Políticos y empresarios responsables ante las desigualdades

Mons. VivesMons. Joan E. Vives     Con ocasión del 44º Foro Económico Mundial (WEF) que se celebra anualmente en Davos (Suiza), el Papa Francisco invitó a abordar la economía «con un enfoque inclusivo que tenga en cuenta la dignidad de toda persona humana y el bien común», y a tener un «renovado, profundo y amplio sentido de la responsabilidad por parte de todos». Así se dirigía el 22 de enero a 40 jefes de estado y de gobierno que participaban, junto a 2.500 economistas y empresarios procedentes de todo el mundo, a través de una carta leída por el Cardenal Presidente de Justícia y Paz, como un signo de su atención pastoral y con una aportación constructiva. Porque aunque la economía moderna ha logrado grandes avances en educación y sanidad, el Papa le reprocha que «a menudo ha comportado una amplia exclusión social».

Después del alarmante Informe hecho público por Oxfam, con su denuncia de que las 85 personas más ricas del mundo tienen el mismo dinero que los 3.500 millones de personas más pobres, las palabras del Papa Francisco se convirtieron en una mano extendida a los poderosos del planeta que, valga decirlo, parece que no saben ni cómo abordar el dramático tema de la desigualdad social ni la «indignación» creciente en todas partes. De hecho, el Papa Francisco, personalidad católica influyente en la humanidad («hombre del año», según Time), tiene una sensibilidad pastoral, que revela su cercanía a los pobres, y que habla con profundo conocimiento de las economías pobres, y por eso puede pedir una reflexión profunda sobre las causas de la crisis económica que agita al mundo, para aportar una contribución útil.

En el centro de su mensaje sitúa un clamor profético, «unas palabras fuertes«, como dice él mismo: «Es intolerable que todavía miles de personas mueran cada día de hambre, a pesar de las grandes cantidades de alimentos disponibles y, a menudo, simplemente desaprovechados. De la misma manera, no pueden dejar de impresionarnos los innumerables refugiados que buscando condiciones de vida con un mínimo de dignidad, no sólo no logran encontrar hospitalidad, sino que a menudo mueren trágicamente mientras se desplazan de un lugar a otro«. Lo asegura el Papa en congruencia con la campaña contra el hambre que impulsa Caritas Internationalis, y que él apoyó personalmente. Y es que «la mayor parte de los hombres y mujeres de nuestro tiempo siguen experimentando la inseguridad cotidiana, y no raramente con consecuencias trágicas».

Para que crezca la igualdad, es necesario algo más que el crecimiento económico, por más que lo presuponga. «Se requiere, en primer lugar, una visión trascendente de la persona» (Benedicto XVI), porque «sin la perspectiva de una vida eterna, el progreso humano en este mundo se queda sin aliento». Además, se necesitan decisiones, mecanismos y procesos encaminados a una mejor distribución de la riqueza, la creación de fuentes de empleo y la promoción integral del pobre, que va más allá de una simple mentalidad asistencial. La apertura a lo trascendente puede dar forma a una nueva mentalidad política y económica, capaz de reconducir toda la actividad económica y financiera dentro de un enfoque ético que sea verdaderamente humano. Y en esta línea, asegura que la comunidad económica internacional puede contar con muchas personas de gran honestidad e integridad personal, que se guían por nobles ideales de justicia, generosidad y atención para el auténtico desarrollo de la familia humana. Y aconseja: «que os esforcéis para que la humanidad se sirva de la riqueza y no sea gobernada por ella».

+ Joan E. Vives Sicilia

Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
Acerca de Mons. Joan E. Vives 341 Articles
Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).