La pastoral de la confirmación

Segovia Obispo Ángel RubioMons. Ángel Rubio       El sacramento de la confirmación plantea hoy numerosos interrogantes encontrando diversas respuestas.

Es un Sacramento que suscita interés en la Iglesia y creatividad catequética. De todos es conocida la problemática existente en torno al sacramento de la confirmación. Los obispos se resisten a confirmaciones masivas en donde necesariamente prima el trámite. Los sacerdotes, para los que era un punto más del programa de la visita pastoral, están descubriendo su importancia. Los catequistas ven la ocasión de realizar en este sacramento lo que es exigido por el Bautismo recibido a los pocos días de nacer. Los liturgistas reclaman una más digna celebración que sea expresión de lo que es la confirmación y que ayude a situarlo en el sacramento de la iniciación cristiana.

Hoy se intenta renovar este sacramento y una conciencia nueva comienza a despertar en el seno de la Iglesia. Las causas son múltiples, aunque es preciso reconocer que en gran parte esta inquietud prometedora ha surgido con el Vaticano II y se ha incrementado con la aparición del nuevo ritual de la Confirmación.

El Espíritu Santo ese “gran desconocido” —para tantos  y en tantas ocasiones—  ha irrumpido con fuerza en nuestra vida y en nuestros días. Nuestro Directorio de la iniciación cristina dice: «La recepción de la confirmación deberá ir precedida de una etapa catequética que se prolongue al menos tres años sin interrupción, después de la Primera Comunión. Esta catequesis en su estructura y contenidos, será continuación de la catequesis recibida con anterioridad. Se supondrá, pues, que los catequizandos han asimilado ya lo más sustancial de la síntesis doctrinal del Símbolo Apostólico y han comenzado a ser iniciados en la liturgia, la oración y la vida cristiana». (n. 124)

Han de programarse convenientemente los temarios de la catequesis de Confirmación, proponiendo a los catequizandos contenidos que mantengan y despierten su atención y evitando, por consiguiente, las repeticiones de lo ya sabido y asimilado. Para preparar las sesiones de catequesis se utilizarán los Catecismos Oficiales de la Conferencia Episcopal Española y otros materiales diocesanos. (Cf. Directorio n. 125)

En la Confirmación, somos ungidos, con el aceite. Y de hecho, a través del aceite llamado ‘santo crisma’, somos conformados, con la potencia del Espíritu, a Jesucristo, que es el único verdadero “ungido”, el “Mesías”, el Santo de Dios. El término “confirmación” nos recuerda también que este sacramento ratifica la gracia bautismal: nos une más firmemente a Cristo, afianza nuestra relación con la Iglesia y nos concede una fuerza especial del Espíritu Santo para difundir y defender la fe, para confesar el nombre de Cristo y no sentir jamás vergüenza de la cruz.

La Confirmación, como todo sacramento, no es obra de los hombres, sino de Dios, que cuida de nuestras vidas para moldearnos a imagen de su Hijo, para hacernos capaces de amar como Él. Y lo hace, infundiendo en nosotros su Espíritu Santo, cuya acción impregna a toda la persona y toda la vida, como se refleja en los siete dones que la tradición, a la luz de la Sagrada Escritura, ha evidenciado siempre: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.

Cuando acogemos al Espíritu Santo en nuestros corazones y lo dejamos actuar, Cristo mismo se hace presente en nosotros y asume forma en nuestra vida. Será El, el que través de nosotros, rezará, perdonará, dará esperanza y consuelo, servirá a nuestros hermanos y hermanas, estará cerca de los necesitados y los últimos, creará comunidad y sembrará la paz. La confirmación está vinculada inseparablemente al Bautismo que junto con la Eucaristía constituyen un único acontecimiento salvador: la iniciación cristiana.

+ Ángel Rubio Castro

Obispo de Segovia

Mons. Ángel Rubio Castro
Acerca de Mons. Ángel Rubio Castro 137 Articles
Nace en Guadalupe (Cáceres), Archidiócesis de Toledo, el 18 de abril de 1939. Entró en el Seminario Menor diocesano de Talavera de la Reina (Toledo) desde donde pasó al Seminario Mayor “San Ildefonso” para realizar los estudios eclesiásticos. Fue ordenado sacerdote en Toledo el 26 de julio de 1964. Obtuvo la Licenciatura en Teología en Madrid, por la Universidad Pontificia de Comillas y en Salamanca la Diplomatura en Catequética por el Instituto Superior de Pastoral. Es Doctor en Catequética por la Universidad Pontificia de Salamanca. CARGOS PASTORALES Tanto su ministerio sacerdotal como el episcopal han estado vinculados a la diócesis de Toledo. Como sacerdote desempeñó los siguientes cargos: de 1964 a 1973, coadjutor de la parroquia de Santiago el Mayor; 1971, Secretario de la Visita Pastoral; 1972, director del Secretariado Diocesano de Catequesis; en 1973 es nombrado capellán y profesor de la Universidad Laboral de Toledo, Beneficiado de la Santa Iglesia Catedral primada, cargo que desempeñó hasta el 2000, y profesor de Catequética en el Seminario Mayor, donde fue docente hasta su nombramiento episcopal. Además, de 1977 a 1997 fue Vicario Episcopal de Enseñanza y Catequesis; de 1982 a 1991 profesor de Religión en el Colegio diocesano “Ntra. Sra. de los Infantes”; en 1983, capellán de las Religiosas Dominicas de Jesús y María; de 1997 a 2000 es designado subdelegado diocesano de Misiones y en el año 2000 delegado diocesano de Eventos y Peregrinaciones, Profesor de Pedagogía General y Religiosa en el Instituto Teológico de Toledo, Delegado Episcopal para la Vida Consagrada y Canónico de la Catedral, cargos que desempeñó hasta 2004. El 21 de octubre de 2004 se hacía público su nombramiento como Obispo titular de Vergi y Auxiliar de la Archidiócesis de Toledo. El 12 de diciembre del mismo año recibió la consagración episcopal. El 3 de noviembre de 2007 se hacía público el nombramiento como Obispo de Segovia, sede de la que tomó posesión el 9 de diciembre de ese mismo año. El Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Segovia el 12 de noviembre de 2014, aunque continuó como administrador apostólico hasta el 20 de diciembre, día de la toma de posesión de su sucesor. Es Consiliario Nacional para Cursillos de Cristiandad. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Liturgia desde marzo de 2017. Anteriormente, ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Enseñanza (desde 2005) y de Apostolado Seglar (desde 2011). También ha sido miembro, de 2005 al 2011, de Vida Consagrada.