Herramientas frente a la crisis

Mons. Alfonso MilianMons. Alfonso Milián      Celebramos hoy el DOMUND, Domingo Mundial de la propagación de la fe, mientras resuena aún el eco de la beatificación de nuestros mártires el pasado domingo.

Estas circunstancias nos invitan a tomar muy en serio la dimensión evangelizadora de la fe que profesamos. A todos nos afecta el encargo de Jesús: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación».

Más de catorce mil misioneros españoles están esparcidos por el mundo entero, siendo portadores de valores esenciales para el desarrollo humano y cristiano. Frente a la crisis económica y de los valores fundamentales que dan sentido a la vida, es urgente ofrecer el Evangelio de Cristo, que es anuncio de esperanza, reconciliación, comunión entre los seres humanos, y cercanía de Dios con su misericordia. Y hay que hacerlo con valentía y audacia, a pesar de los riesgos y dificultades que este anuncio comporta en tantos lugares.

El Evangelio de Jesús nos proporciona las mejores herramientas para salir de la crisis: frente al afán de poder, el servicio; frente al afán de tener, el compartir; frente al afán de grandeza, la humildad y la sencillez; frente a la tentación de buscar los primeros puestos, hacernos servidores los unos de los otros; frente al egoísmo y el odio, el amor y el perdón; frente a la desesperación, la esperanza; frente a una vida sin sentido, la fe…

Este modo de vivir tiene un nombre: Jesucristo, que encarna el amor misericordioso de Dios nuestro Padre.

Con estas herramientas es posible hacer que desaparezcan los enfrentamientos, las hostilidades, las guerras, los atentados contra los que no piensan como uno quiere…; y aparece una nueva perspectiva: la fraternidad, considerar al otro como un don para mí, como un hermano. En esta tarea, que es propia de toda la Iglesia, están implicados de forma especial los misioneros, auténticos portadores de paz, de amor, de perdón, de desarrollo de un mundo nuevo: el Reino de Dios que Jesús predicó.

Con estos valores, vividos con ilusión y con total entrega, ofrecemos al mundo, en estos momentos de crisis, un camino practicable para salir de ella. Tenemos una misión que proporciona ilusión y ha de vivirse con entrega y satisfacción. Así colaboramos eficazmente a superar la raíz de esta crisis y de todas las que puedan presentarse. ¡Qué hermosos son los pies del mensajero que anuncia la Buena Noticia!

Hagamos una oración especial por todos los misioneros y cristianos que se encuentran con serias dificultades para profesar abiertamente la fe y sobre todo por los que sufren violentos atentados que causan destrucción y muerte. Elevemos nuestra oración para que se respete el derecho a practicar libremente la religión y para que se acabe la intolerancia religiosa que algunos grupos profesan.

Seamos generosos con nuestros donativos para ayudar tantas necesidades a las que tratan de atender los misioneros.

Con mi afecto y bendición.

+ Alfonso Milián Sorribas
Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Alfonso Milián Sorribas
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Mons. Alfonso Milián Sorribas nació el 5 de enero de 1939 en La Cuba, provincia de Teruel y diócesis de Teruel y Albarracín. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza y fue Ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1962. En 1992 obtuvo la Licenciatura en Teología Catequética por la Facultad de Teología ‘San Dámaso’ de Madrid, con la tesina «La iniciación a la dimensión contemplativa del catequista por medio de la oración de Jesús». La segunda parte de la misma fue publicada en 1993, en la revista ‘Jesus Cáritas’ con el título «La invocación del nombre de Jesús, camino de encuentro con el Padre». Además del español, conoce el francés. Después de su ordenación, ha desempeñado los siguientes cargos: - 1962–1969:Párroco de Azaila (Teruel); - 1962–1967:Coadjutor de la Parroquia de La Puebla de Hijar (Zaragoza); - 1967–1969:Encargado de las Parroquias de Vinaceite (Teruel) y Almochuel (Zaragoza); - 1969–1983:Párroco de ‘San Pío X’ en Zaragoza; - 1970–1976:Delegado de Cáritas de Arrabal (Zaragoza); - 1978–1990:Miembro del Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1980–1981:Consiliario del Movimiento ‘Junior’; - 1982–1990:Vicario Episcopal de la Vicaría IV de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1992–1996:Delegado Diocesano de Apostolado seglar y Consiliario Diocesano del Movimiento ‘Junior’; - 1992–1998:Delegado Diocesano de Pastoral Vocacional; - 1996–2004:Vicairo Episcopal de la Vicaría II; - 1998–2004:Consiliario de ‘Manos Unidas’; - Nombrado Obispo Auxiliar de Zaragoza el 9 de noviembre de 2000 y elegido para la sede titular de Diana, recibió la ordenación Episcopal el 3 de diciembre de 2000. - El 11 de noviembre de 2004, el Nuncio Apostólico en España comunicó al Administrador Diocesano el nombramiento de Don Alfonso Milián para la sede barbastrense-montisonense, de la que tomó posesión el 19 de diciembre de 2004 en la catedral de Barbastro. - En la Conferencia Episcopal es miembro de la Comisión Episcopal de Asuntos Sociales y Obispo Delegado para Cáritas Española.