia. Durante dos semestres impartiría también las asignaturas de Filosofía de la Religión y de Historia de la Filosofía medieval. En 1987 es nombrado miembro de la Blochsgesellschaft, en la entonces República Federal de Alemania. El 8 de Julio de 1988 el Papa Juan Pablo II lo nombró Obispo de la Diócesis de Ibiza, siendo consagrado el 11 de septiembre de aquel mismo año. Y, desde el 20 de abril de 1990, simultaneó su ministerio episcopal en Ibiza con el de Administrador Apostólico de la Diócesis de Menorca. En Julio de 1991, el Papa Juan Pablo II lo trasladó a la Diócesis, entonces recien creada, de Alcalá de Henares, nombrándolo, al mismo tiempo, Visitador Apostólico de los Seminarios Mayores de las provincias eclesiásticas de Andalucía y Administrador Apostólico de la Diócesis de Ibiza. En 1992, el entonces Presidente de la Conferencia Episcopal Española y Arzobispo de Zaragoza, S. E. Rvdma., Mons. Elías Yanes Álvarez, lo nombró Consiliario Nacional de la Adoración Nocturna Española, cargo que sigue ejerciendo en la actualidad. En Julio de 1998 es nombrado Obispo de la Diócesis de Cartagena, Administrador Apostólico de la diócesis de Alcalá de Henares y Gran Canciller de la Universidad Católica de Murcia. Promovido al Arzobispado de Zaragoza el 2 de abril de 2005, comenzó a ejercer aquí su ministerio de sucesión apostólica el 19 de junio del mismo año, al tiempo que era nombrado Administrador Apostólico de la diócesis de Cartagena y Gran Canciller de la Universidad San Jorge de Zaragoza. En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Pastoral Social, de Seminarios y Universidades, y del Comité Episcopal ‘Pro vita’. En la actualidad es miembro de la Comisión Episcopal de para la Doctrina de la Fe. Su investigación filosófica gira en torno al pensamiento marxista y al pensamiento postmoderno. En teología, ha trabajado bastante el pensamiento de los teólogos católicos Karl Rahner y Hans Urs von Balthasar; y, en teología protestante, ha familiarizado mucho con los teólogos protestantes Karl Barth y Dietrich Bonhoeffer. Sus trabajos científicos son ya más de 60. Y su principal publicación es el libro Ernst Bloch, ¿un futuro sin Dios? (BAC MAIOR (Madrid) 1986). Reconocimientos: Hijo Predilecto de Albaida, Medalla de Oro de la ciudad de Murcia, Defensor de Zaragoza 2008, Premio IACOM (Instituto Aragonés de Comunicación). Premio Fundación Carlos Sanz 2010. Caballero de Honor de Ntra. Sra. del Pilar. Encargos pastorales: Miembro de la Comisión de Enseñanza y Catequesis de la Conferencia Episcopal, trienios (1993-1996; 1996-1999; 1999-2002; 2002-2005; 20005-2008; 2008-2011). Miembro de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española (2011-2014). Gran Canciller de la Universidad San Jorge de Zaragoza. Doctor Honoris Causa por la Universidad Católica San Antonio de Murcia.