Francisco y la reforma de la Iglesia

Mons. Saiz MenesesMons.  Àngel Saiz Meneses    Se explica que el joven Francisco, después de su conversión,  se dedicó a restaurar tres ruinosas ermitas de Asís. Estando en la de San Damián, le pareció oír que el Cristo de un crucifijo le hablaba y le decía: “Francisco, repara mi casa”.

Primero interpretó al pie de la letra esta invitación y se puso a hacer  de albañil, restaurando materialmente la ermita; pero en seguida comprendió que el Señor le pedía algo más: una restauración más profunda de la Iglesia y para ello se imponía un retorno al Evangelio.

He recordado este episodio tan popular de la vida de san Francisco de Asís leyendo la exhortación apostólica del Papa Francisco Evangelii gaudium (El gozo del Evangelio), publicada el 26 del pasado noviembre. Cuando en la introducción del texto se plantea la propuesta y los límites de esta Exhortación, la primera de las cuestiones que enumera es “la reforma de la Iglesia en salida misionera”.  En continuidad con el Magisterio anterior, inspirándose particularmente en la encíclicaEcclesiam Suam de Pablo VI y en el Concilio Vaticano II, nos llama a una pastoral en conversión: «Toda la renovación de la Iglesia consiste esencialmente en el aumento de la fidelidad a su vocación […] Cristo llama a la Iglesia peregrinante hacia una perenne reforma, de la que la Iglesia misma, en cuanto institución humana y terrena, tiene siempre necesidad». Es una renovación eclesial que no se puede demorar.

Terminado el Año de la Fe, el Papa nos ofrece con esta exhortación  todo un programa de reforma de la Iglesia, un proyecto de restauración de la casa de Dios en el mundo que ha de ser la Iglesia.  Los observadores han señalado que es un documento programático, que estamos en definitiva ante el programa del Papa Francisco. Y presenta este programa en comunión con los deseos de los obispos, porque en el texto realiza dos cosas a la vez: presentar a toda la Iglesia las orientaciones que formularon los obispos del Sínodo de 2012 y asumirlas él como su proyecto durante los próximos años en su ministerio de sucesor de san Pedro y obispo de Roma.

¿Cuál es, pues,  su orientación fundamental? Diría que cabe expresarlo así: reforma para la misión. “La Iglesia, hoy, ha de tener un espíritu misionero. La Iglesia tiene que salir. Salir de un cierto narcisismo, de una cierta autocontemplación”. El papa Francisco lo expresa diciendo que la Iglesia no ha de ser autorreferencial, sino que ha caminar hacia las periferias geográficas y existenciales. Debe hacer suyo el dolor del mundo, en especial el de los pobres y los excluidos. Como el santo de Asís que comenzó acercándose a los pobres y a los leprosos del entorno de su ciudad.

Francisco es el primer Papa latinoamericano de la historia de la Iglesia. Él dijo, al presentarse en la tarde de aquel 13 de marzo de 2013, que venía de lejos, “del fin del mundo”; viene de la experiencia de las Iglesias del mundo latinoamericano, nos trae su espontaneidad, su compromiso con los pobres, de su camino pastoral, que los obispos de aquel continente formularon en el Documento de Aparecida, uno de cuyos redactores fue el cardenal Bergoglio.  Nos trae algo que puede ser un bien para toda Iglesia. Recemos por él, como él mismo lo pide con mucha frecuencia.

+ Josep Àngel Saiz Meneses,

Obispo de Terrassa

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
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Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar. Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos. En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989). El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”. El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis. El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa. En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.