La fe vale más que la vida

Cartagena Lorca PlanesMons. José Manuel Lorca     Contemplaremos la admirable escena, por la importancia que tiene dentro del proceso de crecimiento en la confianza en Dios, donde los discípulos le piden al Señor que les aumente la fe. Este momento es el resultado de un contexto anterior, donde los discípulos intentaron echar el demonio de un hombre y no pudieron. Ante el fracaso fueron a contárselo al Señor y éste les hizo ver que les faltaba fe. Es verdad que han tenido el mejor de los maestros, cuya pedagogía ha sido contundente, porque el día a día le ha servido a Jesús para llevarles a la Voluntad de Dios. El Evangelio presenta escenas parecidas, por ejemplo, la que les sucede en medio de la tormenta del mar de Galilea, cuando, muertos de miedo, acudieron al Señor. Los discípulos acudieron en situación límite, caso típico y frecuente también hoy, cuando sientes que están agotadas tus posibilidades y en Jesús sigues encontrando la misma respuesta: nos recrimina por su falta de fe. ¡Qué importancia tiene la fe! Ellos han aprendido la eficacia de la fe y su poder extraordinario, han aprendido que se pueden fiar absolutamente de Dios. La fe, por pequeña que sea, puede conseguir cosas inimaginables.

En la primera lectura del profeta Habacuc escuchamos una palabra de esperanza para resistir a las dificultades que la vida acarrea, palabra que nos vale también a nosotros: el justo vivirá por su fe. La sabiduría de los discípulos está en que han acudido directamente a la fuente, a la seguridad de que el Maestro no les fallará. La fe es lo único que les mantendrá en pie ante la oscuridad, ya lo han experimentado y saben que Dios es el garante de sus vidas y de su misión; el que les da el coraje para caminar, sufrir, luchar y para levantarse una y otra vez.

La vocación cristiana es incomprensible sin la fe, se necesita para vivir y sin ella la vida es triste, pero quien tiene fe… lo tiene todo, su vida se iluminará con una nueva luz para poder apreciar el camino que le lleva a Dios. La fe mueve montañas, especialmente cuando nos hemos entregado a Dios ciegamente, con una adhesión total, llena de amor a su Voluntad, dejando a un lado el egoísmo y el apego a las cosas de este mundo.

Pedidle este domingo a Dios el don de la fe, que lo da gratis, que es un fantástico regalo.

Feliz domingo.

+ José Manuel Lorca Planes

Obispo de Cartagena

Mons. José Manuel Lorca
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Mons. D. José Manuel Lorca Planes nació en la localidad murciana de Espinardo, diócesis de Cartagena, el 18 de octubre de 1949. Curso los estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor "San Fulgencio“ de Murcia. Es licenciado en Teología Bíblica por la Facultad de Teología de Granada. Recibió la ordenación sacerdotal el 29 de junio de 1975. Recibió la ordenación episcopal en Teruel el 6 de marzo de 2004. Nombrado Obispo de Cartagena el 18 de julio de 2009, tomó posesión el 1 de agosto de ese mismo año. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades.