Llamados a ser discípulos coherente

Mons. Gerardo MelgarMons. Gerardo Melgar     Queridos diocesanos:

La Palabra de Dios de este Domingo nos presenta a tres personajes con su respectiva misión: la 1ª lectura nos presenta al Siervo de Dios con una misión importante, ser luz de las naciones y hacer presente la salvación de Dios. Por su parte, la 2ª lectura nos presenta aSan Pablo como apóstol de los gentiles cuya misión es anunciar a Jesucristo a los pueblos que no lo conocen. Finalmente, el Evangelio nos presenta a Juan el Bautista con una misión importante: anunciar y dar testimonio de Jesús para que el pueblo acoja la salvación de Dios. El salmo responsorial que proclamamos nos refiere la actitud de los tres personajes referidos: ¡aquí estoy para hacer tu voluntad!

Cada uno de nosotros hemos recibido una preciosa llamada de parte de Cristo: ser sus seguidores y discípulos. ¿Cómo? Aceptándolo a Él, su mensaje y convirtiendo nuestra vida desde lo que Él nos pide. Pero hemos recibido también una importante misión que realizar como seguidores de Cristo: ser sus testigos en medio del mundo y anunciarle a los demás. Como a San Pablo, además, se nos encomienda la misión de anunciar a Cristo en medio de un mundo increyente, indiferente a los valores evangélicos en muchas ocasiones.

¿Cómo debemos ser testigos de Cristo? Pienso que de una doble manera:

1. Con nuestra palabra: hoy tenemos que explicar a este mundo indiferente lo más elemental de nuestra fe, sin presuponer nada. Tenemos que defender la fe frente a un ambiente que se empeña en infravalorarla e, incluso, desprestigiarla queriendo reducirnos al ridículo a cuantos creemos.

2. Sobre todo, en este ambiente social, hemos de ser testigos de Jesús con nuestra vida: siendo coherentes entre lo que decimos que somos y lo que vivimos. La coherencia es el único modo creíble por medio del cual nuestros contemporáneos van a percibir el mensaje que queremos transmitirles. El testimonio cristiano ha sido siempre importante pero hoy lo es de una forma especial. A muchos de los hombres y mujeres de nuestra sociedad sólo les va llagar la llamada de Dios a través del testimonio que demos los cristianos.

No podemos olvidar que a todos se nos ha confiado la tarea de evangelizar, como parte de la Iglesia que somos. Por el Bautismo, todos somos responsables de la evangelización de nuestro mundo y todos tenemos el deber de que el mensaje salvador de Cristo llegue a todos los hombres. Seremos verdaderamente anunciadores de Jesús y su mensaje en la medida en que lo vivimos, vivimos sus valores y su estilo de vida, ante los demás.

Con la docilidad que tuvieron los tres personajes que la Palabra de Dios hoy nos presenta, cumplamos también nosotros la misión que el Señor nos ha encomendado y el compromiso que adquirimos el día de nuestro Bautismo: ser discípulos y testigos de Jesús en medio del mundo.

¡Feliz Domingo para todos!

Vuestro Obispo

+ Gerardo Melgar

Mons. Gerardo Melgar
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Mons. Gerardo Melgar Viciosa nació el 24 de Septiembre de 1948 en Cervatos de la Cueza, Provincia y Diócesis de Palencia. Cursó la enseñanza secundaria (años de Humanidades) en el Seminario Menor Diocesano de Carrión de los Condes y los estudios de Filosofía y Teología en el Seminario mayor de San José de Palencia. Fue ordenado sacerdote el 20 de Junio de 1973 por el entonces Obispo de la sede palentina, Mons. Anastasio Granados García. Fue nombrado Párroco -de 1973 a 1974- al servicio de las parroquias de Vañes, Celeda de Roblecedo, San Felices de Castillería, Herreruela de Castillería y Polentinos. Al terminar ese curso pastoral, fue enviado a Roma, donde estudió Teología en la Universidad Gregoriana, licenciándose en Teología Fundamental el 14 de junio de 1976. A su regreso a Palencia fue nombrado Coadjutor de la parroquia de San Lázaro de la capital palentina durante un año. En 1977, y hasta 1982, desempeñó el cargo de Formador y Profesor del Seminario Menor Diocesano en Carrión de los Condes, del que sería, más tarde, Rector (1982-1987). En 1983 fue nombrado miembro del equipo de Pastoral Vocacional de la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional. Al dejar el Seminario de Carrión de los Condes fue destinado, como Vicario Parroquial, a la Parroquia de San José de Palencia durante seis años (de 1987 a 1993). En 1993 fue elegido por Mons. Ricardo Blázquez Pérez para desempeñar el oficio de Vicario Episcopal de Pastoral de la Diócesis palentina, cargo en el que permanecería hasta 1998. También durante diez años (de 1995 a 2005), fue Párroco solidario de la Parroquia de San José Obrero y Coordinador de la Cura pastoral de la misma, miembro del Colegio Diocesano de Consultores (1995-2000) y vocal, por designación del Sr. Obispo, del Consejo Presbiteral Diocesano (2001-2005). En el año 2000 fue nombrado Delegado Diocesano de Pastoral Familiar hasta que, en 2005, Mons. Rafael Palmero Ramos lo eligió para desempeñar el cargo de Vicario General de la Diócesis. De 2004 a 2005 fue, además, confesor ordinario del Seminario Menor Diocesano “San Juan de Ávila” así como, de 2005 a 2008, miembro del Colegio de Consultores de la Diócesis y Profesor de Teología del Matrimonio en el Instituto Teológico del Seminario Mayor de San José (2007). En enero de 2006, y hasta septiembre de 2007, durante el periodo de sede vacante producida por el traslado de Mons. Rafael Palmero Ramos a la Diócesis de Orihuela-Alicante, fue nombrado por la Santa Sede Administrador Apostólico de la Diócesis de Palencia. El 1 de Mayo de 2008, momento en el que desempeñaba el cargo de Vicario General de la Diócesis de Palencia y era el Capellán del Noviciado de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, se hizo público su nombramiento como Obispo de Osma-Soria. El 6 de Julio de 2008 recibió de manos del entonces Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, Mons. Manuel Monteiro de Castro, la ordenación episcopal y tomó posesión canónica de la Diócesis oxomense-soriana. Ha publicado varios libros sobre el matrimonio y la familia: “Juntos cuidamos nuestro amor. Convivencias para matrimonios jóvenes”, “Madurando como Matrimonio y como Familia”, “Nos formamos como padres para educar en valores a nuestros hijos” y “Llenos de ilusión preparamos nuestro futuro como matrimonio y familia”, además de múltiples artículos y materiales de trabajo sobre la familia y la pastoral familiar. De su Magisterio episcopal, pueden destacarse las siguientes Cartas pastorales: “Sacerdotes de Jesucristo en el aquí y el ahora de nuestra historia” (2009) con motivo del Año sacerdotal, “Juan de Palafox y Mendoza. Un modelo de fe para el creyente del siglo XXI” (2010), con motivo de la beatificació, “La nueva evangelización y la familia” (2011), “Carta pastoral sobre el Seminario diocesano” (2012), “Itinerario para la evangelización de la familia” (2013), Carta pastoral “Después de la Misión diocesana Despertar a la fe” (2014). Además, ha publicado otros escritos: “La Pastoral Familiar, un proceso continuo de acompañamiento a la familia” (2009), “Los grupos parroquiales de matrimonios jóvenes” (2010), “Unidades de Acción Pastoral. Instrumentos de comunión al servicio de la evangelización” (2010). El 8 de abril de 2016, el papa Francisco lo nombró obispo de Ciudad Real, en sustitución de Antonio Ángel Algora, que renunció por edad. El 21 de mayo del mismo año tomó posesión canónica en la catedral de Santa María del Prado.