Primera palabra. Reflexión del Obispo de Cuenca. Procesión de la Vera Cruz

Mons. YanguasMons. José María Yanguas       Fue entonces, en la resurrección de Lázaro,

cuando hiciste renacer la vida

en el cuerpo muerto que ya mal olía.

Quizás sólo fueron oídas,

palabras como no escuchadas,

fruto de una impresión intensa;

después sí, después las recordaron todos

como explicación última de tantos hechos…

sin explicación posible.

 

¡Padre! yo sé que Tú me escuchas siempre,

así dijiste, Jesús, con conciencia de lo que eres,

nacido en la tierra hijo de María, Hijo eterno del Padre.

 

Yo sé que tú me escuchas siempre,

la convicción que lleva a tu Iglesia

a “usar” de ti, en su oración,

a pedir siempre: “Por Jesucristo nuestro Señor…”,

cierta de que el Padre te escucha .

 

En este Lunes Santo, cuando se acerca la “hora” anunciada,

de nuevo oigo, desde la Cruz ahora,

palabras  eficaces de resurrección y de vida:

Padre, ¡perdónalos, porque no saben lo que hacen!

 

Así sales en nuestra defensa,

siendo tú quien más de ella necesita.

¡Padre! Perdónalos…

Una plegaria, un ruego apenas comprensible

en tus resecos labios.

Una oración que sube, omnipotente, al cielo,

cuando en aquel lugar de suplicio

sólo esperarse podría

un quejido de dolor,

un lamento lastimoso,

o rabia por maltrato tan inhumano.

 

¡Perdónales! No saben lo que hacen.

En aquel escenario de muerte,

Palabras de vida pronuncias:

Nunca al cielo subió una oración tan limpia,

Ni ruego tan desinteresado,

Ni plegaria tan segura de ser en lo alto oída.

 

¡Perdónales! No saben lo que hacen

Con esa palabra inicias una realidad nueva,

otro mundo que ignora quien en este se mueve

sin levantar su mirada al cielo que lo envuelve.

¡un mundo donde el perdón se puede dar y se obtiene!

No nace de la impotencia de quien vengarse no puede,

ni puede ser expresión de quien coraje no tiene,

ni alcanza a revelarse en él la cobardía del hombre.

 

Un mundo nuevo que antiguo vuelve al que rige

aquel viejo “ojo por ojo y diente por diente”,

dominado por la fuerza del que más poderoso se siente.

Un mundo nuevo en que el amor a la cólera vence

Y en que la libertad, liberada, vive.

 

¡No saben lo que hacen!

También a la samaritana dijiste:

¡Si tú supieras, si tú conocieras quien es el que de beber te pide!

Disculpando así a la mujer, aunque un sorbo de agua te niegue.

 

¡No saben, no saben lo que hacen!

una vez más  reconozco tu razón al decirlo.

No sabemos lo que el pecado sea:

no de la criatura que al Creador ignora,

palabra que al padre bueno traiciona,

negación de la condición propia,

abuso de libertad deformada,

testimonio de debilidad humana

que se rinde y cede a la pasión,

ofensa que borra solo Cristo desde la Cruz.

 

Noche de Lunes Santo

¡Señor de la Vera Cruz!

Deja que te acompañe y yo también le diga al Padre,

sin vergüenza ni temor, con humildad y dolor:

¡alcanza a quien te suplica tu piedad   y tu perdón!

+ José María Yanguas

Obispo de Cuenca

Mons. José María Yanguas
Acerca de Mons. José María Yanguas 132 Articles
Mons. José María Yanguas Sanz nació el 26 de octubre de 1947 en Alberite de Iregua (La Rioja), diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño. Siguió los estudios eclesiásticos en el Seminario diocesano y el 19 de junio de 1972 fue ordenado sacerdote en Logroño al servicio de la misma diócesis. En 1971 inició en Pamplona los esutdios de Filosofía y en el 1974 los de Teología en la respectiva Facultad de la Universidad de Navarra, obteniendo en el 1978 el doctorado en Teología y en el 1991 el de Filosofía en la misma universidad. Ha trabajado como Capellán y Profesor de Teología de los esudiantes de diversas Facultades Civiles de la Universidad de Navarra (1972-1978; 1980-1986), Secretario del Departamento de Teología para Universitarios (1976-1978), Capellán militar (1978-1980), Profesor de Teología Dogmática (1976-1981), Profesor de Ética y de Teología Moral (1981-1989), Miembro del Comité de Dirección de la revista Scripta Theologica (1982-1986), Director de Investigación de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra y Profesor Asociado de Ética de la Facultad Eclesiástica de Filosofía (1988-1989), Oficial de la Congregación para los Obispos (1989-2005) y Profesor Visitante de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (1990-2005). En Roma ha sido Capellán de las Hermanas de la Sagrada Familia de Spoleto y ha colaborado pastoralmente en la Parroquia de Santa María de la Divina Providencia (1990-2005). El 20 de abril de 2001 fue nombrado Prelado de Honor de Su Santidad. Ha publicado numerosos artículos en las revistas Scripta Teologica y Annales Teologici; en las “Actas de Congresos y Simposios de Teología”, Pamplona, 1985, y Roma, Cittá Nuova Editrice, 1986, 1988. Es autor de los siguientes libros: - Pneumatología de San Basilio. La divinidad del Espíritu Santo y su consustancialidad con el Padre y el Hijo, Eunsa, Pamplona, 1983; - Constitutionis Pastoralis Gaudium et Spes sinopsis histórica: De Ecclesia et vocatione hominis, Pamplona, 1985; - La intención fundamental. El pensamiento de Dietrich von Hildebrand: contribución al estudio de un concepto moral clave, Barcelona, 1994. Además de español habla francés, inglés, italiano y alemán. Nombrado Obispo de Cuenca el 23 de diciembre de 2005, recibió la Ordenación Episcopal y tomó posesión de la Sede de Cuenca, en la Catedral, el 25 de febrero de 2006, de manos del Excmo. y Rvmo. Mons. Antonio Cañizares Llovera, Arzobispo de Toledo. Es miembro de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe y de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la CEE (Conferencia Episcopal Española).