Al sepulcro de los apóstoles

Mons. Alfonso MiliánMons. Alfonso Milián    Poco después de tomar posesión de esta Diócesis viajé a Roma para cumplir con la preceptiva visita ad limina apostolorum (a los umbrales o sepulcros de los apóstoles), que todos los Obispos debemos cumplir cada cinco años. Fue una grata visita por el hondo significado que tiene. Oramos en las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo, que desde antiguo han sido considerados como las columnas de la Iglesia, y mantuvimos diversos encuentros con los organismos de la Santa Sede para compartir la vida, situación y problemas de nuestras respectivas diócesis.

En aquella ocasión, mi encuentro con el papa Juan Pablo II fue muy emotivo, dado su delicado estado de salud y al comprobar, a pesar de ello, su entrega total al servicio de la Iglesia. De hecho, murió dos meses después de aquel encuentro. Cuando me acerqué a él tenía en sus manos el informe de la Diócesis que previamente le había
enviado. ¡Tenía en sus manos la diócesis de Barbastro-Monzón! Apenas pudo hablarme, pero me preguntó por los sacerdotes y los seminaristas. Salí muy edificado al verle tan limitado y sirviendo a la Iglesia hasta la extenuación.

Desde el pontificado de Benedicto XVI, los Obispos somos recibidos por el Papa por Provincias Eclesiásticas; de este modo podemos ofrecerle una visión de conjunto y pormenorizada de la situación de nuestras Iglesias en el territorio socio-cultural donde realizamos la misión de la Iglesia. A su vez, el Papa nos ofrece las directrices que
considera oportunas para nuestras Iglesias en el momento histórico que nos toca vivir.

Es un momento muy significativo e importante de la visita ad limina.

Esta visita tiene también otros significados señalados, sobre todo, el fortalecimiento de nuestra responsabilidad como sucesores de los Apóstoles y la comunión jerárquica con el Obispo de Roma y sucesor del apóstol Pedro.

Es como la visita, que se narra en el Nuevo Testamento, del apóstol Pablo a Pedro en Jerusalén permaneciendo con él quince días y compartiendo los detalles de su ministerio entre los gentiles.

La visita de nuestra Provincia Eclesiástica va a tener lugar la próxima semana, del 23 de febrero al 4 de marzo. Estoy seguro de que nuestro encuentro con el papa Francisco comportará un enriquecimiento de experiencias para él y para nosotros. ¡Qué visión más amplia debe tener el Papa de la situación actual del mundo no sólo por los informes que recibe de los Nuncios, sino, además, por las conversaciones que mantiene con todos los Obispos del mundo!

Visitaremos también los diversos dicasterios u organismos de la Santa Sede, que previamente han recibido el informe sobre la situación de la Diócesis que cada uno de los Obispos hemos enviado hace varios meses. En cada dicasterio mantendremos un diálogo, que espero será constructivo y provechoso para nuestras diócesis.

Pido, pues, a mis diocesanos que me acompañéis con vuestra oración. Sabed que os llevo a todos en el corazón: toda la Iglesia de Barbastro-Monzón peregrina conmigo a venerar los sepulcros de los Apóstoles.

Gracias por vuestra oración.

+ Alfonso Milián Sorribas
Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Alfonso Milián Sorribas
Acerca de Mons. Alfonso Milián Sorribas 101 Articles
Mons. Alfonso Milián Sorribas nació el 5 de enero de 1939 en La Cuba, provincia de Teruel y diócesis de Teruel y Albarracín. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza y fue Ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1962. En 1992 obtuvo la Licenciatura en Teología Catequética por la Facultad de Teología ‘San Dámaso’ de Madrid, con la tesina «La iniciación a la dimensión contemplativa del catequista por medio de la oración de Jesús». La segunda parte de la misma fue publicada en 1993, en la revista ‘Jesus Cáritas’ con el título «La invocación del nombre de Jesús, camino de encuentro con el Padre». Además del español, conoce el francés. Después de su ordenación, ha desempeñado los siguientes cargos: - 1962–1969:Párroco de Azaila (Teruel); - 1962–1967:Coadjutor de la Parroquia de La Puebla de Hijar (Zaragoza); - 1967–1969:Encargado de las Parroquias de Vinaceite (Teruel) y Almochuel (Zaragoza); - 1969–1983:Párroco de ‘San Pío X’ en Zaragoza; - 1970–1976:Delegado de Cáritas de Arrabal (Zaragoza); - 1978–1990:Miembro del Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1980–1981:Consiliario del Movimiento ‘Junior’; - 1982–1990:Vicario Episcopal de la Vicaría IV de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1992–1996:Delegado Diocesano de Apostolado seglar y Consiliario Diocesano del Movimiento ‘Junior’; - 1992–1998:Delegado Diocesano de Pastoral Vocacional; - 1996–2004:Vicairo Episcopal de la Vicaría II; - 1998–2004:Consiliario de ‘Manos Unidas’; - Nombrado Obispo Auxiliar de Zaragoza el 9 de noviembre de 2000 y elegido para la sede titular de Diana, recibió la ordenación Episcopal el 3 de diciembre de 2000. - El 11 de noviembre de 2004, el Nuncio Apostólico en España comunicó al Administrador Diocesano el nombramiento de Don Alfonso Milián para la sede barbastrense-montisonense, de la que tomó posesión el 19 de diciembre de 2004 en la catedral de Barbastro. - En la Conferencia Episcopal es miembro de la Comisión Episcopal de Asuntos Sociales y Obispo Delegado para Cáritas Española.