Participa en la campaña de Manos Unidas

Mons. Alfonso MiliánMons. Alfonso Milián    Hace dos meses se presentó en Madrid la campaña promovida por Cáritas Internacional para erradicar, de una vez, el hambre en nuestro mundo. Cáritas Española y Manos Unidas protagonizan esta campaña en nuestro país. El Papa ha apoyado la presentación de la misma con un mensaje televisado y, como cristianos que sabemos dónde está la fuerza que cambia al mundo, una ola de oración acompaña a las iniciativas concretas para conseguir los objetivos de la campaña.

El papa Francisco ha invitado a la Iglesia, a las instituciones públicas y a los ciudadanos a «dar voz a todas las personas que sufren silenciosamente el hambre, para que esta voz se convierta en un rugido capaz de sacudir al mundo». Ha exhortado de manera especial a la comunidad creyente a compartir con caridad cristiana y a ser promotores de una auténtica cooperación con los pobres para que lleguen a acceder al derecho a una alimentación adecuada que Dios quiere para todos.

Manos Unidas, asociación española de la Iglesia Católica para luchar contra el hambre en el mundo, propone en este año el lema «Un mundo nuevo, un objetivo común» para seguir impulsando acciones concretas que ayuden a conseguir el octavo objetivo de desarrollo del milenio, propuesto por Naciones Unidas. Este objetivo hace
hincapié en la necesidad de fomentar una alianza mundial en favor del desarrollo.

A su vez, la campaña promovida por Cáritas Internacional para erradicar el hambre del mundo pretende llevar el problema y las iniciativas a los diversos Gobiernos y al seno de las Naciones Unidas, con la intención de que los países desarrollados tomen iniciativas eficaces para ayudar a los países en vías de desarrollo. Va a ser una campaña intensa y de larga duración, que se pone como meta hacer desaparecer el hambre en el
mundo antes de que finalice el año 2025.

Es una tarea difícil porque los países ricos, no sólo no han incrementado su cooperación al desarrollo, sino que en muchos casos han disminuido la ayuda que prestaban. No obstante hay que seguir trabajando para que todos los seres humanos, sean de la nación que sean, tengan garantizados los derechos fundamentales y puedan
vivir conforme a su dignidad.

Manos Unidas es consciente que no puede resolver todos los problemas de la pobreza del mundo pero, por su experiencia a lo largo de más de cincuenta años de lucha contra el hambre, sabe que es mucho lo que se puede hacer con los donativos, grandes y pequeños, de miles de personas solidarias. Y proclama con fuerza que «toda
violación de la dignidad personal del ser humano grita venganza delante de Dios y se configura como ofensa al Creador del hombre».

Manos Unidas parte de la convicción cristiana de que todos somos hermanos.

Los cristianos, además, formamos parte de la familia de Dios por el Bautismo, somos la Iglesia, que tienen vocación de ser signo de fraternidad y busca reunir a todos en un solo Espíritu. El papa Francisco nos dice que «cada cristiano y cada comunidad estamos llamados a ser instrumentos de Dios para la liberación y promoción de los pobres, de manera que puedan integrarse plenamente en la sociedad».

Os invito a participar activamente en la campaña de Manos Unidas, con mi afecto y bendición.

+ Alfonso Milián Sorribas
Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Alfonso Milián Sorribas
Acerca de Mons. Alfonso Milián Sorribas 101 Articles
Mons. Alfonso Milián Sorribas nació el 5 de enero de 1939 en La Cuba, provincia de Teruel y diócesis de Teruel y Albarracín. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza y fue Ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1962. En 1992 obtuvo la Licenciatura en Teología Catequética por la Facultad de Teología ‘San Dámaso’ de Madrid, con la tesina «La iniciación a la dimensión contemplativa del catequista por medio de la oración de Jesús». La segunda parte de la misma fue publicada en 1993, en la revista ‘Jesus Cáritas’ con el título «La invocación del nombre de Jesús, camino de encuentro con el Padre». Además del español, conoce el francés. Después de su ordenación, ha desempeñado los siguientes cargos: - 1962–1969:Párroco de Azaila (Teruel); - 1962–1967:Coadjutor de la Parroquia de La Puebla de Hijar (Zaragoza); - 1967–1969:Encargado de las Parroquias de Vinaceite (Teruel) y Almochuel (Zaragoza); - 1969–1983:Párroco de ‘San Pío X’ en Zaragoza; - 1970–1976:Delegado de Cáritas de Arrabal (Zaragoza); - 1978–1990:Miembro del Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1980–1981:Consiliario del Movimiento ‘Junior’; - 1982–1990:Vicario Episcopal de la Vicaría IV de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1992–1996:Delegado Diocesano de Apostolado seglar y Consiliario Diocesano del Movimiento ‘Junior’; - 1992–1998:Delegado Diocesano de Pastoral Vocacional; - 1996–2004:Vicairo Episcopal de la Vicaría II; - 1998–2004:Consiliario de ‘Manos Unidas’; - Nombrado Obispo Auxiliar de Zaragoza el 9 de noviembre de 2000 y elegido para la sede titular de Diana, recibió la ordenación Episcopal el 3 de diciembre de 2000. - El 11 de noviembre de 2004, el Nuncio Apostólico en España comunicó al Administrador Diocesano el nombramiento de Don Alfonso Milián para la sede barbastrense-montisonense, de la que tomó posesión el 19 de diciembre de 2004 en la catedral de Barbastro. - En la Conferencia Episcopal es miembro de la Comisión Episcopal de Asuntos Sociales y Obispo Delegado para Cáritas Española.