La alegría de anunciar el Evangelio

Mons. Lluís Martínez SistachMons. Lluís Martínez      El domingo más cercano a la fiesta de San José celebramos el Día del Seminario. Este año, en sintonía con la exhortación apostólica que ha publicado el papa Francisco, titulada La alegría del Evangelio, se ha escogido el lema: «La alegría de anunciar el Evangelio”.

Hoy, como en tiempos de los apóstoles, Jesús pasa cerca de los jóvenes y les dice: «Ven y sígueme, y te haré pescador de hombres». Jesús hace esta invitación a muchas personas y de muchas maneras.

A los futuros sacerdotes, Jesús los llama para enviarlos a llevar la Buena Nueva de su amor y su salvación a todos. La vida humana ya es un don de Dios, y el sacerdote la pone plenamente al servicio de la Iglesia y del mundo.

Las palabras que el papa Francisco dirige a todos los cristianos son especialmente válidas para los sacerdotes: «La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Los que se dejan salvar por él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría.»

Hoy tenemos una gran necesidad de vivir esta alegría cristiana. «¡Hay cristianos -nos dice Francisco- cuya opción parece la de una Cuaresma sin Pascua!» Y aún supera su bien conocida capacidad expresiva cuando escribe que «un evangelizador no debería tener permanentemente cara de funeral”.

Si queremos que Dios nos conceda vocaciones al ministerio -y también a la vida religiosa- sólo hay un camino, que Francisco nos señala cuando nos dice: » Recobremos y hagamos crecer el fervor, la dulce y confortadora alegría de evangelizar, incluso cuando hay que sembrar entre lágrimas. Ojalá que el mundo actual pueda recibir la Buena Nueva no a través de evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos, sino a través de ministros del Evangelio cuya vida irradie el fervor de quienes han recibido primero en ellos mismos la alegría de Cristo».

Pido a los sacerdotes, a los educadores cristianos, a los catequistas, a las comunidades parroquiales y los movimientos apostólicos que oren y se quieran ocupar y preocupar de suscitar vocaciones a los ministerios ordenados. Son muy actuales estas palabras de Jesús: «La cosecha es abundante, pero los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que envíe operarios a su mies». Orar y trabajar para que surjan vocaciones sacerdotales es una buena manera de preparar el futuro de la vida cristiana entre nosotros.

 

+ Lluís Martínez Sistach

Cardenal arzobispo de Barcelona

Mons. Lluís Martínez Sistach
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El Cardenal Martínez Sistach nace en Barcelona el 29 del abril de 1937. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Mayor de Barcelona entre los años 1954 y 1961. Fue ordenado sacerdote el 17 de septiembre de 1961 en Cornellá de Llobregat. Entre 1962 y 1967 cursó estudios jurídicos en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, doctorándose en Derecho Canónico y Civil. Terminados sus estudios jurídicos en Roma, fue nombrado Notario del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, cargó que ocupo desde 1967 a 1972. Desde ese mismo año y hasta 1979, fue Vicario Judicial Adjunto del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, y de 1975 a 1987, Profesor de Derecho Canónico de la Facultad de Teología de Cataluña, en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona y en el Instituto de los PP. Salesianos de Barcelona. De 1979 y 1987 fue Vicario General de la archidiócesis de Barcelona. En 1983 fue elegido Presidente de la Asociación Española de Canonistas. CARGOS PASTORALES Fue nombrado Obispo auxiliar de Barcelona el 6 de noviembre de 1987. Recibió la ordenación episcopal el 27 de diciembre de ese mismo año. Fue nombrado Obispo de Tortosa el 17 de mayo de 1991. El 20 de febrero de 1997 fue promovido a Arzobispo Metropolitano de Tarragona y el 15 de junio de 2004 a Arzobispo Metropolitano de Barcelona. El 6 de noviembre de 2015 el papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Barcelona, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 26 de diciembre del mismo año. Es Gran Canciller de la Facultad de Teología de Catalunya y de la Facultad de Filosofía de Catalunya, y Presidente de la Fundación “Escola Cristiana de Catalunya”. Creado Cardenal en el Consistorio de noviembre de 2007. En la Curia Romana es miembro, desde mayo de 2008, del Pontificio Consejo para los Laicos, del que ya era consultor desde 1996; del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos de la Iglesia, desde 2002, y desde julio de 2006, es también miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, cargo para el que fue ratificado en mayo de 2008. Desde junio de 2010 es miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede. El 9 de abril de 2013 la Generalitat de Cataluña le otorgó la Medalla de Oro. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, de la que ya fue miembro desde 1987 al 2005 y Presidente de 1990 al 2002. Formó parte del Comité Ejecutivo de 2005 al 2011, año que fue elegido Presidente de la Comisión de Liturgia para el trienio 2011-2014. Desde este último y hasta diciembre de 2015, era miembro de la Comisión Permanente.