El Niño Dios nos hace el mejor regalo

Mons. Juan José OmellaMons. Juan José Omella       Nos cuenta san Mateo que “los magos entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra” . De este hecho histórico arranca la tradición, antigua y hermosa, de hacer regalos a los chiquillos. ¡Qué noche tan nerviosa y entrañable la que va del 5 al 6 de enero, y que ha dejado en todos nosotros un recuerdo de los más bonitos que a los humanos se nos ha concedido!

Ojala no perdamos esta costumbre que, por otra parte, ya se ha extendido a todos los miembros de la familia. Hoy nos hacemos regalos todos a todos, signo del cariño, del amor de unos a otros. Pero el deseo de todos es que ese amor no se quede solamente en las fechas de navidad,sino que se viva a lo largo de todo el año. Sí, el mejor regalo que podemos hacer los padres a los hijos, los hijos a los padres, los esposos, los hermanos, es poner buena cara, sonreír aun sin ganas, pedir perdón y perdonar, tener detalles de afecto y comprensión con todos.

Y en este día grande no deberíamos perder de vista que Dios también nos hace un gran regalo que no es otro que entregarnos a su Hijo, a ese Niño recién nacido. Él es la Buena Nueva, el Evangelio que ilumina nuestra vida y guía nuestros pasos por los caminos de la paz. “El ángel dijo a los pastores: ‘No temáis, os anuncio una Buena Noticia que será de gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor” . El Evangelio es el gran regalo que Dios nos ha hecho porque es el fundamento de nuestra fe, lo que da sentido a nuestra vida, la luz de las gentes de todos los tiempos. Demos gracias, de entrada, al Niño Dios recién nacido porque nos ha hecho entrega del tesoro escondido que, todos los hijos de Dios de todos los tiempos, hemos descubierto, no por nuestros méritos sino por la gracia de Dios.

De esta manera podemos entender por qué el Papa Francisco ha dado a su reciente Exhortación Apostólica el bonito título de “El gozo del Evangelio”, en latín Evangelii gaudium? Hay que decir alto y claro que la alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que buscan a Jesús, lo encuentran, lo aman y lo siguen. El Evangelio nos habla de la ternura y de la compasión del Dios que se hace hombre por amor a los hombres, que se verán liberados del pecado, de la tristeza, del desánimo, del vacio, de la aniquilación. Y esto nos lo ha conseguido por su muerte y por su Resurrección, realidad central de todo el Evangelio. “Con Jesucristo, nos dice el Papa, siempre nace y renace la alegría”.

Voy a dedicar los próximos números de “Pueblo de Dios” a comentar algunos de los puntos más importantes de esta Exhortación papal, en la convicción de que nos dará luz y calor a todos, nos ayudará a avanzar en nuestra conversión personal y nos pondrá en situación de acoger, amar y alentar a los que nos rodean.
Con mi afecto y bendición,

+ Juan José Omella Omella
Obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño

Card. Juan Jose Omella
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Mons. Juan José Omella Omella nació en la localidad de Cretas, provincia de Teruel y archidiócesis de Zaragoza, el 21 de abril de 1946. Estudió en el Seminario de Zaragoza y en Centros de Formación de los Padres Blancos en Lovaina y Jersualén. El 20 de septiembre de 1970 recibía la ordenación sacerdotal. En su ministerio sacerdotal, trabajó como Coadjutor y como Párroco y entre 1990 y 1996 como Vicario Episcopal en la diócesis de Zaragoza. Durante un año fue misionero en Zaire. El 15 de julio de 1996 fue nombrado Obispo auxiliar de Zaragoza. Fue ordenado Obispo el 22 de septiembre de ese mismo año. El 27 de octubre de 1999 fue nombrado Obispo de la diócesis de Barbastro-Monzón, de la que tomó posesión el 12 de diciembre de 1999. Entre el 24 de agosto de 2001 y el 19 de diciembre de 2003 fue Administrador Apostólico de Huesca y entre el 19 de octubre de 2001 y el 19 de diciembre de 2003, también Administrador Apostólico de Jaca. El día 8 de abril de 2004 es nombrado Obispo de la diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño. Es miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social desde febrero de 2002. Con anterioridad, desde 2000 fue Presidente en funciones de esta misma Comisión Episcopal. Es también Consiliario Nacional de Manos Unidas.