La Cruz y el Icono de la Misión diocesana

Mons. Gerardo MelgarMons. Gerardo Melgar    Queridos diocesanos:

El lunes 27 de enero dábamos el pistoletazo de salida a la visita de la Cruz y el Icono de María, Estrella de la nueva evangelización, por todos los arciprestazgos, Unidades de Acción Pastoral y parroquias de toda la Diócesis. Tras la bendición de la Cruz y el Icono, y la celebración de la Santa Misa en la Concatedral de San Pedro de Soria, comenzábamos la visita que se inició por el arciprestazgo de la ciudad y seguirá por todos los arciprestazgos de la Diócesis.

La Cruz de Cristo y el Icono de la Virgen se han hecho presentes ya en distintos lugares y durante meses (hasta mayo) recorrerán todas las comunidades cristianas y rincones de nuestra Iglesia particular. Con esta presencia queremos lograr tres objetivos importantes:

1. Recordar a todos los fieles de todas las comunidades cristianas que estamos en la recta final de nuestra Misión diocesana; por eso se nos hace una llamada especial a participar e involucrarnos en tres acciones: la realización de tres catequesis que están teniendo lugar en varios domicilios de quienes los han ofrecido para realizar, con todos los vecinos interesados, las tres catequesis preparadas sobre «La fe y el seguimiento de Jesús«, «La corresponsabilidad en la evangelización» y «Los sectores más necesitados de evangelización». Una segunda acción es la realización de la gran Asamblea convocada para el 17 de mayo y en la que dilucidaremos las líneas pastorales y evangelizadoras a seguir en la Diócesis en los próximos cursos. Finalmente, la tercera será la Semana «Tiempo de…» en la que, del lunes 2 al domingo 8 de junio, sacaremos nuestra fe a la calle para mostrarla a tantas perdonas indiferentes, a tantos que creyeron y hoy tienen su fe arrinconada y abandonada, e incluso a los que nunca creyeron porque no oyeron ya hablar de  Cristo.

2. Actualizar en todos la toma de conciencia de que la evangelización de los hombres y mujeres de nuestro mundo nos la ha encargado y confiado el Señor a nosotros, a todos; por eso, todos somos responsables de que la misma sea una realidad. Este encargo del Señor pide de nosotros compromiso, personal y comunitario, en la vivencia de nuestra fe y llevar con nuestra vida el mensaje salvador de Cristo a nuestra sociedad actual, comenzando por los de nuestra propia casa, los vecinos, los compañeros de trabajo, etc.

3. Hacernos caer en la cuenta de que no estamos solos en nuestra tarea ni somos francotiradores pues, en la misión que el Señor nos ha confiado, nos acompaña Él con la fuerza de la Cruz y el testimonio de María, Estrella y Modelo de la nueva evangelización (sin olvidar la intercesión de San Pedro de Osma, patrón de nuestra Diócesis, cuya reliquia va incrustada en la Cruz y nos recuerda el ardor que él tuvo para restaurar material y espiritualmente nuestra Diócesis). La Figura del gran San Pedro de Osma nos hace una llamada importante a que nos sintamos llamados a llenarnos de ardor evangelizador por la evangelización de nuestra tierra, tan necesitada como en tiempos de San Pedro de evangelización y restauración espiritual; a imagen suya, trabajemos con todas nuestras fuerzas para que el mensaje salvador de Cristo llegue a los hombres y mujeres de nuestra sociedad actual.

Acojamos cuando lleguen a nuestras parroquias la Cruz y el Icono de María; que su presencia en medio de nosotros nos hagan ser verdaderos responsables de nuestra fe y de la evangelización de los demás, siendo auténticos testigos de Jesús para que otros se sientan llamados también a seguirle.

Vuestro Obispo,

+Gerardo Melgar

Obispo de Osma-Soria

Mons. Gerardo Melgar
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Mons. Gerardo Melgar Viciosa nació el 24 de Septiembre de 1948 en Cervatos de la Cueza, Provincia y Diócesis de Palencia. Cursó la enseñanza secundaria (años de Humanidades) en el Seminario Menor Diocesano de Carrión de los Condes y los estudios de Filosofía y Teología en el Seminario mayor de San José de Palencia. Fue ordenado sacerdote el 20 de Junio de 1973 por el entonces Obispo de la sede palentina, Mons. Anastasio Granados García. Fue nombrado Párroco -de 1973 a 1974- al servicio de las parroquias de Vañes, Celeda de Roblecedo, San Felices de Castillería, Herreruela de Castillería y Polentinos. Al terminar ese curso pastoral, fue enviado a Roma, donde estudió Teología en la Universidad Gregoriana, licenciándose en Teología Fundamental el 14 de junio de 1976. A su regreso a Palencia fue nombrado Coadjutor de la parroquia de San Lázaro de la capital palentina durante un año. En 1977, y hasta 1982, desempeñó el cargo de Formador y Profesor del Seminario Menor Diocesano en Carrión de los Condes, del que sería, más tarde, Rector (1982-1987). En 1983 fue nombrado miembro del equipo de Pastoral Vocacional de la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional. Al dejar el Seminario de Carrión de los Condes fue destinado, como Vicario Parroquial, a la Parroquia de San José de Palencia durante seis años (de 1987 a 1993). En 1993 fue elegido por Mons. Ricardo Blázquez Pérez para desempeñar el oficio de Vicario Episcopal de Pastoral de la Diócesis palentina, cargo en el que permanecería hasta 1998. También durante diez años (de 1995 a 2005), fue Párroco solidario de la Parroquia de San José Obrero y Coordinador de la Cura pastoral de la misma, miembro del Colegio Diocesano de Consultores (1995-2000) y vocal, por designación del Sr. Obispo, del Consejo Presbiteral Diocesano (2001-2005). En el año 2000 fue nombrado Delegado Diocesano de Pastoral Familiar hasta que, en 2005, Mons. Rafael Palmero Ramos lo eligió para desempeñar el cargo de Vicario General de la Diócesis. De 2004 a 2005 fue, además, confesor ordinario del Seminario Menor Diocesano “San Juan de Ávila” así como, de 2005 a 2008, miembro del Colegio de Consultores de la Diócesis y Profesor de Teología del Matrimonio en el Instituto Teológico del Seminario Mayor de San José (2007). En enero de 2006, y hasta septiembre de 2007, durante el periodo de sede vacante producida por el traslado de Mons. Rafael Palmero Ramos a la Diócesis de Orihuela-Alicante, fue nombrado por la Santa Sede Administrador Apostólico de la Diócesis de Palencia. El 1 de Mayo de 2008, momento en el que desempeñaba el cargo de Vicario General de la Diócesis de Palencia y era el Capellán del Noviciado de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, se hizo público su nombramiento como Obispo de Osma-Soria. El 6 de Julio de 2008 recibió de manos del entonces Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, Mons. Manuel Monteiro de Castro, la ordenación episcopal y tomó posesión canónica de la Diócesis oxomense-soriana. Ha publicado varios libros sobre el matrimonio y la familia: “Juntos cuidamos nuestro amor. Convivencias para matrimonios jóvenes”, “Madurando como Matrimonio y como Familia”, “Nos formamos como padres para educar en valores a nuestros hijos” y “Llenos de ilusión preparamos nuestro futuro como matrimonio y familia”, además de múltiples artículos y materiales de trabajo sobre la familia y la pastoral familiar. De su Magisterio episcopal, pueden destacarse las siguientes Cartas pastorales: “Sacerdotes de Jesucristo en el aquí y el ahora de nuestra historia” (2009) con motivo del Año sacerdotal, “Juan de Palafox y Mendoza. Un modelo de fe para el creyente del siglo XXI” (2010), con motivo de la beatificació, “La nueva evangelización y la familia” (2011), “Carta pastoral sobre el Seminario diocesano” (2012), “Itinerario para la evangelización de la familia” (2013), Carta pastoral “Después de la Misión diocesana Despertar a la fe” (2014). Además, ha publicado otros escritos: “La Pastoral Familiar, un proceso continuo de acompañamiento a la familia” (2009), “Los grupos parroquiales de matrimonios jóvenes” (2010), “Unidades de Acción Pastoral. Instrumentos de comunión al servicio de la evangelización” (2010). El 8 de abril de 2016, el papa Francisco lo nombró obispo de Ciudad Real, en sustitución de Antonio Ángel Algora, que renunció por edad. El 21 de mayo del mismo año tomó posesión canónica en la catedral de Santa María del Prado.