El mensaje semanal del Obispo de Cuenca

Mons. YanguasMons. Yanguas    Queridos diocesanos:

Celebramos este domingo la Jornada Mundial para la Evangelización de los Pueblos, más conocida como la jornada del Domund, de tanta tradición en nuestras diócesis españolas. La Iglesia en España se ha caracterizado a lo largo de los siglos por su empuje misionero, por los miles de religiosos, hombres y mujeres, de sacerdotes, y en nuestros días por un número creciente de laicos, que dedican su vida o parte de ella a la misión ad gentes, es decir, al anuncio del Evangelio en tierras en las que está poco extendida la Iglesia o donde su implantación todavía necesita consolidarse.

El Domund es buena ocasión para recordar algunos aspectos fundamentales de nuestra fe católica. Sabemos que el Reino de Dios es como un grano de mostaza o como un arbusto llamado a crecer y desarrollarse hasta hacer que aniden en sus ramas todas las aves del cielo (Mt 13, 31-32). Es una imagen que Jesús emplea para señalar, de una parte, la fuerza interna del Reino de Dios, la energía o dinamismo con que el Espíritu der Dios lo dilata y extiende de continuo. La Iglesia es un organismo vivo que crece sin que nada pue1da frenarlo. De otra, esta parábola de Jesús pone de relieve que el Reino de Dios, la Iglesia de Cristo, podemos decir, aunque no sean términos exactamente equivalentes, tiene dimensión universal desde el principio; encierra una tensión que la lleva a superar sus fronteras, impulsada por el mandato imperativo de Jesús: “Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos…” (Mt 28, 19). La Iglesia no puede desoír, ni siquiera por un momento, esas palabras constitutivas y manifestativas de su ser. Las dificultades de un determinado momento histórico, las contrariedades, las resistencias, las amenazas que pueda sufrir, no serán nunca suficiente motivo para que la Iglesia frene su afán apostólico o disminuya la urgencia del mandato del Señor.

 

Lo pone muy bien de relieve el lema de este año para la Jornada del Domund: Fe+Caridad=Misión. La misión de la Iglesia es el resultado de dos factores que son la fe y la caridad. A una fe viva y a una caridad ardiente sigue, necesariamente, una actividad misionera intensa, amplia, que atrae y contagia. Si, por el contrario, la fe languidece y la caridad se enfría, la misión se resiente gravemente. La historia de la Iglesia nos enseña que los periodos de fe viva y de amor vibrante han sido siempre tiempos de florecimiento y de expansión.

La ecuación Fe+Caridad=Misión es válida para la Iglesia universal, para las iglesias particulares, para cada comunidad cristiana y para cada uno de los fieles cristianos. El Papa Francisco, en su Mensaje para la Jornada de este  Año de la Fe que está cercano a concluir, ha recordado que la fe es don precioso para los hombres, pero es un don que hay que dar a conocer para que pueda ser acogido con una respuesta valiente y agradecida. Y es un don para todos los hombres. De ahí la responsabilidad de cada uno y de cada comunidad en el anuncio del Evangelio: forma parte de nuestra condición de discípulos de Cristo y es un compromiso para toda la Iglesia, cuyo cumplimiento es señal clara de  madurez en la fe y en la caridad.

La Jornada del Domund es buen momento para agradecer la generosidad y entrega de tantos misioneros salidos de nuestras comunidades que, esparcidos por todo el mundo, anuncian el Evangelio de Jesucristo. Agradecimiento que acompañamos con nuestra oración. Os animo también a ser generosos con la limosna de la caridad. Por más que la difícil situación económica sea una dura realidad,  para muchos hermanos de tierras de misión, nuestra pobreza sigue siendo abundancia.

+ José María Yanguas

Obispo de Cuenca

Mons. José María Yanguas
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Mons. José María Yanguas Sanz nació el 26 de octubre de 1947 en Alberite de Iregua (La Rioja), diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño. Siguió los estudios eclesiásticos en el Seminario diocesano y el 19 de junio de 1972 fue ordenado sacerdote en Logroño al servicio de la misma diócesis. En 1971 inició en Pamplona los esutdios de Filosofía y en el 1974 los de Teología en la respectiva Facultad de la Universidad de Navarra, obteniendo en el 1978 el doctorado en Teología y en el 1991 el de Filosofía en la misma universidad. Ha trabajado como Capellán y Profesor de Teología de los esudiantes de diversas Facultades Civiles de la Universidad de Navarra (1972-1978; 1980-1986), Secretario del Departamento de Teología para Universitarios (1976-1978), Capellán militar (1978-1980), Profesor de Teología Dogmática (1976-1981), Profesor de Ética y de Teología Moral (1981-1989), Miembro del Comité de Dirección de la revista Scripta Theologica (1982-1986), Director de Investigación de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra y Profesor Asociado de Ética de la Facultad Eclesiástica de Filosofía (1988-1989), Oficial de la Congregación para los Obispos (1989-2005) y Profesor Visitante de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (1990-2005). En Roma ha sido Capellán de las Hermanas de la Sagrada Familia de Spoleto y ha colaborado pastoralmente en la Parroquia de Santa María de la Divina Providencia (1990-2005). El 20 de abril de 2001 fue nombrado Prelado de Honor de Su Santidad. Ha publicado numerosos artículos en las revistas Scripta Teologica y Annales Teologici; en las “Actas de Congresos y Simposios de Teología”, Pamplona, 1985, y Roma, Cittá Nuova Editrice, 1986, 1988. Es autor de los siguientes libros: - Pneumatología de San Basilio. La divinidad del Espíritu Santo y su consustancialidad con el Padre y el Hijo, Eunsa, Pamplona, 1983; - Constitutionis Pastoralis Gaudium et Spes sinopsis histórica: De Ecclesia et vocatione hominis, Pamplona, 1985; - La intención fundamental. El pensamiento de Dietrich von Hildebrand: contribución al estudio de un concepto moral clave, Barcelona, 1994. Además de español habla francés, inglés, italiano y alemán. Nombrado Obispo de Cuenca el 23 de diciembre de 2005, recibió la Ordenación Episcopal y tomó posesión de la Sede de Cuenca, en la Catedral, el 25 de febrero de 2006, de manos del Excmo. y Rvmo. Mons. Antonio Cañizares Llovera, Arzobispo de Toledo. Es miembro de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe y de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la CEE (Conferencia Episcopal Española).