Cuaresma: ¡Volver a Jesucristo!

Mons. Francesc Pardo i ArtigasMons. Francesc Pardo i Artigas     La finalidad de la vida cristiana es vivir la Pascua, el encuentro y la experiencia con Jesús Resucitado, que sigue presente y actuando en la historia humana, de forma muy especial por medio de su Iglesia. De ahí la necesidad de la cuaresma. Es lo mismo que quiere decir el papa Francisco, cuando se queja de que los cristianos con frecuencia ponemos “más cara de cuaresma que de Pascua”.

La cuaresma fue necesaria para que aquel proyecto de pueblo, esclavo en Egipto, se convirtiese en el Pueblo de Dios, experimentase su liberación y su alianza de amor en medio de quejas, dudas,  oscuridades, infidelidades, castigos y victorias humanas, hasta entrar en la tierra prometida. De hecho, para aquel pueblo fueron cuarenta años y no cuarenta días, como para nosotros.

La cuaresma fue también el tiempo que Jesús dedicó a preparar el inicio de su ministerio público: Durante aquellos cuarenta días experimentó la gran tentación —manifestada por medio de tres aspectos— de, en lugar de seguir el camino del Mesías servidor, sufriente, fiel a su misión, seguir el camino del Mesías victorioso, poderoso, espectacular, sometido al maligno, el adversario de Dios y de la humanidad.

Conviene recordar les dimensiones de la tentación porque todos nosotros estamos predispuestos y tenemos experiencia de ello.

Debemos estar atentos porque siempre se nos puede presentar la atractiva posibilidad de abandonar el camino que Dios quiere para nosotros, y escoger otros, que parecen ofrecer más felicidad, más plenitud personal… más salvación.

–         “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes”: la tentación del pan fácil. La situación de gana y necesidad es ocasión propicia para la tentación. Pedir milagros en beneficio propio. Esperar que Dios resuelva problemas que nos corresponde resolver a nosotros: ganar el pan y repartirlo entre todos, y si es necesario, luchar para que ello sea posible. No esperemos que Dios resuelva con una intervención espectacular nuestros problemas humanos.

Y también la tentación de creer que con el pan material, con bienes materiales, aseguraremos la vida y que con ello ya es suficiente. Jesús afronta la tentación con la Palabra de Dios: “No solo de pan vive el hombre”.

No nos fiemos de que el pan material es suficiente para vivir.

–         “Todo esto te daré, si te postras y me adoras”.

Es la obsesión de obtener el poder, aunque sea pactando con el diablo. Para alcanzar el poder económico, político… y la gloria hay que vender los principios, los criterios y, por tanto, dejar el evangelio, pactar con el maligno, quien juega contra el hombre y la humanidad.

–         “Si eres  Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras”. La tentación consiste en reclamar signos espectaculares y que llamen la atención; de no aceptar la condición humilde y sencilla para vivir la fe y proponerla.

Las tentaciones expresan las posibilidades que tenemos de abandonar el camino de Jesús. Por ello la cuaresma es necesaria para volver a Jesucristo.

 

+ Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
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Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña. Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany. El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.