Acoger, dialogar y acompañar

Mons. Lluís Martínez SistachMons. Lluís Martínez Sistach     Dedico este comentario a la segunda parte de la carta pastoral Vivir la fe y edificar la comunidad cristiana, que he publicado el 24 de septiembre, fiesta de la Virgen de la Merced. Con este comentario deseo presentar la segunda parte de la carta, dedicada a la manera de poner en práctica los objetivos del Plan Pastoral, que debe inspirar la actividad diocesana.

Hablé en el anterior comentario de la necesidad de vivir la fe en el seno de una comunidad cristiana. Pero, como nos dice a menudo el papa Francisco, la comunidad no ha vivir en una especie de narcisismo colectivo. No debe mirarse sólo a sí misma, con una mirada cerrada, convertida ella misma en su única finalidad. Autorreferencial es el término que usa el Papa, como ya lo hacía cuando era arzobispo de Buenos Aires. Otra expresión – esta más gráfica- es que desea que en estas comunidades haya pastores «con olor a oveja“, que no tengan miedo de ir hacia las periferias humanas, tanto las geográficas como las existenciales.

Ir a las periferias nos pide sobre todo, a los servidores de la fe del pueblo de Dios, «acoger, dialogar y acompañar”, que es el título de uno de los capítulos de la carta pastoral, cuya segunda parte está precisamente dedica la a los tres objetivos de nuestro Plan Pastoral: el anuncio de Jesucristo hoy, la pastoral de la iniciación cristiana, la solidaridad como expresión de la fe. De acuerdo con el tema central de toda la carta -que es la dimensión eclesial de la fe-, remarco la dimensión comunitaria y eclesial de cada uno de estos tres objetivos y propongo unas actuaciones a partir de unas realidades positivas que ya trabajan en nuestro arzobispado.

Evangelizar -el primero de los objetivos- es dar testimonio de Jesucristo y debemos hacerlo eclesialmente, en comunión con la Iglesia y sus pastores. Aquí recomiendo a los diocesanos -parroquias, movimientos y entidades cristianas de todo tipo- que quieran enviar a algunos de sus miembros a seguir las sesiones de la Escuela Diocesana de Evangelización, la más joven de nuestras instituciones diocesanas, en la que tengo puesta muchas esperanzas .

Con respecto al segundo objetivo -la iniciación a la fe-, en la carta pastoral propongo centrar nuestra atención en lo que llamamos la catequesis familiar. Será objeto de revisión constante durante este curso en el trabajo de los más inmediatos responsables de orientar la pastoral diocesana. Revisaremos de forma periódica y con realismo los contenidos de la pastoral de la iniciación cristiana que hacemos para ver qué haría falta mejorar. Continuaremos consolidando el Servicio Diocesano para el Catecumenado, que es un plan de preparación de los adultos que piden el bautismo y que cada vez es más necesario.

Sobre el tercer objetivo -la solidaridad de los cristianos en estos momentos de crisis- me hago eco de la enseñanza de la primera encíclica del papa Francisco cuando dice que la fe es un bien para todos, es un bien común que no sirve únicamente para construir una ciudad eterna en el más allá, sino que nos ayuda también a edificar nuestras sociedades para que avancen hacia el futuro con esperanza. En este contexto, pido una vez más la colaboración de los cristianos con Cáritas, con las Cáritas parroquiales y con las muchas iniciativas de solidaridad que llevan a cabo numerosas instituciones religiosas y civiles. Nuestra sociedad vive un despertar de la solidaridad. Es una gran esperanza. Cuando Benedicto XVI vino a Barcelona nos pidió que fuéramos constantes en la práctica de la solidaridad, manifestando así que «la caridad es el distintivo de nuestra condición cristiana».

Hay que remarcar que es toda la comunidad diocesana, presidida por el obispo, la que realiza este servicio de solidaridad, haciendo patente -con obras y no sólo con palabras- la dimensión comunitaria y eclesial de nuestra fe.

+ Lluís Martínez Sistach

Cardenal arzobispo de Barcelona

‏@sistachcardenal

Mons. Lluís Martínez Sistach
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El Cardenal Martínez Sistach nace en Barcelona el 29 del abril de 1937. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Mayor de Barcelona entre los años 1954 y 1961. Fue ordenado sacerdote el 17 de septiembre de 1961 en Cornellá de Llobregat. Entre 1962 y 1967 cursó estudios jurídicos en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, doctorándose en Derecho Canónico y Civil. Terminados sus estudios jurídicos en Roma, fue nombrado Notario del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, cargó que ocupo desde 1967 a 1972. Desde ese mismo año y hasta 1979, fue Vicario Judicial Adjunto del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, y de 1975 a 1987, Profesor de Derecho Canónico de la Facultad de Teología de Cataluña, en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona y en el Instituto de los PP. Salesianos de Barcelona. De 1979 y 1987 fue Vicario General de la archidiócesis de Barcelona. En 1983 fue elegido Presidente de la Asociación Española de Canonistas. CARGOS PASTORALES Fue nombrado Obispo auxiliar de Barcelona el 6 de noviembre de 1987. Recibió la ordenación episcopal el 27 de diciembre de ese mismo año. Fue nombrado Obispo de Tortosa el 17 de mayo de 1991. El 20 de febrero de 1997 fue promovido a Arzobispo Metropolitano de Tarragona y el 15 de junio de 2004 a Arzobispo Metropolitano de Barcelona. El 6 de noviembre de 2015 el papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Barcelona, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 26 de diciembre del mismo año. Es Gran Canciller de la Facultad de Teología de Catalunya y de la Facultad de Filosofía de Catalunya, y Presidente de la Fundación “Escola Cristiana de Catalunya”. Creado Cardenal en el Consistorio de noviembre de 2007. En la Curia Romana es miembro, desde mayo de 2008, del Pontificio Consejo para los Laicos, del que ya era consultor desde 1996; del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos de la Iglesia, desde 2002, y desde julio de 2006, es también miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, cargo para el que fue ratificado en mayo de 2008. Desde junio de 2010 es miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede. El 9 de abril de 2013 la Generalitat de Cataluña le otorgó la Medalla de Oro. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, de la que ya fue miembro desde 1987 al 2005 y Presidente de 1990 al 2002. Formó parte del Comité Ejecutivo de 2005 al 2011, año que fue elegido Presidente de la Comisión de Liturgia para el trienio 2011-2014. Desde este último y hasta diciembre de 2015, era miembro de la Comisión Permanente.