Consagrados al Señor para el servicio de la Iglesia y de la humanidad

Mons. Alfonso MiliánMons. Alfonso Milián      Hoy, fiesta de la Presentación de Jesús en el templo, la Iglesia tiene un recuerdo especial en la oración para las comunidades de religiosos y religiosas dentro del contexto de la Jornada mundial de la Vida Consagrada. Conviene recordar que por el bautismo todos somos consagrados al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo y que esta fiesta, en la que contemplamos a Jesús presentado en el templo a los cuarenta días de nacer, en brazos de su Madre y acompañada por José, es muy apropiada para renovar nuestra adhesión de fe al que fue reconocido como “luz de las gentes” y Cristo Señor. Por ser la fiesta de la luz se la denomina también Candelera, en alusión a esa luz de la fe que
ilumina a los bautizados.

¡Qué feliz se sentiría María llevando en brazos a su Hijo recién nacido para ofrecerlo al Señor! ¡Qué felices os podéis sentir también hoy las madres que acudís a la celebración con vuestros hijos recién bautizados en brazos, reviviendo así la presentación del Señor!

En esta jornada damos gracias a Dios por el don de la consagración para el servicio de la Iglesia y de la humanidad, que las comunidades de religiosos y religiosas reviven y renuevan en esta ocasión, celebrando las maravillas que el Señor viene realizando a través de sus vidas entregadas en totalidad a la causa del Evangelio.

El lema de la jornada es: «La alegría del Evangelio en la vida consagrada», en sintonía con la reciente exhortación del papa Francisco. Entre todos los que nos hemos encontrado con Jesucristo hoy fijamos nuestra atención particularmente en quienes le siguen respondiendo a la vocación de vivir con radicalidad los consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia.

Desde el comienzo de la Iglesia ha habido cristianos que han respondido a la llamada de Jesucristo con esta radicalidad. En primer lugar, los Doce, a quienes constituyó apóstoles, que dejándolo todo le siguieron, como testimonian los Evangelios.

Los monjes y monjas, los religiosos y religiosas también han sido llamados a seguir a Jesús con especial dedicación, con toda su vida, con todas sus fuerzas, para el bien de la Iglesia y servicio a los hermanos.

El papa Francisco, en un encuentro con los Superiores Mayores de las Congregaciones Religiosas instó a los religiosos y religiosas a salir a las fronteras de la misión, con la fuerza evangelizadora de la vida fraterna y con la actitud de mirar la vida desde la periferia para dar con los caminos que nos sugiere hoy el Espíritu.

Demos gracias a Dios por todas las Comunidades de religiosos y religiosas que, en nuestra Diócesis, están consagrados a Dios y entregados de por vida a obras de caridad, apostolado o enseñanza. Demos gracias a Dios por los Institutos Seculares y por las Vírgenes Consagradas que, permaneciendo en el mundo, se han consagrado a Dios para transformarlo según Dios desde dentro.

Supliquemos a la Virgen María que ayude a nuestros religiosos para que por medio de ellos la alegría del Evangelio llegue a todos y nos conceda las nuevas vocaciones que necesitamos.

Con mi afecto y bendición.

+ Alfonso Milián Sorribas
Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Alfonso Milián Sorribas
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Mons. Alfonso Milián Sorribas nació el 5 de enero de 1939 en La Cuba, provincia de Teruel y diócesis de Teruel y Albarracín. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza y fue Ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1962. En 1992 obtuvo la Licenciatura en Teología Catequética por la Facultad de Teología ‘San Dámaso’ de Madrid, con la tesina «La iniciación a la dimensión contemplativa del catequista por medio de la oración de Jesús». La segunda parte de la misma fue publicada en 1993, en la revista ‘Jesus Cáritas’ con el título «La invocación del nombre de Jesús, camino de encuentro con el Padre». Además del español, conoce el francés. Después de su ordenación, ha desempeñado los siguientes cargos: - 1962–1969:Párroco de Azaila (Teruel); - 1962–1967:Coadjutor de la Parroquia de La Puebla de Hijar (Zaragoza); - 1967–1969:Encargado de las Parroquias de Vinaceite (Teruel) y Almochuel (Zaragoza); - 1969–1983:Párroco de ‘San Pío X’ en Zaragoza; - 1970–1976:Delegado de Cáritas de Arrabal (Zaragoza); - 1978–1990:Miembro del Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1980–1981:Consiliario del Movimiento ‘Junior’; - 1982–1990:Vicario Episcopal de la Vicaría IV de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1992–1996:Delegado Diocesano de Apostolado seglar y Consiliario Diocesano del Movimiento ‘Junior’; - 1992–1998:Delegado Diocesano de Pastoral Vocacional; - 1996–2004:Vicairo Episcopal de la Vicaría II; - 1998–2004:Consiliario de ‘Manos Unidas’; - Nombrado Obispo Auxiliar de Zaragoza el 9 de noviembre de 2000 y elegido para la sede titular de Diana, recibió la ordenación Episcopal el 3 de diciembre de 2000. - El 11 de noviembre de 2004, el Nuncio Apostólico en España comunicó al Administrador Diocesano el nombramiento de Don Alfonso Milián para la sede barbastrense-montisonense, de la que tomó posesión el 19 de diciembre de 2004 en la catedral de Barbastro. - En la Conferencia Episcopal es miembro de la Comisión Episcopal de Asuntos Sociales y Obispo Delegado para Cáritas Española.