Mensaje para la Cuaresma 2014

Mons. VivesMons. Joan E. Vives     «Se dice que la única y verdadera tristeza es no ser santos; podríamos decir también que hay una única y verdadera miseria: no vivir como hijos de Dios y hermanos de Cristo», afirma el Papa Francisco, citando al escritor francés Léon Bloy. Para vivir la conversión de la Cuaresma, tiempo de preparación y camino hacia la Pascua, el Papa Francisco nos ha ofrecido un Mensaje muy sugerente. Su texto está concentrado en la pobreza, y en la pobreza de Cristo en particular. Este concepto de la pobreza es muy apreciado por el Papa, que en el inicio de su pontificado, ya hace un año, quiso ejercer un énfasis particular sobre esta dimensión de la vida del cristiano. También nos alerta contra tres tipos de miseria, miseria material, moral y espiritual, que afectan al ser humano.

Destaca dos grandes cuestiones: La pobreza de Cristo y el testimonio de los cristianos. Subrayo 10 puntos: 1. «Dios no se revela mediante el poder y la riqueza del mundo, sino mediante la debilidad y la pobreza: «Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre por vosotros…«. Cristo, el Hijo eterno de Dios, igual al Padre en poder y gloria, se hizo pobre. 2. «Dios no hizo caer sobre nosotros la salvación desde arriba, como la limosna de quien da parte de lo que para él es superfluo, con aparente piedad filantrópica. El amor de Cristo no es eso». 3. Cuando Jesús se hace bautizar por el Bautista, no lo hace porque necesite penitencia o conversión, sino para estar en medio de la gente necesitada del perdón; entre nosotros, pecadores, y para cargar con el peso de los nuestros pecados. Todo para consolarnos, salvarnos, liberarnos de la miseria. 4. Jesús nos invita a tomar su ‘yugo suave’, y nos invita a enriquecernos con esa ‘rica pobreza’ y ‘pobre riqueza’ suyas, a compartir con Él su espíritu filial y fraterno, a convertirnos en hijos en el Hijo (cf. Rm 8,29).

Y sobre el testimonio de los creyentes: 5. «La riqueza de Dios no puede pasar a través de nuestra riqueza, sino siempre y sólo a través de nuestra pobreza, personal y comunitaria, animada por el Espíritu de Cristo». 6. «Los cristianos estamos llamados a mirar las miserias de los hermanos, a tocarlas, a hacernos cargo y a realizar obras concretas para aliviarlas. La miseria no coincide con la pobreza, la miseria es la pobreza sin confianza, sin solidaridad, sin esperanza». 7. «La miseria material es la que habitualmente llamamos pobreza y toca a todos los que viven en una condición que no es digna de la persona humana: privados de sus derechos fundamentales y de los bienes de primera necesidad. Es preciso que las conciencias se conviertan a la justicia, a la igualdad, a la sobriedad y al compartir». 8. «No es menos preocupante la miseria moral, que consiste en convertirse en esclavos del vicio y del pecado. ¡Cuántas familias viven angustiadas por la dependencia del alcohol, las drogas, el juego o la pornografía! Y cuántas personas se ven obligadas a vivir esta miseria por condiciones sociales injustas, por falta de un trabajo, lo que les priva de la dignidad que da llevar el pan a casa, por falta de igualdad respecto de los derechos». 9. «Esta forma de miseria [moral], que también es causa de ruina económica, siempre va ligada a la miseria espiritual, que nos golpea cuando nos alejamos de Dios y rechazamos su amor». 10. «La Cuaresma es un tiempo adecuado para despojarse; y nos hará bien preguntarnos de qué podemos privarnos a fin de ayudar y enriquecer a los demás con nuestra pobreza. No olvidemos que la verdadera pobreza duele: no sería válido un despojo sin esta dimensión penitencial.» El Papa concluye diciendo que desconfía de la limosna que no cuesta y no duele.

+ Joan E. Vives

Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
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Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).