Visita Ad Limina

Mons. Juan José Asenjo Mons. Juan José Asenjo      Queridos hermanos y hermanas: Entre los días 2 y 8 de marzo los Obispos de las Provincias Eclesiásticas de Sevilla y Granada haremos ad Limina Apostolorum, que cada cinco años debemos hacer a la Santa Sede y cuyos orígenes se remontan al siglo IV, aunque fue el Papa Sixto V quien en 1585 la instituyó y configuró canónicamente.

La Iglesia, una, santa católica y apostólica, tiene como cabeza invisible a Cristo el Señor, piedra angular de la Iglesia. Pero la Iglesia tiene también una cabeza visible, Pedro, Vicario de Jesucristo, a quien el Señor confirió la suprema autoridad sobre ella al decirle: «Tú eres Pedro y sobre esta Piedra edificaré mi Iglesia… Te daré las llaves del Reino de los cielos. Lo que atares en la tierra, quedará atado en el cielo y lo que desatares en la tierra, quedará desatado en el cielo» (Mt 16,18-19). A Pedro y sus sucesores, los Obispos de Roma, confió el Señor el servicio de confirmar a sus hermanos en la fe (Lc 22,32), de apacentarlos y guiarlos a la salvación (Jn 21,15-17). El Papa es, por tanto, el principio y fundamento, perpetuo y visible de la unidad de fe y de comunión (LG 18).

Pero los Apóstoles, después de Pentecostés, cumpliendo el mandato de Jesús, dejan Jerusalén para anunciar el Evangelio en el mundo entonces conocido. Surgen así a lo largo de toda la antigüedad cristiana las iglesias particulares o diócesis, presididas por un Obispo, sucesor de los Apóstoles, que junto con sus presbíteros y diáconos, hace presente a Jesucristo, sirve a los fieles el pan de la Palabra y de la Eucaristía y cumple en un territorio determinado el ministerio de la salvación.

Las Diócesis, presentes en todas las partes del mundo han de vivir la comunión eclesial, que hace de ellas la única Iglesia de Jesucristo. Para manifestar y robustecer esa comunión, la ley de la Iglesia establece que cada cinco años los Obispos residenciales han de venerar los sepulcros de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, visitar al Santo Padre y los organismos de la Curia Romana y presentar un informe sobre la situación de su Diócesis.

En mi caso, se puede decir que es la primera vez que realizo la Visita ad Limina como Obispo residencial. Cuando me disponía a hacerla en abril de 2005 como Obispo de Córdoba, el Papa Juan Pablo II era ingresado en la clínica Gemelli  muriendo pocos días después. Si la hice como Obispo auxiliar de Toledo en noviembre de 1997, acompañando a mi Arzobispo. La recuerdo como una verdadera gracia de Dios, una auténtica inmersión en las raíces apostólicas de nuestra fe y una experiencia fuerte de catolicidad, que en ningún sitio se percibe con tanta intensidad como en Roma. En las vísperas de esta Visita, os confieso mi alegría por esta nueva gracia que el Señor me concede. Estoy seguro de que va a ser una ocasión privilegiada para sentir muy a lo vivo la unidad de la Iglesia y la colegialidad episcopal.

Como es natural me acompañará el Sr. Obispo auxiliar. El corazón de la Visita será la entrevista que mantendremos con el Papa. En ella, los dos Obispos expresaremos al Santo Padre nuestra comunión profunda con su persona, que es tanto como decir con el Señor al que representa, y con su Magisterio. Le agradeceremos también su testimonio de amor a Jesucristo y servicio y entrega a la Iglesia. Dejaremos constancia de la situación de nuestra Diócesis, de las muchas razones que tenemos para la esperanza, los buenos sacerdotes sevillanos, los consagrados, los Seminarios, nuestros laicos comprometidos, los jóvenes, la pastoral familiar, la piedad popular y sus deseos de renovación… Hablaremos al Papa también de la secularización creciente, de las dificultades que encontramos para la penetración del Evangelio en esta cultura y de tantos hermanos nuestros que han abandonado la fe o la práctica religiosa, y recibiremos del Papa una palabra orientadora.

Visitaremos también con los demás Obispos los organismos de la Curia Romana y participaremos en la audiencia que el Papa nos concederá a todos y en la que escucharemos su mensaje. En él se referirá muy probablemente al momento presente de la Iglesia en España y nos dará orientaciones valiosas para seguir anunciando a Jesucristo en nuestras Diócesis.

No vamos solos a Roma. Venís con nosotros todos los hijos e hijas de la Archidiócesis, sacerdotes, seminaristas, consagrados y laicos. Por todos rezaremos ante los sepulcros de los Apóstoles para que seamos fieles a nuestras raíces cristianas, al Sucesor de Pedro y a la fe que nos transmitieron los Apóstoles. Sé que muchos de vosotros rezáis cada día por los Obispos y por la Archidiócesis. Así nos lo decís cuando visitamos vuestras parroquias. Hacedlo especialmente en estos días, para que la Visita ad Limina sea para la Iglesia en Sevilla una gracia de Dios, ocasión para renovar nuestra fe y nuestro compromiso apostólico y robustecer la comunión con el Papa.

Para todos, mi saludo fraterno y mi bendición.

+ Juan José Asenjo Pelegrina

Arzobispo de Sevilla

Mons. Juan José Asenjo
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Mons. D. Juan José Asenjo Pelegrina nació en Sigüenza (Guadalajara) el 15 de octubre de 1945. Fue ordenado sacerdote en 1969. Es Licenciado en Teología por la Facultad Teológica del Norte de España, sede de Burgos (1971). Amplió estudios en Roma donde realizó, desde 1977 hasta 1979, los cursos de Doctorado en Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, y las Diplomaturas en Archivística y Biblioteconomía en las Escuelas del Archivo Secreto Vaticano y de la Biblioteca Apostólica Vaticana. CARGOS PASTORALES Los primeros años de su ministerio sacerdotal los desarrolló en su diócesis de origen, en Sigüenza-Guadalajara, donde trabajó en la enseñanza y en la formación sacerdotal. Estuvo vinculado especialmente al Patrimonio Cultural como Director del Archivo Artístico Histórico Diocesano (1979-1981), Canónigo encargado del Patrimonio Artístico (1985-1997) y Delegado Diocesano para el Patrimonio Cultural (1985-1993). En 1993 fue nombrado Vicesecretario para Asuntos Generales de la CEE, cargo que desempeñó hasta su ordenación episcopal, el 20 de abril de 1997, como Obispo Auxiliar de Toledo. Tomó posesión de la diócesis de Córdoba el 27 de septiembre de 2003. El 13 de noviembre de 2008 fue nombrado Arzobispo Coadjutor de Sevilla y el día 5 de noviembre de 2009 comenzó su ministerio como Arzobispo metropolitano de Sevilla, al aceptar el Santo Padre la renuncia del Cardenal Amigo Vallejo. Por delegación de los Obispos del Sur, es el Obispo responsable de la Pastoral de la Salud de Andalucía. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE preside la Comisión Episcopal de Patrimonio Cultural, cargo para el que fue elegido el 15 de marzo de 2017. Ya había presidido esta Comisión de 2005 a 2009. Otros cargos en la CEE: vicesecretario para Asuntos Generales (1993-1997); secretario general y portavoz de la CEE (1998-2003); miembro del Comité Ejecutivo (2009-2017). Fue copresidente de la Comisión Mixta Ministerio de Educación y Cultura-Conferencia Episcopal Española para el seguimiento del Plan Nacional de Catedrales de 1998 a 2003. Ejerció de coordinador Nacional de la V Visita Apostólica del Papa Juan Pablo II a España el 3 y 4 de mayo de 2003. Ha sido miembro de la "Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia" y de la "Junta Episcopal Pro V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús".