Gloriosos mártires, testigos del Señor

Mons. Juan José OmellaMons. Juan José Omella     El día 13 de octubre serán beatificados en Tarragona 522 mártires. De entre ellos hay 4 de nuestra Diócesis:

1.- GONZALO BARRÓN NANCLARES (Fortunato), SS.CC, natural de Ollauri;
2.- FELIPE GONZÁLEZ DE HEREDIA BARAHONA, C.M.F., natural de San Asensio;
3.- LEÓN ALESANCO MAESTRO, O.S.B., natural de San Millán de la Cogolla;
4.- CLEMENTE FAUSTINO FERNÁNDEZ SÁENZ (Hernán José), F.S.C., natural de Logroño.

Os invito a dar gracia a Dios por esos nuevos beatos, por su testimonio de amor a Dios derramando su sangre en fidelidad al compromiso de adquirido el día de su bautismo y muriendo, como Cristo, perdonando a quienes les quitaron la vida.

Esta nueva beatificación de mártires españoles del siglo XX debe llenarnos de gozo. Jesús ya nos indicó que seguirle a Él comportaría dificultades, críticas, persecuciones y hasta el martirio. De una forma u otra, con unas u otras circunstancias siempre ha sido así, no tenemos más que repasar la historia de la Iglesia. Pertenecemos a una Iglesia de mártires. El beato Juan Pablo II decía en el año 2000: «Al terminar el segundo milenio, la Iglesia ha vuelto a ser de nuevo Iglesia de mártires» . Y la Conferencia Episcopal Española ha subrayado que ‘fueron muchos miles los que por entonces ofrecieron ese testimonio supremo de fidelidad La Iglesia reconoce ahora solemnemente a ese nuevo grupo como mártires de Cristo… Ellos fueron firmes y valientes testigos de la fe que nos estimulan con su ejemplo y nos ayudan con su intercesión» .

Entre esos mártires hay sacerdotes, religiosos y laicos. Todos murieron por pertenecer a la Iglesia católica y por ser fieles a la fe. No militaban en ningún partido político, ni llevaron a cabo acciones violentas. Eran hombres y mujeres que trabajaban por el bien común, por los pobres. Sus lugares de trabajo eran los colegios, las parroquias, la catequesis, las residencias de ancianos, los centros de Acción Católica… Eran mensajeros de la Buena Nueva de Jesús.

Ojalá que su ejemplo nos estimule a vivir con valentía nuestra fe y a dar testimonio de ella, aún en medio de las dificultades que podamos encontrar. Que la fe sea luz en el camino de la vida y brille de manera especial en el compromiso de caridad, especialmente con los más pobres y necesitados.

Felicitamos a las comunidades cristianas de procedencia de estos nuevos beatos. Felicitamos también a sus familiares y a las Congregaciones Religiosas a las que pertenecían.

Que intercedan por todos nosotros y nos concedan avanzar por los caminos de santidad pues esa es la meta a la que estamos llamados desde el día de nuestro bautismo.

Con mi afecto y bendición,

+ Juan José Omella Omella

Obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño

Card. Juan Jose Omella
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Mons. Juan José Omella Omella nació en la localidad de Cretas, provincia de Teruel y archidiócesis de Zaragoza, el 21 de abril de 1946. Estudió en el Seminario de Zaragoza y en Centros de Formación de los Padres Blancos en Lovaina y Jersualén. El 20 de septiembre de 1970 recibía la ordenación sacerdotal. En su ministerio sacerdotal, trabajó como Coadjutor y como Párroco y entre 1990 y 1996 como Vicario Episcopal en la diócesis de Zaragoza. Durante un año fue misionero en Zaire. El 15 de julio de 1996 fue nombrado Obispo auxiliar de Zaragoza. Fue ordenado Obispo el 22 de septiembre de ese mismo año. El 27 de octubre de 1999 fue nombrado Obispo de la diócesis de Barbastro-Monzón, de la que tomó posesión el 12 de diciembre de 1999. Entre el 24 de agosto de 2001 y el 19 de diciembre de 2003 fue Administrador Apostólico de Huesca y entre el 19 de octubre de 2001 y el 19 de diciembre de 2003, también Administrador Apostólico de Jaca. El día 8 de abril de 2004 es nombrado Obispo de la diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño. Es miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social desde febrero de 2002. Con anterioridad, desde 2000 fue Presidente en funciones de esta misma Comisión Episcopal. Es también Consiliario Nacional de Manos Unidas.