El Encuentro Regional de Laicos de Aragón

Mons. Carlos EscribanoMons. Carlos Escribano    El pasado 15 de Diciembre, nuestra publicación diocesana, Semilla Evangélica, recogía la carta que los Obispos de las Diócesis de Aragón dirigíamos a los fieles cristianos de nuestras diócesis sobre la vocación al apostolado seglar: “los obispos de las Iglesias particulares de Aragón hemos creído oportuno dirigir una palabra de aliento, en este tiempo inmediatamente posterior a la clausura del Año de la fe, a todos los fieles cristianos, pero de un modo especial a los fieles cristianos seglares, a los laicos, aprovechando la feliz coyuntura del cumplimiento, en 30 de diciembre de este año, del XXV aniversario de la publicación de la exhortación apostólica post-sinodal “Christifideles laici”.

Las Delegaciones de Apostolado Seglar de nuestras diócesis, llevan los últimos meses trabajando para preparar, el próximo 24 de Mayo, el Encuentro de Laicos de Aragón. Para ello, han enviado a las parroquias y a los movimientos diocesanos un cuestionario que nos ayude a descubrir y valorar la presencia y el compromiso de nuestros seglares en la vida de nuestras diócesis y parroquias. Cuestionario que debe ser trabajado y devuelto antes de concluir este mes de febrero a Julio Marín, nuestro Delegado de Apostolado Seglar.

Es mucho lo que los laicos de nuestra querida diócesis de Teruel y Albarracín, habéis hecho por esta Iglesia particular. Y hay que agradecerlo de todo corazón. Pero aun nos queda mucho por hacer. El Papa Francisco en la Evengelii Gaudium (nº 102) nos recuerda: “Ha crecido la conciencia de la identidad y la misión del laico en la Iglesia. Se cuenta con un numeroso laicado, aunque no suficiente, con arraigado sentido de comunidad y una gran fidelidad en el compromiso de la caridad, la catequesis, la celebración de la fe. Pero la toma de conciencia de esta responsabilidad laical que nace del Bautismo y de la Confirmación no se manifiesta de la misma manera en todas partes. En algunos casos porque no se formaron para asumir responsabilidades importantes, en otros por no encontrar espacio en sus Iglesias particulares para poder expresarse y actuar, a raíz de un excesivo clericalismo que los mantiene al margen de las decisiones. Si bien se percibe una mayor participación de muchos en los ministerios laicales, este compromiso no se refleja en la penetración de los valores cristianos en el mundo social, político y económico. Se limita muchas veces a las tareas intraeclesiales sin un compromiso real por la aplicación del Evangelio a la transformación de la sociedad. La formación de laicos y la evangelización de los grupos profesionales e intelectuales constituyen un desafío pastoral importante”.

Estamos pues ante uno de los grandes desafíos que tiene la Iglesia en este momento, también nuestra Iglesia diocesana. Es cierto que ha crecido la conciencia de la identidad y la misión del laico en la Iglesia, pero tenemos que seguir avanzando. Un buen camino puede ser la reflexión preparatoria y la participación en el encuentro del mes de Mayo. Decíamos los obispos en la carta del 15 de diciembre: “Entre los muchos retos que tienen nuestras Iglesias, la promocióndel apostolado asociado no es el menor. Es preciso que, conforme ala llamada del Concilio Vaticano II y de la exhortación apostólica“Christifideles laici”, el apostolado seglar asociado recobre vitalidady se aplique con decisión a secundar los objetivos que la Iglesiale propone para la propagación del Reino de Cristo y para la vidadel mundo”.

Por ello “os convocamos (…) al Encuentro regional el sábado, día 24 de mayo de 2014, en Zaragoza, que sirva para impulsar en todos vosotros la vocación apostólica”.

+ Carlos Escribano Subías,
Obispo de Teruel y de Albarracín

Mons. Carlos Escribano Subías
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Monseñor Carlos Manuel Escribano Subías nació el 15 de agosto de 1964 en Carballo (La Coruña), donde residían sus padres por motivos de trabajo. Su infancia y juventud transcurrieron en Monzón (Huesca). Diplomado en Ciencias Empresariales, trabajó varios años en empresas de Monzón. Más tarde fue seminarista de la diócesis de Lérida -a la que perteneció Monzón hasta 1995-, y fue enviado por su obispo al Seminario Internacional Bidasoa (Pamplona). Posteriormente, obtuvo la Licenciatura en Teología Moral en la Universidad Gregoriana de Roma (1996). Ordenado sacerdote en Zaragoza el 14 de julio de 1996 por monseñor Elías Yanes, ha desempeñado su ministerio en las parroquias de Santa Engracia (como vicario parroquial, 1996-2000, y como párroco, 2008-2010) y del Sagrado Corazón de Jesús (2000-2008), en dicha ciudad. En la diócesis de Zaragoza ha ejercido de arcipreste del arciprestazgo de Santa Engracia (1998-2005) y Vicario Episcopal de la Vicaría I (2005-2010). Como tal ha sido miembro de los Consejos Pastoral y Presbiteral Diocesanos. Además, ha sido Consiliario del Movimiento Familiar Cristiano (2003-2010), de la Delegación Episcopal de Familia y Vida (2006-2010) y de la Asociación Católica de Propagandistas (2007-2010). Ha impartido clases de Teología Moral en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón desde el año 2005 y conferencias sobre Pastoral Familiar en diferentes lugares de España. Finalmente, ha formado parte del Patronato de la Universidad San Jorge (2006-2008) y de la Fundación San Valero (2008-2010). Benedicto XVI le nombró obispo de Teruel y de Albarracín el 20 de julio de 2010, sucediendo a monseñor José Manuel Lorca Planes, nombrado Obispo de Cartagena en julio de 2009. Ordenado como Obispo de Teruel y de Albarracín el 26 de septiembre de 2010 en la S. I. Catedral de Teruel.