Una segunda promoción

Mons. Joan PirisMons. Joan Piris    En la Exhortación apostólica «Evangelii Gaudium» el Papa Francisco nos llama a los bautizados a vivir en un estado permanente de misión recuperando la frescura original del Evangelio, encontrando nuevos caminos y métodos creativos y no dejando las cosas como están, sino procurando crecer pastoralmente con prudencia y audacia.

He encontrado especialmente brillante un principio que el Obispo de Roma proclama pidiendo trabajar con luces largas: dice que «el tiempo es superior al espacio» y que hay que trabajar a largo plazo sin obsesionarse por resultados inmediatos. Invita a entregarse generosamente ya no desanimarse ante los posibles fracasos o los frutos escasos porque la fecundidad es muchas veces invisible, inalcanzable, y no siempre puede ser contabilizada.

En esta misma línea, cuando en la Iglesia de Lleida, hemos hecho la opción de preparar a losllamados agentes de pastoral y animadores de la comunidad, tenemos muy presente que la evangelización a la que nos envía Jesús es una carrera de fondo con un componente vocacional que debe traducirse en disponibilidad para la Misión. Pero también hace falta una formación esmerada que posibilite leer la vida desde la fe, ordinariamente proclamada, vivida y celebrada con otros: porque lo que hemos de transmitir de palabra y de obra es la fe de la Iglesia. Para este aprendizaje y experiencia en un espacio comunitario y con la necesaria profundidad teológica y pastoral, tenemos en Lleida, desde hace más de 25 años, el inestimable servicio de nuestro Instituto de Ciencias Religiosas (IREL), un servicio que nunca agradeceremos lo suficiente.

Se precisa una buena preparación para la evangelización -dice el Papa Francisco- implica un camino de diálogo y colaboración con realidades políticas, sociales, religiosas y culturales. Pide evangelizadores capaces de abrirse a la acción del Espíritu y, con su fuerza, anunciar la novedad del Evangelio con audacia, en voz alta y en todo tiempo y lugar y, muchas veces, contracorriente. Está claro que esto no se improvisa sino que pide formación. Como apunta la Exhortación a la que estamos haciendo referencia desde el principio, se trata de evangelizadores que recen y trabajen, conscientes de que la misión que se nos encomienda es una pasión por Jesús y, al mismo tiempo, una pasión por los hermanos, sobre todo por los más necesitados. En nuestras relaciones humanas hay que dar razón de nuestra esperanza, pero siempre buscando el bien de los demás, la felicidad de los demás.

Como os comuniqué el pasado noviembre, hay un grupo de dieciséis personas que han hecho este camino durante un tiempo y, ahora, queremos iniciar una segunda promoción con personas que estén dispuestas a revitalizar su fe y ponerse al servicio de los hermanos, enviados por el Obispo. Como dice el Papa: «si consigo ayudar a una sola persona a vivir mejor, eso ya justifica la entrega de mi vida».

Confiemos en que nuestras comunidades parroquiales, delegaciones o movimientos presenten a alguno de sus miembros, tras el correspondiente discernimiento compartido.

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+ Joan Piris Frígola,

Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
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Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia. En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984. CARGOS PASTORALES Ha sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste. El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año. El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.