Una plaga especialmente dolorosa

Gil_HellinMons. Francisco Gil Hellín     Por más incomprensible que parezca, sigue siendo una cruel realidad que más de 400 millones de niños del mundo son explotados y forzados a participar en el mercado laboral en sus diversas formas: niños soldados, niñas explotadas sexualmente, niños asesinados para traficar con sus órganos, niños que son explotados trabajando en régimen de esclavitud.

Las causas de este crimen son, entre otras, las relaciones económicas internacionales radicalmente injustas, el sistema político de los países ricos y el sindicalismo de esos mismos países. Las relaciones internacionales están representadas por las grandes multinacionales y el sistema financiero, que no duda en sacrificar a los niños en aras de sus ganancias. Los sistemas políticos están representados por los grandes organismos internacionales y por los partidos con representación parlamentaria, que legitiman esta situación y no hacen nada para acabar con este crimen. Los mismos sindicatos son cómplices, al guardar silencio ante la esclavitud infantil.

Los últimos papas no han dejado de levantar su voz en contra de estos hechos tan sangrantes. “La comunidad cristiana –dijo Benedicto XVI- tiene la obligación particular de cuidar de los niños. No hay que ahorrar ningún esfuerzo para instar a las autoridades civiles y a la comunidad internacional a combatir estos abusos y brindar a los niños la protección legal que merecen justamente”. Varias décadas antes había escrito el Beato Juan Pablo II: “Es necesario denunciar la existencia de unos mecanismos económicos, financieros y sociales, que, aunque manejados por la voluntad de los hombres, funcionan de modo casi automático”.

Por su parte, el Papa Francisco, refiriéndose  a las “diversas formas de trata de personas” en su reciente exhortación “La alegría del evangelio”, ha formulado estas inquietantes preguntas: “¿Dónde está tu hermano esclavo? ¿Dónde está ese que estás matando cada día en el taller clandestino, en la red de prostitución, en los niños que utilizas para la mendicidad?” (La alegría del Evangelio, n. 211).

Pero la Iglesia no se ha quedado en las palabras. De hecho, desde hace más de 25 años, en España e Iberoamérica, el Movimiento Cultural Cristiano viene desarrollando una “Campaña contra las causas del hambre, paro y esclavitud infantil”. Ahora quiere dar un paso más, proponiendo que el 16 de abril sea declarado a nivel internacional como “Día mundial contra la Esclavitud Infantil”. La fecha no es caprichosa sino que está llena de significado.

Ese día, en efecto, moría en 1995 Iqbal Masih, un niño esclavo pakistaní bautizado católico en un país de mayoría musulmana. Su vida fue un testimonio elocuente de lucha por la liberación de otros niños esclavos.

Me complace vivamente asumir la iniciativa y estimular a todos los diocesanos a que la apoyen con entusiasmo. Pues considero que es una causa nobilísima tratar de erradicar esta “auténtica plaga” de la esclavitud en el mundo. Animo, en particular, a difundir el testimonio del niño pakistaní Iqbal Masih entre los niños y jóvenes, para que reflexionen y actúen contra las causas de la miseria y esclavitud que sufren millones de niños en todo el mundo. Más aún, me agradaría que todas las personas de buena voluntad, aunque no compartan mis creencias, se solidaricen con esta causa. Pienso que no es difícil comprender que la lucha contra la esclavitud infantil en todas sus versiones es una noble iniciativa, que puede contribuir a la regeneración de la sociedad y a potenciar la conciencia de los católicos en pro de la solidaridad con los más pobres e indefensos.

+Francisco Gil Hellín

arzobispo de Burgos

Mons. Francisco Gil Hellín
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Mons. D. Francisco Gil Hellín nace en La Ñora, Murcia, el 2 de julio de 1940. Realizó sus Estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Diocesano de Murcia entre 1957-1964. Obtuvo la Licenciatura en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma entre 1966-1968. Además, estudió Teología Moral en la Pontificia Academia S. Alfonso de Roma entre los años 1969-1970. Es Doctor en Teológía por la Universidad de Navarra en 1975. CARGOS PASTORALES Ejerció de Canónigo Penitenciario en Albacete entre 1972-1975 y en Valencia de 1975-1988. Subsecretario del Pontificio Consejo para la Familia de la Santa Sede de 1985 a 1996. Fue Vicedirector del Instituto de Totana, Murcia entre 1964-1966 y profesor de Teología en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia (1975-1985). También en el Istituto Juan PAblo II para EStudios sobre el Matrimonio y Familia (Roma, 1985-1997) y en el Pontificio Ateneo de la Santa Cruz en Roma (1986-1997). Juan Pablo II le nombraría despues Secretario del Dicasterio de 1996 a 2002. Fue nombrado Arzobispo de la Archidiócesis de Burgos el 28 de marzo de 2002, dejando su cargo en la Santa Sede, y llamado a ser miembro del Comité de Presidencia del Pontificio Consejo para la Familia desde entonces. El papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Burgos el 30 de octubre de 2015, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 28 de noviembre de 2015. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar y de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida desde el año 2002. Ha sido miembro de la Comisión Permanente en representación de la Provincia Eclesiástica de Burgos desde 2011 hasta 2015. Además fue miembro de la Comisión Episcopal del Clero de 2002 a 2005.