Jesucristo, centro de la fe

Mons. Lluís Martínez SistachMons. Lluís Martínez       El beato John Henry Newman, que fue cardenal de la Iglesia y un teólogo eminente, escribió estas palabras: » El cristianismo es una persona, y no cualquier persona sino la persona de Jesucristo; el cristianismo es Cristo».

Por esto, el tiempo de Cuaresma es un tiempo muy propicio para preguntarnos: ¿qué concepto tenemos de Jesucristo? ¿Lo conocemos de verdad? Los hombres nos hemos hecho diferentes conceptos de Cristo. Así, lo hemos considerado como hijo de Dios o como el Mesías prometido o como uno de los grandes maestros de la moral humana o como un revolucionario de su tiempo, etcétera.

La fe de la Iglesia nos invita a descubrir en Jesús de Nazaret al verdadero Hijo de Dios hecho hombre. Así lo profesamos y así lo confesamos los cristianos, esforzándonos en seguir su camino con amor y fidelidad.

En la exhortación del papa Francisco titulada La alegría del Evangelio hay una clara insistencia en poner a Jesucristo en el centro de la vida cristiana y en el centro de la reforma de la Iglesia. Francisco lo hace diciendo: «Dios se nos ha manifestado en Jesucristo. No me cansaré de repetir aquellas palabras de Benedicto XVI que nos llevan al centro del Evangelio: ‘No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva’.»

«Sólo gracias a este encuentro o reencuentro con el amor de Dios

-añade Francisco- que se convierte en feliz amistad, somos rescatados de nuestra conciencia aislada y de la autorreferencialidad». Este término es muy frecuente en el pensamiento del papa Francisco, ya desde los tiempos en que era arzobispo de Buenos Aires. Para él tiene este sentido: que la Iglesia no debe ser el centro de sí misma sino que se debe descentrar para centrarse en Jesucristo y evitar toda tentación de narcisismo y de autocomplacencia.

La Iglesia existe para dar a Jesucristo, fuente de gracia y de perdón para el mundo. En medio de la creciente indiferencia religiosa que hay hoy en nuestros ambientes, no faltan personas que buscan la verdad, que tienen sed de sentido, que tienen sed de Dios, el único absoluto. La salvación que nos trae Jesucristo es una salvación trascendente, que comienza en esta vida y la hace más humana, pero que tiene su cumplimiento en la eternidad.

+ Lluís Martínez Sistach

Cardenal arzobispo de Barcelona

Mons. Lluís Martínez Sistach
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El Cardenal Martínez Sistach nace en Barcelona el 29 del abril de 1937. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Mayor de Barcelona entre los años 1954 y 1961. Fue ordenado sacerdote el 17 de septiembre de 1961 en Cornellá de Llobregat. Entre 1962 y 1967 cursó estudios jurídicos en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, doctorándose en Derecho Canónico y Civil. Terminados sus estudios jurídicos en Roma, fue nombrado Notario del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, cargó que ocupo desde 1967 a 1972. Desde ese mismo año y hasta 1979, fue Vicario Judicial Adjunto del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, y de 1975 a 1987, Profesor de Derecho Canónico de la Facultad de Teología de Cataluña, en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona y en el Instituto de los PP. Salesianos de Barcelona. De 1979 y 1987 fue Vicario General de la archidiócesis de Barcelona. En 1983 fue elegido Presidente de la Asociación Española de Canonistas. CARGOS PASTORALES Fue nombrado Obispo auxiliar de Barcelona el 6 de noviembre de 1987. Recibió la ordenación episcopal el 27 de diciembre de ese mismo año. Fue nombrado Obispo de Tortosa el 17 de mayo de 1991. El 20 de febrero de 1997 fue promovido a Arzobispo Metropolitano de Tarragona y el 15 de junio de 2004 a Arzobispo Metropolitano de Barcelona. El 6 de noviembre de 2015 el papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Barcelona, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 26 de diciembre del mismo año. Es Gran Canciller de la Facultad de Teología de Catalunya y de la Facultad de Filosofía de Catalunya, y Presidente de la Fundación “Escola Cristiana de Catalunya”. Creado Cardenal en el Consistorio de noviembre de 2007. En la Curia Romana es miembro, desde mayo de 2008, del Pontificio Consejo para los Laicos, del que ya era consultor desde 1996; del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos de la Iglesia, desde 2002, y desde julio de 2006, es también miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, cargo para el que fue ratificado en mayo de 2008. Desde junio de 2010 es miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede. El 9 de abril de 2013 la Generalitat de Cataluña le otorgó la Medalla de Oro. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, de la que ya fue miembro desde 1987 al 2005 y Presidente de 1990 al 2002. Formó parte del Comité Ejecutivo de 2005 al 2011, año que fue elegido Presidente de la Comisión de Liturgia para el trienio 2011-2014. Desde este último y hasta diciembre de 2015, era miembro de la Comisión Permanente.