La Enseñanza de Religión en la Escuela

Ramón del HoyoMons. Ramón del Hoyo      Queridos diocesanos:
Es un derecho primordial de los padres y una sagrada obligación educar a sus hijos según sus propias convicciones, así como recabar de la sociedad y de su comunidad cristiana la ayuda necesaria para el ejercicio de este derecho y el cumplimiento de esta obligación.
Nuestra actual Constitución Española y los Acuerdos vigentes entre la Santa Sede y el Estado Español garantizan a los padres la posibilidad de que en la escuela, también de titularidad estatal, los católicos que lo soliciten, reciban la enseñanza de Religión Católica. Lo mismo los miembros de otras confesiones cristianas y de otras religiones. Pero es necesario que los padres y alumnos mayores lo soliciten y reclamen del Centro correspondiente, y lo mismo del profesor de religión, para que respondan a este derecho con la enseñanza adecuada y el ejemplo y dedicación del correspondiente profesor o profesora.
Es cierto que la familia será siempre el factor principal de la educación de la fe y de las prácticas religiosas, de los niños, adolescentes y jóvenes, y que, la Parroquia o comunidades religiosas en que se desenvuelven sus vidas, forman también parte esencial de esa educación. La familia, la comunidad cristiana y la escuela tienen, cada una, un papel específico. Son todas juntas las que dan como resultado una educación integral, armónica y completa.
La enseñanza de la religión en la escuela, tiene de específico que se integra en el marco de las demás asignaturas. De esta forma, la religión no se presenta como algo ajeno al aprendizaje y formación de la persona, o como algo extraño a las demás dimensiones y saberes. Por ello, sacar la enseñanza religiosa de la escuela, como desde hace años vienen intentándolo con poderosos medios determinadas instancias, da la impresión de que la religión es algo inconveniente que no debe aprenderse en la formación integral de la persona, o es algo irrelevante, para lo que no merece emplear tiempo ni recursos.
El cristiano, sin embargo, está muy seguro que el aspecto religioso es parte integrante en una educación completa y sólida de la persona, para que abra su mente a lo trascendente y al amor, al respeto y colaboración con todos los ciudadanos libres, para ser respetuosos, creativos, no acomodaticios… para que tengan como ley suprema las enseñanzas de Jesús de Nazaret y su Evangelio.
Los padres cristianos deberán por ello estar muy atentos, si quieren esta educación para sus hijos a usar de todos los medios conducentes a este fin. Unirse, incluso, a otros padres para, de forma organizada hacer valer sus derechos de ciudadanos.
 En el momento actual, es urgente que los padres, como los alumnos, pongan un especial empeño en favor de la formación religiosa de las nuevas generaciones tanto en la familia y comunidad cristiana, como en la escuela.
Mi saludo en el Señor.
+ Ramón del Hoyo López
Obispo de Jaén

Mons. Ramón del Hoyo
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Mons. Ramón del Hoyo nació el 4 de septiembre de 1940 en Arlanzón (Burgos). Cursó estudios en los Seminarios Menor y Mayor de Burgos, entre 1955 y 1963. Obtuvo la Licenciatura en Derecho Canónico en la Universidad Pontificia de Salamanca (1963-1965) y el Doctorado en la Pontificia Universidad Angelicum (1975-1977). Fue ordenado sacerdote para la archidiócesis de Burgos el 5 de septiembre de 1965. CARGOS PASTORALES Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis burgalesa. Comenzó como coadjutor de la parroquia de Santa María la Real y Antigua y Director espiritual de la Escuela media femenina “Caritas”, entre 1965 y 1968. Desde este último año y hasta 1974 fue Notario eclesiástico y Secretario del Tribunal Eclesiástico. Además, en el año 1972 fue nombrado Provisor-adjunto de la Curia de Burgos y en 1978 Provisor, cargo que desempeñó hasta 1996. También fue Vicario Judicial del Tribunal Eclesiástico Metropolitano desde el año 1978 y hasta 1993, cuando fue nombrado Vicario General y Canónigo y Presidente del Capítulo Catedral Metropolitano. Estos cargos los compaginó, desde 1977 y hasta su nombramiento episcopal, con la docencia en la Facultad de Teología del Norte de España, sede de Burgos, como profesor de Derecho Canónico. El 26 de junio de 1996 fue nombrado obispo de Cuenca y recibió la ordenación episcopal el 15 de septiembre del mismo año. El 19 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo de Jaén, diócesis de la que tomó posesión el 2 de julio de 2005. El papa Francisco acepta su renuncia al gobierno pastoral de esta diócesis el 9 de abril de 2016 y le nombra administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor,el 28 de mayo de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias, de la que fue presidente de 2005 a 2011. Ha sido miembro del Consejo de Economía desde 2012 a 2017. También fue miembro de la “Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia”, que se creó con el encargo de preparar la Declaración y la promoción de la figura del nuevo Doctor.