El Cirio Pascual

Mons. Jaume PujolMons. Jaume Pujol      La Vigilia Pascual tiene una liturgia riquísima en simbolismos, gracias a Dios cada vez más conocida y valorada. Hoy deseo fijarme en un objeto litúrgico que tiene especial significado: el cirio pascual.

Según una tradición antiquísima, cuando cae la noche y se acerca el gran domingo, se enciende un fuego, fuera de la iglesia si es posible, y de sus llamas se toma la del cirio que presidirá el tiempo de la Pascua y otras muchas celebraciones a lo largo del año. El pueblo congregado alrededor, oye al sacerdote pronunciar esta bendición: «Oh Dios, que por medio de tu Hijo has dado a tus fieles el fuego de tu luz, santifica este fuego, y concédenos que la celebración de estas fiestas pascuales encienda en nosotros deseos tan santos que podamos llegar con corazón limpio a las fiestas de la eterna luz».

El cirio contiene inscripciones de letras y de números. En la parte superior, la letra Alfa y en la inferior la Omega. En los ángulos que forman los brazos de la cruz, los cuatro números del año en curso, 2014 esta vez.

Y al presentar el cirio el sacerdote reza: «Cristo, ayer y hoy, principio y fin, alfa y omega. Suyo es el tiempo y la eternidad. A Él la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. Amén».

Me he detenido en estos detalles porque el cirio explica muy bien el sentido de la Pascua para los cristianos. Fijémonos en que se da importancia al mensaje de eternidad: principio y fin, pero al mismo tiempo no se olvida la realidad en que vivimos, el año concreto del calendario cristiano.

El papa Francisco comentó, en una de sus breves homilías de su misa diaria en Santa Marta, que la historia de la Salvación se asienta en tres columnas, una en el pasado, otras en el presente y la tercera en el futuro. El pasado es que el Señor nos ha elegido, nos ha amado, nos ha dicho “ven” y con el bautismo nos ha elegido para ir por el camino cristiano. Respecto al futuro nos ha hecho promesa de la vida eterna. ¿Y el presente? Es nuestra respuesta a este Dios tan bueno, es nuestra aceptación en el momento actual de la alianza que nos ofrece.

Vivamos muy bien el día a día. Que la luz de la Pascua no se apague nunca en nuestro corazón.

+ Jaume Pujol Bacells

Arzobispo de Tarragona

Mons. Jaume Pujol
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Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.