El ejemplo de los Santos para la Vida Consagrada

Mons. Vicente Jiménez ZamoraMons. Vicente Jiménez    El pasado viernes, 1º de noviembre, celebrábamos la solemnidad de todos los Santos. Con actitud de profunda adoración nos uníamos a todos los Santos, que celebran perennemente la liturgia celestial para repetir con ellos la acción de gracias a nuestro Dios, fuente de toda santidad, por las maravillas que realiza en la historia de la salvación.

Los santos son los mejores hijos de la Iglesia. Son testigos de que Dios es amor y afirman el primado de la caridad en la vida del cristiano y de la Iglesia.

Verdaderamente toda la historia de la Iglesia es historia de santidad, animada por el único Amor que tiene su manantial en Dios. De hecho sólo la caridad sobrenatural, como la que mana siempre nuevamente del corazón de Cristo, puede explicar el prodigioso florecimiento, a través de los siglos, de órdenes, institutos religiosos
masculinos y femeninos y de otras formas de vida consagrada.

El Papa Benedicto XVI, en la encíclica Deus caritas est cita en el número 40 a algunos santos que han hecho de sus vidas un himno a Dios Amor. Menciona entre los santos más conocidos por su caridad a Juan de Dios, Camilo de Lelis, Vicente de Paúl, Luisa de Marillac, José Cottolengo, Luis Orione, Teresa de Calcuta.

Estos hombres y mujeres, que el Espíritu de Cristo ha plasmado, haciendo de ellos modelos de entrega evangélica, nos llevan a considerar la importancia de la vida consagrada como expresión y escuela de caridad. El Concilio Vaticano II ha subrayado que la imitación de Cristo en la castidad, en la pobreza y en la obediencia está totalmente orientada a alcanzar la caridad perfecta, como afirma el Decreto Prefectae caritatis, n. 1.

Los Santos y Santas fundadores son modelos de santidad y poderosa ayuda en nuestra debilidad. “Hoy más que nunca – afirmaba el Beato Papa Juan Pablo II, en Vita Consecrata, n. 39 – es necesario un renovado compromiso de santidad por parte de las personas consagradas para favorecer y sostener el esfuerzo de todo cristiano por la perfección. Es necesario suscitar en cada fiel un verdadero anhelo de santidad, un fuerte
deseo de conversión y de renovación personal en un clima de oración siempre más intensa y de solidaria acogida del prójimo, especialmente de los más necesitados”.

Volvamos la mirada y el corazón a la Virgen Santísima ejemplo para toda la vida consagrada, para que con su ayuda materna todos los consagrados y consagradas caminen rápidamente y con alegría por el camino de la santidad.

+ Vicente Jiménez Zamora

Obispo de Santander

Mons. Vicente Jiménez Zamora
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Mons. D. Vicente Jiménez Zamora nace en Ágreda (Soria) el 28 de enero de 1944. Fue ordenado sacerdote diocesano de Osma-Soria el 29 de junio de 1968. Es licenciado en Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, en Teología Moral por la Pontificia Universidad Lateranense de Roma y en Filosofía por la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino de Roma. CARGOS PASTORALES Su ministerio sacerdotal y episcopal está unido a su diócesis natal, en la que durante años impartió clases de Religión en Institutos Públicos y en la Escuela Universitaria de Enfermería, además fue profesor de Filosofía y de Teología en el Seminario Diocesano. También desempeñó los cargos de delegado diocesano del Clero (1982-1995); Vicario Episcopal de Pastoral (1988-1993); Vicario Episcopal para la aplicación del Sínodo (1998-2004) y Vicario General (2001-2004). Fue, desde 1990 hasta su nombramiento episcopal,abad-presidente del Cabildo de la Concatedral de Soria. El 12 de diciembre de 2003 fue elegido por el colegio de consultores administrador diocesano de Osma-Soria, sede de la que fue nombrado obispo el 21 de mayo de 2004. Ese mismo año, el 17 de julio, recibió la ordenación episcopal. El 27 de julio de 2007 fue nombrado Obispo de Santander y tomó posesión el 9 de septiembre de 2007. Desde el 21 de diciembre de 2014 es Arzobispo de Zaragoza, tras hacerse público el nombramiento el día 12 del mismo mes. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro del Comité Ejecutivo desde el 14 de marzo de 2017. Además, ha sido miembro de las Comisiones Episcopales para la Doctrina de la Fe (2007-2008) y Pastoral Social (2008-2011). Desde 2011 era presidente de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, tras ser reelegido para el cargo el 13 de marzo de 2014. El sábado 29 de marzo de 2014 la Santa Sede hizo público su nombramiento como miembro de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.