En socorro del hombre herido

Mons. Jaume PujolMons. Jaume Pujol     He contemplado una fotografía impresionante. Aparece el papa Francisco bendiciendo una escultura que representa a una mujer tumbada en un banco callejero, a la que no se ve la cara ni el cuerpo, hay que adivinarlo bajo una manta. La obra, del canadiense Timothy Schmalz, se titula “Jesús sin techo”. No dice: “mujer sin techo”, sino “Jesús sin techo”.

Esta consideración de que todo ser humano necesitado es para nosotros Dios que nos pide ayuda, es la que movió a tantas personas santas de todos los siglos a entregarse a obras de caridad; la que determinó que la Iglesia fuera pionera en la asistencia hospitalaria mucho antes de que el Estado se encargara.

Es también el origen de Manos Unidas, organización nacida de la voluntad de un grupo de mujeres de Acción Católica de ser consecuentes con su fe. La presencia femenina, a veces reivindicada, no necesita serlo en Manos Unidas, en sus encuentros y proyectos. Con la sensibilidad con que las mujeres ponen para hacer las cosas, año tras año, impulsan proyectos de atención a los pobres del Tercer Mundo.

El lema para 2014 es: “Un mundo nuevo. Proyecto común”. Podemos acercarnos a él partiendo de ideas del papa Francisco, expresadas en la Evangelii Gaudium, y también en una oración que compuso él mismo para la fiesta de la Inmaculada y que leyó a los pies de la columna de la Virgen, en la plaza de España de Roma.

Dice la oración del Papa: “Ayúdanos a estar siempre atentos a la voz del Señor; que no seamos sordos al grito de los pobres; que el sufrimiento de los enfermos y de los oprimidos no nos encuentre distraídos, que la soledad de los ancianos y la indefensión de los niños no nos deje indiferentes, que amemos y respetemos siempre la vida humana”.

El evangelizador -en palabras de Francisco- es aquel que sale al encuentro del “hombre herido”. Inspirado quizá por la escena evangélica de aquel herido que permanece en la cuneta del camino de Jericó, el Papa nos pide que no pasemos de largo ante el dolor humano.

Es lo que hace Manos Unidas desde hace tantos años, con sus proyectos, que no son sólo materiales, sino que se dirigen a la persona en su conjunto, al hermano necesitado. Por ello me siento siempre muy cercano a esta bendita organización que tanto bien hace en el mundo.

+ Jaume Pujol Bacells

Arzobispo de Tarragona y primado

Mons. Jaume Pujol
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Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.