“SE HIZO POBRE POR NOSOTROS PARA ENRIQUECEROS CON SU POBREZA” (2 Cor 8,9) – Al finalizar el tiempo de cuaresma

Antonio Mª Rouco VarelaMons. Antonio Mª Rouco Varela      Mis queridos hermanos y amigos:

En la Semana de Pasión, que se inicia el próximo Domingo de Ramos, la Iglesia vivirá de nuevo en su Liturgia, fuente y expresión más honda de su vida y misión, la nueva actualidad de los días últimos de la existencia terrena de Jesús: los días de su Pasión y Muerte en la Cruz; los días en los que la pobreza por Él asumida por nosotros para enriquecernos –¡para enriquecer a todo hombre que viene a este mundo!–, alcanzó su más profundo y definitivo significado en la entrega de su Cuerpo y de su Sangre como oblación reparadora y salvadora de su amor al Padre misericordioso: ¡el Padre de las misericordias! Nuestro Santo Padre Francisco lo dice muy bien en su Mensaje para la Cuaresma de este año: “La pobreza de Cristo que nos enriquece consiste en el hecho que se hizo carne, cargó con nuestras debilidades y nuestros pecados, comunicándonos la misericordia infinita de Dios” (Mensaje Cuaresma 2014, 1).

San Pablo en el Himno a Jesucristo de su Carta a los Filipenses nos invita a tener entre nosotros los mismos sentimientos de Cristo Jesús: “el cual, siendo de condición divina no retuvo ávidamente el ser igual a Dios; al contrario, se despojó de sí mismo tomando la condición de esclavo, hecho semejante a los hombres… (y) se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de Cruz” (Fil 2,5ss.). Sí, la riqueza de la que Cristo nos quiere hacer partícipes es la riqueza de la Cruz: ¡es la riqueza de su amor y gracia! ¡de su ternura divino-humana! que nos libera “de la única verdadera miseria: no vivir como hijos de Dios y hermanos de Cristo”(Papa Francisco, Mensaje Cuaresma, 1). Porque si no viviésemos lo que somos desde el día de nuestro Bautismo –es decir, “hijos de Dios y hermanos de Cristo”– y, en el caso de los no bautizados, lo que están llamados a ser, caminaríamos por las sendas de este mundo y de su historia en la oscuridad de la muerte del alma: seca para la fe y el verdadero amor y sin esperanza en las horas del dolor y, sobre todo, en la hora decisiva de la muerte del cuerpo. Con el alma muerta por el pecado, no podemos ni explicar ni vivir esas horas tenebrosas sino desesperada-cínica- y miserablemente; sin fortaleza de ánimo y, lo que es peor, sin el gozo y la paz del espíritu.

Estos días últimos del tiempo de Cuaresma son, pues, una nueva oportunidad para abrir nuestra alma de par en par a la gracia de Jesucristo: a esa corriente de amor divino que brota sobreabundante de su Divino Corazón rasgado y herido por la lanza del soldado romano. Son días para la conversión. Tiempo para salir de “nuestros sepulcros” espirituales y humanos. Su precioso Cuerpo conoció la secuencia que sigue inequívocamente a la muerte: ¡el sepulcro! Fue sepultado según las Escrituras para resucitar al tercer día, consumando así nuestra liberación. El Señor cumplía de este modo la profecía inspirada al profeta Ezequiel: “Y cuando abra vuestros sepulcros y os saque de vuestros sepulcros, pueblo mío, sabréis que soy el Señor: os infundiré mi espíritu y viviréis” (Ez 37,13-14). ¡No desperdiciemos esta renovada hora de la gracia! Los que se han apartado gravemente de las exigencias del Amor de Dios en sus vidas y en su relación con el prójimo y que han puesto por esta causa en cuestión con consecuencias mortales “al hombre nuevo”, renacido de las aguas del Santo Bautismo en lo más íntimo de sí mismo, que contemplen“al que han traspasado” por su culpa; que se dejen ablandar el corazón por el dolor de sus pecados y se rindan al amor del Redentor: ¡que se dejen “enriquecer” de nuevo por Él! Y, los tibios en el amor –¡que somos tantos!…–, respondamos con una más profunda entrega de todo nuestro ser al que padeció infinitos dolores y murió crucificado en el madero de la Cruz por nosotros. Tuvo sed física cuando pendía de esa Cruz de la ignominia, signo de la sed de las almas, que le habría llevado al Calvario. Sed de almas que estén dispuestas a vivir de verdad la condición de ser hijos con el Hijo, hermanos con el Hermano Unigénito. ¡Un regalo del amor de Dios! Citemos de nuevo al Papa Francisco en su Mensaje para la Cuaresma del presente año: “Se ha dicho que la única verdadera tristeza es no ser santos (L. Bloy)”. La llamada a la santidad vuelve a resonar vibrante y con fuerza en el corazón de la Iglesia, nuestra Madre, en vísperas de la Canonización de los Beatos Juan XXIII y Juan Pablo II. ¡Qué resuene también en nuestro corazón como resonó en el de Santa Teresa de Jesús o en el de Santa Teresa del Niño Jesús! Almas, las suyas, sedientas de la salvación de sus hermanos. ¡Almas verdaderamente misioneras!

Son muchos los hermanos nuestros que sufren en el alma y en el cuerpo las asechanzas del dolor y de la muerte espiritual y corporal. El amor de Jesucristo clavado en la Cruz nos interpela en este año, en vísperas de la Semana Santa y de la Pascua, como una insistente y renovada llamada a la misión: a no cejar en vuestra vocación de ser testigos de la fe, de la esperanza y del amor que nos redime y abrasa. Testigos creíbles y auténticos, repartidores de ese amor que hemos conocido, experimentado y que nos salva. Testigos con palabras y obras de misericordia corporal y espiritual. Este domingo, nuestra Iglesia diocesana vuelve a sentir la urgencia, actualizada por “la Campaña contra el paro”,  de dar testimonio veraz de lo que nos importa el bien de unos hermanos sin trabajo tan amenazados material y espiritualmente: ¡amenazados ellos y, muchas veces, sus familias! Pues, sin trabajo, se corre el peligro no sólo de perder los recursos más imprescindibles para el sustento propio y el de los seres queridos, sino también la propia dignidad personal. La“Misión Madrid”, por otra parte, sigue viva y urgente, apremiándonos a llevar a nuestros conciudadanos el don de la fe: ¡la riqueza que nos ha traído Cristo, Nuestro Señor y Salvador!

Quiera nuestra Señora, la Madre de Dios y Madre nuestra, Nuestra Señora de La Almudena, conmover nuestros corazones en la Semana Santa que se acerca, para un nuevo Sí a Jesucristo, Crucificado y Resucitado por nuestra salvación.

Con todo afecto y mi bendición para que los últimos días de la Santa Cuaresma resulten espiritualmente fructuosos y santos.

+ Antonio Mª Rouco Varela

Cardenal-Arzobispo de Madrid

Mons. Antonio Mª Rouco Varela
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Nació el 20 de Agosto de 1936 en Villalba (Lugo). Estudios en Latín, Humanidades y Filosofía en el Seminario de Mondoñedo 1946-1947 a 1953-1954. Estudios de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca 1954-55 a 1957-58, donde obtiene la Licenciatura en esa disciplina en Junio de 1958. Se ordena Sacerdote el 28 de Marzo de 1959, en la Catedral Vieja de Salamanca, y el día 1 de Abril celebra su Primera Misa en la iglesia parroquial de Santa María de Villalba. Estudios de Derecho y Teología en la Universidad de Munich, cursos 1959-60 a 1963-64, donde se doctora en Derecho Canónico el 25 de Julio de 1964, con la tesis: “Iglesia y Estado en la España del siglo XVI”. Profesor en el Seminario de Mondoñedo los cursos 1964-65 y 1965-66, de Teología Fundamental y Derecho Canónico. Profesor Adjunto en el Instituto de Derecho Canónico de la Universidad de Munich de 1966 a 1969. Profesor de Derecho Público Eclesiástico en la Universidad Pontificia de Salamanca de 1969 a 1971 y Catedrático de Derecho Canónico Fundamental en la misma Universidad en 1971 y Vicerrector de la misma Universidad en 1972. Cargos que desempeña hasta su nombramiento de Obispo Auxiliar de Santiago de Compostela en Septiembre de 1976. “Perito” del Concilio Pastoral de Galicia desde la fase preparatoria del mismo 1974. Consagrado Obispo, con el Titulo de Gergi, el 31 de Octubre de 1976. En los años de estudio y trabajo científico en la Universidad de Munich estuvo adscrito a las parroquias de San Rafael y San Ansgar de esa ciudad, y en Salamanca fue Consiliario de Acción Católica Nacional de Propagandistas. Ha publicado Libros y numerosos trabajos científicos en Revistas Españolas y extranjeras de su especialidad sobre temas relativos a la fundamentación teológica del Derecho Canónico y a los problemas de las relaciones Iglesia Estado. Es miembro de la Asociación Internacional de Derecho Canónico y de la Asociación Española de Canonistas. Ha sido ponente en la Semana Española de Derecho Canónico y en Congresos Internacionales de la misma materia. Perteneció al Círculo Ecuménico de Canonistas de Heidelberg y al Comité Cristiano Interconfesional de Madrid. Fue Consultor de la Sagrada Congregación para el Clero desde 1973. En la Conferencia Episcopal Española fue Presidente de la Junta de Asesores Jurídicos y Miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, durante tres trienios 1981-1989. Miembro de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española desde 1984. Arzobispo de Santiago de Compostela 18 de mayo de 1984 (Bula de 9 de mayo de 1984). Posesión 30 de junio de 1984. Le impone el Sagrado Palio el Nuncio Apostólico Mons. Antonio Innocenti el 25 de julio de 1984 en la Catedral de Santiago en el Pontifical del Apóstol. Responsable de la IV Jornada Mundial de la Juventud, 19-20 de Agosto de 1989 en Santiago de Compostela) Nombrado Hijo adoptivo y Medalla de Oro al Mérito Ciudadano de la ciudad de Santiago de Compostela. Santiago de Compostela, 26 de julio de 1990. Elegido Presidente de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades en Febrero de 1990. Miembro del Sínodo de los Obispos Octubre 1993: sobre la formación de los Sacerdotes. Participante en los Simposios de Obispos Europeos de 1985-1989. Miembro del Comité Ejecutivo de la CEE – 1993. Nombrado por el Santo Padre, con fecha 27 de Junio de 1994, miembro de la Congregación para la Educación Católica. Nombrado por el Santo Padre, el 28 de Julio de 1994, Arzobispo de Madrid. Nombrado “Socio de Honor” de la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País. Madrid, 22 de octubre de 1994. Recibió en Palio como Arzobispo Metropolitano de Madrid el 29 de Junio de 1995. Recibió el “Baylio Gran Cruz de Justicia” de la S.O.M. Constantiniana de San Jorge. Madrid, 17 de Octubre de 1995. Nombrado “Magnum Cancellarium” de la Facultad de Teología San Dámaso por el Santo Padre, el 19 de septiembre de 1996. Nombrado Cardenal de la Santa Iglesia con el título de San Lorenzo in Damaso, por SS. Juan Pablo II, en el Consistorio del 21 de febrero de 1998. Nombrado miembro de la Congregación para la Educación Católica, por S.S. Juan Pablo II, el 25 de febrero de 1998. Nombrado miembro de la Congregación del Clero, por S.S. Juan Pablo II, 25 de febrero de 1998. Premio “Madrigallego de Oro” de 1998. Madrid, 28 de mayo de 1998. Galardonado con la “Medalla de Oro de Galicia 1998”, por la Xunta de Galicia. Santiago de Compostela, 25 de julio de 1998. Nombrado miembro del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos, por S.S. Juan Pablo II, 17 de octubre de 1998. Nombrado miembro de la Congregación para los Obispos por un quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, el 19 de octubre de 1998. Nombrado miembro del Pontificio Consejo de Cultura, por S.S. Juan Pablo II, el 19 de octubre de 1998. Insignia de Oro, por la Asociación de Médicos Gallegos: ASOMEGA. Madrid, 24 de Noviembre de 1998. Nombrado miembro de Honor del Foro Iberoamericano de la Fundación Carlos III. Madrid 23 de octubre de 1998. Elegido Académico Numerario de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Madrid, 1 de diciembre de 1998. Ingreso con el discurso: “Los fundamentos de los Derechos Humanos: una cuestión urgente”, en Madrid, 29 de mayo de 2001. Elegido Presidente de la Conferencia Episcopal para el trienio 1999-2002. Madrid, 2 de marzo de 1999. Nombrado Enviado Especial del Papa, para el Congreso Eucarístico Nacional del 26/29 de mayo de 1999 en Santiago de Compostela (26 de marzo de 1999). Elegido “Gallego del año”, por El Correo Gallego. Santiago de Compostela, 29 de octubre de 1999. Nombrado Relator General del Sínodo de Obispos para Europa (octubre de 1999), por S.S. Juan Pablo II. Nombrado “Gallego del Año 2000”, por el Círculo de Periodistas Gallegos en Madrid. Madrid, 23 de junio de 2000. Nombrado miembro del Pontificio Consejo “Cor Unum”, por S.S. Juan Pablo II, el 20 de septiembre de 2000. Participante en la X Asamblea General Ordinaria del Sínodo de Obispos 30 septiembre /27 octubre de 2001. Recibió el XV Grelo de Ouro, de la Fundación O Grelo – ‘Amigos de Galicia’. Villalba (Galicia), 10 de noviembre de 2001. Recibió el Percebe de Oro, de la Enxebre Xuntanza do Percebe. Barcelona, 22 de febrero de 2002. Reelegido Presidente de la Conferencia Episcopal para el trienio 2002-2005. Madrid, 26 de febrero de 2002. Nombrado Doctor Honoris Causa por la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. 17 de enero de 2003. Recibió la Insignia de Oro de los Amigos del Camino Portugués a Santiago. Pontevedra. 11 de agosto de 2003. Recibió la Gran Cruz de la Orden de Isabel La Católica, concedida por S.M. el Rey. Madrid, 13 de julio de 2003. Recibió la Insignia de Oro 2002 de la Asociación Amigos do Camiño Portugués a Santiago. Pontevedra, 11 de agosto de 2003. Reelegido miembro de la Congregación para los Obispos por un nuevo quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, el 10 de noviembre de 2003. Reelegido como miembro del Pontificio Consejo de Cultura, por S.S. Juan Pablo II, el 30 de diciembre de 2003, para un nuevo quinquenio. Nombrado miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, por S.S. Juan Pablo II, el 30 de marzo de 2004, para un quinquenio. Recibió el Premio “Vieira de Plata”, en su categoría de GALLEGO UNIVERSAL, en su XV edición. Madrid, 17 de mayo de 2004. Nombrado Enviado Pontificio para presidir las ceremonias de conclusión de la Peregrinación de Jóvenes a Santiago de Compostela del 7 y 8 de agosto de 2004. Roma, 19 de junio de 2004. Nombrado Académico de Honor de la Academia de la Hispanidad, por el Capítulo de Nobles Caballeros de la Reina Isabel La Católica. Ávila, 9 de marzo de 2004. Nombrado Caballero de Honor por el Capítulo de la Orden Militar de los Nobles Caballeros de la Reina Isabel La Católica. Madrid, 1 septiembre de 2004. Nombrado miembro del Consejo Pontificio para la Interpretación de los Textos Legislativos para un nuevo quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, 21 de octubre de 2004. Nombrado miembro del Consejo de Cardenales para el estudio de los problemas organizativos y económicos de la Santa Sede para un quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, 29 de noviembre de 2004. Nombrado miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede para un quinquenio, por S.S. Juan Pablo II, 6 de marzo de 2005. Participante en la XI Asamblea Ordinaria General del Sínodo de Obispos 1/24 octubre de 2005. Recibió la Medalla de Oro de la Universidad Pontificia de Salamanca. Madrid, 10 de marzo de 2006. Designado como Legado Pontificio para presidir los actos conmemorativos del V Centenario del Nacimiento de San Francisco Javier, que tendrán lugar en el Santuario de Javier (Navarra) el día 7 de abril de 2006. Roma, 27 de febrero de 2006. Nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad FASTA (“Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino”). Mar del Plata (Argentina) 20 de abril de 2006. Nombrado miembro de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas de Buenos Aires. Buenos Aires (Argentina), 2 de febrero de 2006. Nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de San Pablo-CEU. Madrid 16 de junio de 2006. Nombrado miembro del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales, por S.S. Benedicto XVI, 7 de octubre de 2006. Elegido Miembro de Número de la Sección Primera de Teología de la Real Academia de Doctores de España. Madrid, 8 de noviembre de 2006. Nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Burgos. Burgos, 17 de septiembre 1999. Reelegido miembro del Pontificio Consejo “Cor Unum” para un quinquenio, por S.S. Benedicto XVI, el 24 de abril de 2007.