Reforzar la vida de fe

Cartagena Lorca PlanesMons. José Manuel Lorca      En la primera lectura de este domingo escucharemos lo que dice Dios a Samuel:“Vete, por encargo mío, a Jesé, el de Belén, porque entre sus hijos he elegido un rey”. ¿Nos les parece maravilloso? Yahveh actúa así siempre, toma la iniciativa y envía al profeta a ungir al que Él había elegido… Samuel sabía que no dependerá de sus gustos, que se debe limitar a presentar a todos al que ya había elegido Yahveh. Es evidente que en su interior se sentiría inquieto, porque debe cumplir una delicada tarea y, a la vez, una prueba de fe, pero no tiene miedo y se pone en camino. Samuel sabe que Dios nunca le ha fallado, que ha estado grande con él y le ha demostrado muchas veces quién es el que lleva la historia, por eso confía y va a cumplir su misión. Hago notar que Samuel va catequizado por Dios, que le ha dicho que abra bien los ojos, porque no se debe dejar llevar de las apariencias. Las fachadas y lo exterior presentan una realidad engañosa, tanto que nos ciega: La soberbia que nos hace creer de nosotros cosas maravillosas nos cierra los ojos para ver la realidad. Esto mismo se presenta en el Evangelio con motivo de la curación del ciego de nacimiento, que la obstinación de los fariseos en su incredulidad les ha llevado a no ver el signo portentoso de Jesús curando de la ceguera al joven; estaban cerrados para no escuchar la Palabra de la Verdad, a pesar de tantos testimonios. Un profeta es testigo de la luz de Dios y está llamado a ir más allá, a lo profundo, a la verdad.

La Palabra nos está enseñando a entrar en el corazón de Dios y disfrutar de la fuente de agua viva que salta a la vida eterna, nos está acercando a la luz de Cristo que nos invita a mirar de una manera diferente, no con los ojos humanos, sino con la mirada de Dios, para que se vea su obra. En este contexto se entiende que el profeta es un portador de la voluntad y de la luz de Dios. La experiencia del ciego de nacimiento es un bello ejemplo, porque este hombre se fió y terminó creyendo que Jesús es el Mesías. La luz de Dios ha entrado hasta su corazón. Pero no olvidemos que este gran regalo ha venido después del sufrimiento y de la persecución a causa de la incredulidad de los fariseos y que este joven permaneció firme, no se dejó intimidar y dio la cara por Jesús.

Estos textos de la Palabra de Dios nos enseñan una lección que es fundamental, que debemos tener fe. Por eso el primer paso en la nueva evangelización debe serreforzar la vida de fe: la fe personal, familiar, grupal, comunitaria, social… Se necesita aumentar nuestra fe, hacer crecer nuestro amor a Jesús, seguirlo. Si estamos por dentro vacíos nada podremos ofrecer.

+ José Manuel Lorca Planes

Obispo de Cartagena

Mons. José Manuel Lorca
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Mons. D. José Manuel Lorca Planes nació en la localidad murciana de Espinardo, diócesis de Cartagena, el 18 de octubre de 1949. Curso los estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor "San Fulgencio“ de Murcia. Es licenciado en Teología Bíblica por la Facultad de Teología de Granada. Recibió la ordenación sacerdotal el 29 de junio de 1975. Recibió la ordenación episcopal en Teruel el 6 de marzo de 2004. Nombrado Obispo de Cartagena el 18 de julio de 2009, tomó posesión el 1 de agosto de ese mismo año. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades.