«Estoy entre vosotros como el que sirve»

Mons. Alfonso MilianMons. Alfonso Milián     El amor sorprende, es creativo, tiene originalidad y produce felicidad. En el amor que Dios nos tiene se cumplen estas características. Nunca hubiéramos podido soñar que el Señor enviase a su Hijo a este mundo como uno de tantos, nacido de una mujer, para rescatar a los que estaban bajo la ley y adoptarnos como hijos. Más aún, asumió la condición de esclavo y se sometió a la injusticia de ser contado entre los malhechores.

¡Tanto quiso solidarizarse con los que cada día son injustamente tratados!

Uno de los gestos de Jesús que nos resultan más sorprendentes es el de lavar los pies de sus discípulos, gesto de alto valor simbólico. Este oficio era propio de los sirvientes, no del señor de la casa. De ahí la resistencia del apóstol Pedro: «No me lavarás los pies jamás», que sólo cedió ante la insistencia de Jesús: «Si no te lavo, no tienes parte conmigo». Con esto indicaba a Pedro y a todos que, si no estamos dispuestos a asumir su ejemplo de servidor, no somos de los suyos.

A los Doce no les fue fácil dejar de ambicionar los primeros puestos y entender el seguimiento de Jesús y la misión que él les encomendaba como un verdadero servicio. Incluso en aquel momento cumbre de la última Cena, andaban discutiendo sobre quién de ellos era el mayor. Según el evangelista san Lucas, Jesús zanjó el altercado diciéndoles: «No hagáis así, sino que el mayor entre vosotros se ha de hacer como el menor… Yo estoy entre vosotros como el que sirve».

¡Qué paciencia la de Jesús con sus apóstoles! Aún después de haber convivido con él bastante tiempo se peleaban por dejar claro quién de ellos era el mayor. Y Jesús tuvo que recordarles una y mil veces que él había venido a servir y no a ser servido, y que ellos debían hacer lo mismo.
Esta enseñanza vale para todos y cada uno de nosotros. Y, como a los apóstoles, nos cuesta incorporarla a nuestro modo de ser y aceptar el vivir habitualmente como el que sirve. Cada uno de nosotros, el Papa, el Obispo, los sacerdotes, catequistas, responsables de la caridad… y cristianos de a pie estamos para servir. He aquí nuestra grandeza: servir a esta humanidad tan necesitada de afecto y ternura. Los cristianos debemos ser servidores del mundo buscando el bien de los otros y acercándoles ese mensaje en el que creemos y que genera esperanza. Así colaboramos en la construcción de un mundo nuevo, el reino de Dios que Jesús anunció ya próximo.

Después de la muerte y resurrección de Jesús, los apóstoles vieron con claridad que su vida tendría verdadero sentido entregándose a los demás conforme al testimonio de Jesús, que «siendo de condición divina, se despojó de sí mismo tomando la condición de esclavo, hecho semejante a los hombres. Y se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz».

Sobre este modo de ser de Jesús tratan los cuadernillos que durante la Cuaresma os proporcionará vuestra Parroquia para ayudaros a rezar y a formaros. Deseo que nos iluminen y fortalezcan nuestro seguimiento de Jesucristo haciéndonos verdaderos servidores de nuestros hermanos.

Con mi afecto y bendición.

+ Alfonso Milián Sorribas
Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Alfonso Milián Sorribas
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Mons. Alfonso Milián Sorribas nació el 5 de enero de 1939 en La Cuba, provincia de Teruel y diócesis de Teruel y Albarracín. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza y fue Ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1962. En 1992 obtuvo la Licenciatura en Teología Catequética por la Facultad de Teología ‘San Dámaso’ de Madrid, con la tesina «La iniciación a la dimensión contemplativa del catequista por medio de la oración de Jesús». La segunda parte de la misma fue publicada en 1993, en la revista ‘Jesus Cáritas’ con el título «La invocación del nombre de Jesús, camino de encuentro con el Padre». Además del español, conoce el francés. Después de su ordenación, ha desempeñado los siguientes cargos: - 1962–1969:Párroco de Azaila (Teruel); - 1962–1967:Coadjutor de la Parroquia de La Puebla de Hijar (Zaragoza); - 1967–1969:Encargado de las Parroquias de Vinaceite (Teruel) y Almochuel (Zaragoza); - 1969–1983:Párroco de ‘San Pío X’ en Zaragoza; - 1970–1976:Delegado de Cáritas de Arrabal (Zaragoza); - 1978–1990:Miembro del Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1980–1981:Consiliario del Movimiento ‘Junior’; - 1982–1990:Vicario Episcopal de la Vicaría IV de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1992–1996:Delegado Diocesano de Apostolado seglar y Consiliario Diocesano del Movimiento ‘Junior’; - 1992–1998:Delegado Diocesano de Pastoral Vocacional; - 1996–2004:Vicairo Episcopal de la Vicaría II; - 1998–2004:Consiliario de ‘Manos Unidas’; - Nombrado Obispo Auxiliar de Zaragoza el 9 de noviembre de 2000 y elegido para la sede titular de Diana, recibió la ordenación Episcopal el 3 de diciembre de 2000. - El 11 de noviembre de 2004, el Nuncio Apostólico en España comunicó al Administrador Diocesano el nombramiento de Don Alfonso Milián para la sede barbastrense-montisonense, de la que tomó posesión el 19 de diciembre de 2004 en la catedral de Barbastro. - En la Conferencia Episcopal es miembro de la Comisión Episcopal de Asuntos Sociales y Obispo Delegado para Cáritas Española.