Preparando el Domund

Mons. Antonio AlgoraMons. Antonio Algora      ¿Por qué esta Jornada Misionera que es el Día del Domund? La respuesta es sencilla: por su carácter Católico, Universal. Huyendo de cualquier particularismo, en este domingo, todas las iglesias, las diócesis que estamos extendidas por más de las doscientas naciones en los cinco continentes, miramos al Papa y nos solidarizamos con su misión de Pastor Universal, rezamos por sus responsabilidades, caemos en la cuenta de lo importante que es rezar para que haya abundantes misioneros que le ayuden en cumplir con el mandato apostólico, y, llenos de sorpresa y de admiración, reconocemos lo que somos: ¡la Iglesia Católica!: la familia de los hijos de Dios que Jesucristo ha reunido a lo largo de la historia humana y a la que nosotros tenemos el privilegio de pertenecer por su gracia y misericordia. Unos, con cientos de años de cristianismo, y las iglesias que llamamos jóvenes, como recién nacidas, necesitadas de muchos y especiales cuidados. Ah y todos reunidos por el Sucesor de Pedro, cabeza y piedra fundamental.

Si adelanto una semana el hablar del Domund es por la necesidad de ir bien preparados a la celebración de la eucaristía del próximo domingo, para contribuir con nuestros donativos a la expansión evangelizadora que tienen a su cargo las Obras Misionales Pontificias. Si hay algo que no nos debe avergonzar en la vida cristiana, es el hecho de pedir dinero para las misiones de la Iglesia y, en esta Jornada tan especial, en exclusiva, repito en exclusiva, para las misiones que tiene a su cargo el papa Francisco.

En muchas parroquias y comunidades religiosas se está haciendo una tarea importantísima ayudando a un misionero en concreto, para una determinada parroquia, acción solidaria y promocional. Siempre que me lo contáis en las Visitas Pastorales los Grupos de Animación Misionera (GAM), los Consejos de Economía, las Hermandades y Cofradías os lo agradezco en nombre de la Iglesia y os animo a que no dejéis de hacerlo. Hoy, sin embargo, el Día del Domund, hemos de centrar todos nuestros esfuerzos económicos en ayudar al Papa a llevar adelante su importantísima responsabilidad de Pastor de todas las iglesias, canalizando esta expresión de comunión eclesial a través de las Obras Misionales Pontificias. Su encomienda es la de sostener a las diócesis, vicariatos y realidades misioneras más pobres, y que por ello no cuentan con medios propios, unas veces porque todavía son pocos fieles y otras porque la circunstancia social de esos países es de extrema pobreza.

Esta llamada a ser universales, a estar presentes con nuestra contribución en todos los países de la tierra, debemos proclamarla con especial intensidad para que no nos quedemos solo en el aspecto económico, sino que suscitemos la inquietud juvenil de muchos chicos y chicas que vienen a nuestras catequesis, clases de Religión, celebraciones etc., y que ya desde el comienzo de su iniciación cristiana a la fe, puedan sentir la grandeza de ser varones y mujeres abiertos a la humanidad entera de ayer, hoy y mañana.

Os dejo con estas frases del Papa:  «La convicción de una fe que hace grande y plena la vida, centrada en Cristo y en la fuerza de su gracia, animaba la misión de los primeros cristianos» (Lumen fidei, 5) y «Las manos de la fe se alzan al cielo, pero a la vez edifican, en la caridad, una ciudad construida sobre relaciones, que tienen como fundamento el amor de Dios» (ib. 51). Ciertamente «fe más caridad igual a misión». Oigamos desde lo más profundo de nuestro ser la voz de Dios que nos convoca en su Iglesia a establecer unas nuevas relaciones en este planeta que habitamos, atormentado por las guerras y las divisiones, las nuevas relaciones nacidas de la fe y de la caridad.

Vuestro obispo,

† Antonio Algora

Obispo de Ciudad Real

Mons. Antonio Algora
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D. Antonio Ángel Algora Hernando nació en La Vilueña (Zaragoza), el 2 de octubre de 1.940. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Diocesano de Madrid. El 23 de diciembre de 1.967 fue ordenado de sacerdote y quedó incardinado en la que entonces era Archidiócesis de Madrid-Alcalá y hoy son tres diócesis: Madrid, Alcalá y Getafe. Desde 1968 a 1.973 fue Consiliario de las Hermandades del Trabajo en Alcalá.de Henares. Trasladado a Madrid como Consiliario de los jóvenes de Hermandades, sustituyó al fundador, D. Abundio García Román, en 1.978, como Consiliario del Centro de Madrid. El 9 de octubre de 1.984 fue nombrado Vicario Episcopal de la Vicaría VIII de la Archidiócesis de Madrid. El 20 de Julio de 1.985 fue nombrado Obispo de Teruel y Albarracín. Recibió la consagración episcopal el 29 de septiembre de ese mismo año. Su especialidad académica es la Sociología. En la Conferencia Episcopal Española es miembro del Consejo de Economía y como tal, responsable del Secretariado para el Sostenimiento Económico de la Iglesia. Además, es vocal de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, y responsable del Departamento de Pastoral Obrera.