San José de Anchieta, el padre que volaba

Mons. Bernardo AlvarezMons. Bernardo Álvarez       Dicen que algunos indios del litoral paulista llamaban al ya santo padre Anchieta, el padre que volaba, por la agilidad con la que se desplazaba de aquí para allá.

En la entrada de La Laguna, la imagen de un caminante nos sorprende a todos los que circulamos por la zona. Es San José de Anchieta. La escultura tiene unos pies enormes, símbolos de las enormes caminatas que realizó el que llegó a ser apóstol de Brasil.

Misionero y catequista, pedagogo, poeta, conocedor y transmisor de las lenguas y las costumbres de los indígenas, experto en cuestiones de naturaleza y en los secretos de las hierbas medicinales, buen diplomático en momentos de singular trascendencia, fundador de grandes ciudades, etc.

Como dijera de Anchieta el beato Juan Pablo II: “Joven, lleno de vida, inteligente, alegre por naturaleza, de corazón abierto y amado por todos, brillante en los estudios de la universidad de Coimbra, José de Anchieta supo granjearse la simpatía de sus colegas, que gustaban de oírle recitar. Por causa de su timbre de voz, le llamaban el ‘canariño’, recordando así el cántico de los pájaros de su isla natal, Tenerife, en las Canarias.

Pero, qué movía interiormente a este insigne peregrino, qué itinerario interior tuvo que ir haciendo para desplegar sus mejores cualidades y convertirse en una personalidad rica y polifacética.

La fe, sin duda, es la respuesta, su amistad con Jesucristo, su pasión por el evangelio es la clave última que explica la vida y obra de S. José de Anchieta.

En él se cumplió lo que el Papa Francisco nos está pidiendo hoy: Salir, ir a las periferias existenciales y geográficas para anunciar el evangelio. Anchieta fue un hombre de frontera, anidaba en él una fuerza interior, la del Espíritu, que lo colocó en continuo movimiento, que lo trasforma, le espolea a abrir nuevos caminos, a preocuparse de los más débiles, a promover la fe y la humanización de todos y de cada uno.

Esta creo pudiera ser la gran enseñanza de estos momentos gozosos en que vivimos los días de su canonización. Una llamada a salir, salir de nosotros mismos, ensanchar el corazón preocupándonos de los más vulnerables y manteniendo la pasión por anunciar la vida y obra de Jesucristo, el amor de Dios. Como escribiera Anchieta: Ama a Dios que te creó¡hombre, de Dios muy amado!

Bernardo Álvarez Afonso

Obispo Nivariense

 

Mons. Bernardo Álvarez
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Nació el 29 de julio de 1949 en Breña Alta (Isla de La Palma). Fue ordenado Sacerdote el 16 de julio de 1976. El 29 de junio de 2005 el Papa Benedicto XVI le nombra Obispo de Tenerife. Recibe la ordenación Episcopal el 4 de septiembre de 2005 en la Catedral de La laguna (Templo de Nuestra Señora de la Concepción) de manos del Nuncio de S. Santidad Mons. Manuel Monteiro de Castro y los Obispos Eméritos de Tenerife Mons. Damián Iguacen Borau y Mons. Felipe Fernández García, así como otros Obispos asistentes. En esta misma fecha toma posesión canónica de la Diócesis Nivariense. ESTUDIOS REALIZADOS: Realizó el Bachiller Elemental y Superior, con sus respectivas Reválidas, en Santa Cruz de La Palma, finalizando en el año 1967. Inició los estudios de Arquitecto Técnico (Aparejador) en 1967 en La Laguna, que abandonó para ingresar en el Seminario Diocesano de Tenerife en octubre de 1969. Realizó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Diocesano de Tenerife, que concluyó en junio de 1976, año en el que también recibió la ordenación sacerdotal de manos del Obispo D. Luis Franco Cascón. En junio 1987, tras el correspondiente examen, recibió el título de Bachiller en Teología por la Facultad de Teología del Norte de España – Sede de Burgos. Posteriormente, estudió de teología en la Universidad Gregoriana de Roma, desde 1992 a 1994, adquiriendo el título de Licenciado en Teología Dogmática. RESPONSABILIDADES: Ha sido párroco en cuatro destinos diferentes durante 11 años (desde octubre de 1976, a octubre de 1987). - Parroquias de Agulo y Hermigua (La Gomera): 1976-1980 - Parroquias de San Isidro y San Pío X (Los Llanos de Aridane-La Palma): 1980-1982 - Parroquias de San Miguel y Ntra. Sra. del Carmen (Tazacorte – La Palma): 1982-1986. - Parroquias de San Fernando Rey y San Martín de Porres (S/C de Tenerife) 1986-1987. - Arcipreste de Ofra: 1986-1987. Director Espiritual en el Seminario Diocesano de Tenerife, desde octubre de 1987 a julio de 1992. Secretario de la Asamblea Diocesana de octubre 1988 a junio 1989. Secretario de la Vicaría de Pastoral de la Diócesis de Tenerife, desde octubre de 1987 a julio de 1992, y desde septiembre de 1994 a mayo de 1999. Delegado Diocesano de Liturgia desde octubre de 1989 a julio de 1992. Desde 1994 a 1999 fue responsable del Departamento de Catequesis de Adultos de la Delegación Diocesana de Catequesis. Durante 10 años dirigió el Boletín Oficial del Obispado: de octubre de 1994 a octubre de 2004. Secretario General del Primer Sínodo Diocesano, desde septiembre de 1995 a mayo de 1999. Vicario General de la Diócesis, desde mayo de 1999. MOns. Bernardo Álvarez Alfonso, Obispo de San Cristóbal de La Laguna fue consagrado en Tenerife, en la Catedral, el 4 de septiembre de 2005 por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Arzobispo titular de Beneventum y Nuncio Apostólico en España, asistido por Mons. Felipe Fernández García, Obispo emérito y Administrator Apostólico de San Cristóbal de La Laguna, y por Mons. Damián Iguacen Borau, Obispo emérito de San Cristóbal de La Laguna.