No te olvides de los pobres

Mons. Jaume PujolMons. Jaume Pujol    Una de las pocas revelaciones del último Cónclave la conocimos por boca del propio papa Francisco. En su primer encuentro con los periodistas, unos seis mil, contó que, cuando ya su elección era segura, el cardenal emérito brasileño Claudio Hummes, que estaba a su lado, le susurró: «No te olvides de los pobres».

Esto mismo es lo que Francisco nos dice a nosotros de muchas maneras desde que asumió la tarea del Pontificado, fiel a una expresión suya que quedará asociada a su figura: «¡Cuánto me gustaría una Iglesia pobre, y para los pobres!».

En los comentarios que dedico a la exhortación apostólica Evangelii Gaudium, deseo referirme a algunas ideas que el Papa expresa sobre este tema.

Una de ellas es el lugar privilegiado que ocupan los pobres en los planes de Dios: todo el camino de nuestra Redención está protagonizado por ellos. Jesús nace en un pesebre, entre animales, como lo hacían los hijos de los más pobres; cuando la Virgen y san José acuden a hacer su ofrenda al Templo, presentan dos pichones, que era lo que hacían los que no podían pagar un cordero; José era un artesano que trabajaba, no vivía de renta…

En otro momento, el papa Francisco repara en la vida de los primeros cristianos, en la escena en la que Pablo acude a Jerusalén a ver a Pedro y los demás apóstoles para discernir «si corría o había corrido en vano» (Ga 2,2). El criterio que se le dio fue que no se olvidara de los pobres.

Saliendo al paso de una visión reduccionista o política de estos pensamientos, el Papa señala que nuestro compromiso en esta «opción preferencial por los pobres» no consiste sólo en acciones de promoción y asistencia social, sino, y sobre todo, en escuchar a las personas necesitadas y considerarlas «como uno consigo», de modo que los pobres que viven en una comunidad cristiana «se sientan como en casa». En este sentido, añade: «Quiero expresar con dolor que la peor discriminación que sufren los pobres es la falta de atención espiritual».

No se puede decir más claro: para los cristianos, en nuestra vida personal o en la comunidad parroquial, los pobres no deben ser personas anónimas de las que nos mantenemos al margen, como dejándolas por imposibles. Hemos de ver en ellos a Cristo sufriente, marginado, solo y necesitado, que debe ser acogido.

+ Jaume Pujol Bacells

Arzobispo de Tarragona

Mons. Jaume Pujol
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Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.