Necesitamos oír una buena notícia

Mons. Alfonso MiliánMons. Alfonso Milián    Comienzo la carta de esta semana, que quiere ser de felicitación navideña, con las palabras del ángel a los pastores de Belén: No temáis, os anuncio una buena noticia que será de gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor.

En medio de tantos temores y de una realidad tan dura como la que estamos viviendo, necesitamos oír una buena noticia, que sea para todo el pueblo y no sólo para unos pocos. Ésta nos la trae Jesús con su nacimiento en nuestra carne. Nuestro papa Francisco, con sus gestos humildes y sus palabras llenas de comprensión, nos la ha recordado infundiéndonos ánimo para cambiar el mundo en que vivimos.

Por eso os quiero felicitar la Navidad con las primeras líneas de la carta del Papa Francisco: «La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría».

La alegría que nos trae Jesús no es una alegría pasajera, de un momento, de un día; es una alegría que penetra hasta lo más íntimo de nuestro ser, que dura siempre y que va creciendo en la medida en que la vamos comunicando. Habréis observado que la tristeza disminuye cuando compartimos nuestras penas con los demás; pero con la alegría ocurre todo lo contrario: crece cuando se comparte. «La vida ―nos dice el Papa― se acrecienta dándola y se debilita en el aislamiento y la comodidad. De hecho los que más disfrutan de la vida son los que dejan la seguridad de la orilla y se apasionan en la misión de comunicar vida a los demás. (…) No miren la vida desde el balcón, sean protagonistas».

La Buena Noticia del nacimiento de Dios en nuestra carne no nos la podemos guardar, debemos comunicarla, aun cuando corramos algunos riesgos, como nos dice el Papa: «Prefiero una iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades».

Jesús se colocó siempre entre los últimos. Lo vemos claramente en su nacimiento. Nace en un establo, pobremente, pero acompañado por el amor de su madre, María, y de José, una verdadera riqueza. Su figura de recién nacido despierta ternura, compasión y admiración. A nadie deja indiferente.

Y a nadie dejará indiferente durante su vida pública. Se acercó a los pobres, a los marginados y a los pecadores; recorrió los caminos, el Jordán, el lago de Galilea buscando el encuentro con todos, especialmente con los enfermos y los que sufrían.

Estos días adoraremos a Jesús en nuestros belenes. No nos contentemos con besar su imagen en el templo, salgamos a reconocerle y adorarle en la calle, allí donde haya una persona que sufre, porque allí está él. Y colaboremos en la Campaña de Navidad que Cáritas realiza para ayudar a los necesitados. Seamos generosos.
Si así lo hacemos, renacerá la alegría en nuestros corazones y daremos alegría a muchos hermanos.

¡Feliz y Santa Navidad!

+ Alfonso Milián Sorribas
Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Alfonso Milián Sorribas
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Mons. Alfonso Milián Sorribas nació el 5 de enero de 1939 en La Cuba, provincia de Teruel y diócesis de Teruel y Albarracín. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza y fue Ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1962. En 1992 obtuvo la Licenciatura en Teología Catequética por la Facultad de Teología ‘San Dámaso’ de Madrid, con la tesina «La iniciación a la dimensión contemplativa del catequista por medio de la oración de Jesús». La segunda parte de la misma fue publicada en 1993, en la revista ‘Jesus Cáritas’ con el título «La invocación del nombre de Jesús, camino de encuentro con el Padre». Además del español, conoce el francés. Después de su ordenación, ha desempeñado los siguientes cargos: - 1962–1969:Párroco de Azaila (Teruel); - 1962–1967:Coadjutor de la Parroquia de La Puebla de Hijar (Zaragoza); - 1967–1969:Encargado de las Parroquias de Vinaceite (Teruel) y Almochuel (Zaragoza); - 1969–1983:Párroco de ‘San Pío X’ en Zaragoza; - 1970–1976:Delegado de Cáritas de Arrabal (Zaragoza); - 1978–1990:Miembro del Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1980–1981:Consiliario del Movimiento ‘Junior’; - 1982–1990:Vicario Episcopal de la Vicaría IV de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1992–1996:Delegado Diocesano de Apostolado seglar y Consiliario Diocesano del Movimiento ‘Junior’; - 1992–1998:Delegado Diocesano de Pastoral Vocacional; - 1996–2004:Vicairo Episcopal de la Vicaría II; - 1998–2004:Consiliario de ‘Manos Unidas’; - Nombrado Obispo Auxiliar de Zaragoza el 9 de noviembre de 2000 y elegido para la sede titular de Diana, recibió la ordenación Episcopal el 3 de diciembre de 2000. - El 11 de noviembre de 2004, el Nuncio Apostólico en España comunicó al Administrador Diocesano el nombramiento de Don Alfonso Milián para la sede barbastrense-montisonense, de la que tomó posesión el 19 de diciembre de 2004 en la catedral de Barbastro. - En la Conferencia Episcopal es miembro de la Comisión Episcopal de Asuntos Sociales y Obispo Delegado para Cáritas Española.