Celebración de la Visita Ad Limina Apostolorum

HoyoLopezRamonMons. Ramón del Hoyo    Queridos fieles diocesano: 

1. Hace muy pocas fechas les anunciaba la preparación de la Visita al Santo Padre de los Obispos de España y a los sepulcros de los santos apóstoles Pedro y Pablo, además de varias congregaciones y Consejos pontificios.

Gracias a Dios todo se ha realizado conforme al orden y según las fechas que nos habían señalado. Han podido acompañarme en casi todos los actos dos de los Vicarios Episcopales, el Secretario Canciller y el Secretario de la Visita. Se lo agradezco de corazón. Verdaderamente han sido fechas inolvidables y llenas de profunda alegría interior por múltiples motivos. En todo momento hemos tenido muy presente a nuestra Diócesis de Jaén.

Nos dijo el Santo Padre a los obispos, durante el breve encuentro que mantuvimos el pasado día tres, que trabajáramos con ilusión para lograr que todos descubrieran a Jesucristo como “amigo y hermano” y que no ahorráramos esfuerzos “para abrir nuevos caminos al Evangelio”. Por primera vez pude saludar al Santo Padre.

2. No se siente menos ilusión el poder celebrar la Santa Misa junto a los sepulcros de los apóstoles san Pedro y san Pablo.

Una lápida, esculpida en piedra, al pie de las reliquias del primero en la Basílica Vaticana, da fe de ello: Sepulcrum Sancti Petri Apostoli, sepulcro de san Pedro Apóstol, y, en la Basílica de san Pablo, con grandes caracteres pintado sobre uno de los muros laterales, puede leerse: Vas electionis. Doctor Gentium. Vaso de elección, doctor de las gentes. Sus reliquias se encuentran en una pequeña cripta.

No resulta difícil, en estos recintos sagrados tan singulares, trasladar nuestro pensamiento al ministerio apostólico que iluminó ya entonces a los primeros cristianos y así ha continuado haciéndolo a través de veinte siglos de historia. Predicaron a Jesucristo y dieron testimonio de su fe entregando su vida por Él. Su sangre fue semilla de incontables primaveras de generaciones de cristianos. Su luz continúa iluminando nuestros pasos.

¡Qué bien se entienden y qué fuerza tienen las palabras del Credo pronunciadas junto a estos sepulcros!. Las llaves que Cristo entregó a Pedro y la Palabra de Pablo extendida de comunidad en comunidad hasta hoy, nos animan con fuerza para caminar con Cristo y predicar su Evangelio.

3. No produce menos emoción y agradecimiento poder saludar y departir personalmente con el Papa Francisco. Pude entregarle en mano, en nombre de todos los diocesanos, un facsímil del Cántico Espiritual de san Juan de la Cruz, cuyo original se encuentra en el Monasterio de MM. Carmelitas de Jaén, junto con una pequeña ofrenda que puse a su disposición.

Son momentos, imborrables, también para los sacerdotes que me acompañaban. Le solicité una bendición especial para todos los fieles diocesanos y así lo hizo, envuelta de esa sonrisa abierta, tan característica de su persona.

4. Lo importante, sin embargo, del momento que se extendió por más de una hora con todos los obispos de Andalucía fue el diálogo directo y fraternal que mantuvimos sobre temas muy variados de nuestro ministerio, insistió una y otra vez en nuestra cercanía con todos los fieles. Se preocupó por la situación de los emigrantes y personas sin trabajo, por los seminaristas y sacerdotes, por la religiosidad popular, por la familia y el futuro sínodo. Su lenguaje es directo y claro, entremezclado con anécdotas. Infunde esperanza y alegría. Es un hombre de Dios.

La barca de Pedro, nuestra querida Madre la Iglesia está en buenas manos. Nos pidió rezáramos por él y así lo haremos diariamente. Agradezco también sus oraciones durante estos días.

Con mi saludo agradecido en el Señor.

 

+ Ramón del Hoyo López

      Obispo de Jaén

 

Mons. Ramón del Hoyo
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Mons. Ramón del Hoyo nació el 4 de septiembre de 1940 en Arlanzón (Burgos). Cursó estudios en los Seminarios Menor y Mayor de Burgos, entre 1955 y 1963. Obtuvo la Licenciatura en Derecho Canónico en la Universidad Pontificia de Salamanca (1963-1965) y el Doctorado en la Pontificia Universidad Angelicum (1975-1977). Fue ordenado sacerdote para la archidiócesis de Burgos el 5 de septiembre de 1965. CARGOS PASTORALES Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis burgalesa. Comenzó como coadjutor de la parroquia de Santa María la Real y Antigua y Director espiritual de la Escuela media femenina “Caritas”, entre 1965 y 1968. Desde este último año y hasta 1974 fue Notario eclesiástico y Secretario del Tribunal Eclesiástico. Además, en el año 1972 fue nombrado Provisor-adjunto de la Curia de Burgos y en 1978 Provisor, cargo que desempeñó hasta 1996. También fue Vicario Judicial del Tribunal Eclesiástico Metropolitano desde el año 1978 y hasta 1993, cuando fue nombrado Vicario General y Canónigo y Presidente del Capítulo Catedral Metropolitano. Estos cargos los compaginó, desde 1977 y hasta su nombramiento episcopal, con la docencia en la Facultad de Teología del Norte de España, sede de Burgos, como profesor de Derecho Canónico. El 26 de junio de 1996 fue nombrado obispo de Cuenca y recibió la ordenación episcopal el 15 de septiembre del mismo año. El 19 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo de Jaén, diócesis de la que tomó posesión el 2 de julio de 2005. El papa Francisco acepta su renuncia al gobierno pastoral de esta diócesis el 9 de abril de 2016 y le nombra administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor,el 28 de mayo de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias, de la que fue presidente de 2005 a 2011. Ha sido miembro del Consejo de Economía desde 2012 a 2017. También fue miembro de la “Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia”, que se creó con el encargo de preparar la Declaración y la promoción de la figura del nuevo Doctor.