Evangelizar no es hacer proselitismo

Mons. Lluís Martínez SistachMons. Lluís Martínez Sistach     El papa Francisco ha publicado un mensaje con motivo de la Jornada Mundial de las Misiones que celebramos hoy. Lo dio a conocer en una fiesta muy significativa para las misiones, la fiesta de Pentecostés, que señala el inicio de la expansión misionera de la Iglesia, por obra del Espíritu Santo.

Destaca en el mensaje papal la cuestión de que no debe confundirse la evangelización con una forma de proselitismo. Con la palabra proselitismo se entiende una propuesta de la fe que coacciona la libertad de la persona a la cual se propone la fe o se pide la adhesión a la fe, a cambio de la concesión de determinadas ventajas materiales o de carácter social.

Dado que es imposible comentar todas las reflexiones del mensaje en este artículo, me limitaré a este aspecto, que me parece muy actual y necesario.

«El impulso misionero -dice Francisco- es una señal clara de la madurez de una comunidad eclesial”. No es tampoco un aspecto secundario de la vida cristiana, sino un aspecto esencial. Por eso pide el Papa que «se dé relieve a la dimensión misionera en los programas pastorales y formativos”. Me complace recordar que esta dimensión evangelizadora ha estado muy presente en los últimos planes pastorales -también en el actual- que hemos elaborado entre todos en nuestra archidiócesis.

Ahora bien, hoy hay personas que piensan que proponer la verdad del Evangelio es violentar la libertad. Francisco recoge unas palabras de Pablo en las que reconoce que «sería un error imponer cualquier cosa a la conciencia de nuestros hermanos, pero proponer a esa conciencia la verdad evangélica y la salvación ofrecida por Jesucristo con plena claridad y con absoluto respeto hacia las opciones libres que luego pueda hacer… es un homenaje a esta libertad”.

Y concluye este punto diciendo que «siempre tenemos que tener el valor y la alegría de proponer, con respeto, el encuentro con Cristo, de hacernos heraldos de su Evangelio. Jesús ha venido entre nosotros para mostrarnos el camino de la salvación y nos ha confiado la misión de darlo a conocer a todos, hasta los confines de la tierra”.

Hoy toda la tierra es campo de misión. El papa Francisco alaba a los misioneros y las misioneras que marchan lejos de su tierra y de su cultura para dar testimonio de Cristo. Y alaba también a las Iglesias jóvenes que envían misioneros a los países de antigua tradición cristiana. En todas partes los misioneros hacen obra de evangelización y, haciéndola, hacen también una obra de elevación social y cultural.

Evangelizar no es un acto aislado, individual o privado, sino que es siempre un acto eclesial, un acto de Iglesia. Todo cristiano está llamado a ser misionero: los misioneros y las misioneras -entre los que son cada vez más numerosos los laicos – son una verdadera esperanza para la Iglesia y para el mundo.

El Santo Padre Francisco repite una vez más que la Iglesia «no es una organización asistencial, una empresa o una ONG, sino que es una comunidad de personas, animadas por el Espíritu Santo, que han vivido y viven la maravilla del encuentro con Jesucristo y que quieren compartir esta experiencia de profunda alegría”. Así es como debemos vivir este DOMUND del Año de la Fe.

+ Lluís Martínez Sistach

Cardenal arzobispo de Barcelona

Mons. Lluís Martínez Sistach
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El Cardenal Martínez Sistach nace en Barcelona el 29 del abril de 1937. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Mayor de Barcelona entre los años 1954 y 1961. Fue ordenado sacerdote el 17 de septiembre de 1961 en Cornellá de Llobregat. Entre 1962 y 1967 cursó estudios jurídicos en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, doctorándose en Derecho Canónico y Civil. Terminados sus estudios jurídicos en Roma, fue nombrado Notario del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, cargó que ocupo desde 1967 a 1972. Desde ese mismo año y hasta 1979, fue Vicario Judicial Adjunto del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, y de 1975 a 1987, Profesor de Derecho Canónico de la Facultad de Teología de Cataluña, en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona y en el Instituto de los PP. Salesianos de Barcelona. De 1979 y 1987 fue Vicario General de la archidiócesis de Barcelona. En 1983 fue elegido Presidente de la Asociación Española de Canonistas. CARGOS PASTORALES Fue nombrado Obispo auxiliar de Barcelona el 6 de noviembre de 1987. Recibió la ordenación episcopal el 27 de diciembre de ese mismo año. Fue nombrado Obispo de Tortosa el 17 de mayo de 1991. El 20 de febrero de 1997 fue promovido a Arzobispo Metropolitano de Tarragona y el 15 de junio de 2004 a Arzobispo Metropolitano de Barcelona. El 6 de noviembre de 2015 el papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Barcelona, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 26 de diciembre del mismo año. Es Gran Canciller de la Facultad de Teología de Catalunya y de la Facultad de Filosofía de Catalunya, y Presidente de la Fundación “Escola Cristiana de Catalunya”. Creado Cardenal en el Consistorio de noviembre de 2007. En la Curia Romana es miembro, desde mayo de 2008, del Pontificio Consejo para los Laicos, del que ya era consultor desde 1996; del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos de la Iglesia, desde 2002, y desde julio de 2006, es también miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, cargo para el que fue ratificado en mayo de 2008. Desde junio de 2010 es miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede. El 9 de abril de 2013 la Generalitat de Cataluña le otorgó la Medalla de Oro. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, de la que ya fue miembro desde 1987 al 2005 y Presidente de 1990 al 2002. Formó parte del Comité Ejecutivo de 2005 al 2011, año que fue elegido Presidente de la Comisión de Liturgia para el trienio 2011-2014. Desde este último y hasta diciembre de 2015, era miembro de la Comisión Permanente.