“Toda una cultura a remodelar”

Mons. Lluís Martínez SistachMons. Lluís Martínez Sistach     Ante el nuevo curso que se pone en marcha a todos los niveles académicos estas semanas, me han ayudado a reflexionar unas declaraciones del padre Adolfo Nicolás, prepósito general de la Compañía de Jesús, que –como el recordado padre Pedro Arrupe- fue muchos años misionero en Japón.

Después de haber visitado la provincia jesuítica de Castilla, dice no haber vuelto de su país a Roma con sabor amargo pero sí sorprendido, “porque la crisis es mucho más profunda de lo que pensaba y el momento actual de crisis y de ruptura es común a todos los países occidentales”.

Sostiene que “se está produciendo un cambio de modelo de sociedad y de gestión. Si no captamos esto, los remedios son un poco mecánicos”, opina. Para el superior general de los jesuitas, “es todo un pueblo y una cultura lo que hay que remodelar”, por lo que le gustaría que en los centros de enseñanza, en especial en las universidades, hubiera un mayor discernimiento para salir de esta situación.

Después de citar este concepto tan ignaciano del discernimiento, confiesa lo siguiente: “Me interesan los libros sobre el discernimiento, porque no sólo te dan información sobre un período, sino que también te hacen pensar para saber qué se puede hacer de ahora en adelante”.

Lo que el padre general propone como prioridad de esta hora es un esfuerzo de discernimiento y de creatividad, porque “sin creatividad no seremos capaces de acompañar a nadie”. Y añade que “la gente busca sabiduría”. Lo explica así: “Hasta hace poco, yo creía que esto era peculiar de Asia, porque en Asia son los sabios los que han dirigido el pensamiento. Pero veo que también se da en Europa. Tenemos que producir sabios en nuestra sociedad. Si tiene que haber cambios en nuestra educación, éstos han de estar orientados a producir sabios”.

La palabra sabio es muy elevada y podría parecer inaccesible, pero equivale a que contemos con personas dotadas de unos hábitos de reflexión, de discernimiento, de pensamiento profundo, “que supere la superficialidad en que está entrando toda nuestra sociedad”, dice el padre Adolfo Nicolás.

Sin duda este es uno de los grandes retos de esta hora, en especial en el campo de la educación. Ante un presente duro, especialmente para los jóvenes, “hemos de saber que el futuro depende de que nos pongamos en una situación creativa. En este momento la Iglesia espera de nosotros que nos dirijamos hacia la profundidad, la creatividad y la vida en el espíritu”.

En las declaraciones que comento, el superior general nos hace esta confidencia: “Esto es lo que les digo a los jesuitas jóvenes: sin creatividad no vamos a ser capaces de acompañar a nadie en la búsqueda de nuevas respuestas. Porque en nuestra formación hemos aprendido a responder a las preguntas del pasado, pero las preguntas nuevas son distintas. Hay que saber acompañar a las personas en esta búsqueda de la sabiduría y de la profundidad”. No es este un empeño menor, pero es sin duda uno de los retos fundamentales de esta hora.

 

+ Lluís Martínez Sistach

Cardenal arzobispo de Barcelona

Mons. Lluís Martínez Sistach
Acerca de Mons. Lluís Martínez Sistach 187 Articles
El Cardenal Martínez Sistach nace en Barcelona el 29 del abril de 1937. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Mayor de Barcelona entre los años 1954 y 1961. Fue ordenado sacerdote el 17 de septiembre de 1961 en Cornellá de Llobregat. Entre 1962 y 1967 cursó estudios jurídicos en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, doctorándose en Derecho Canónico y Civil. Terminados sus estudios jurídicos en Roma, fue nombrado Notario del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, cargó que ocupo desde 1967 a 1972. Desde ese mismo año y hasta 1979, fue Vicario Judicial Adjunto del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, y de 1975 a 1987, Profesor de Derecho Canónico de la Facultad de Teología de Cataluña, en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona y en el Instituto de los PP. Salesianos de Barcelona. De 1979 y 1987 fue Vicario General de la archidiócesis de Barcelona. En 1983 fue elegido Presidente de la Asociación Española de Canonistas. CARGOS PASTORALES Fue nombrado Obispo auxiliar de Barcelona el 6 de noviembre de 1987. Recibió la ordenación episcopal el 27 de diciembre de ese mismo año. Fue nombrado Obispo de Tortosa el 17 de mayo de 1991. El 20 de febrero de 1997 fue promovido a Arzobispo Metropolitano de Tarragona y el 15 de junio de 2004 a Arzobispo Metropolitano de Barcelona. El 6 de noviembre de 2015 el papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Barcelona, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 26 de diciembre del mismo año. Es Gran Canciller de la Facultad de Teología de Catalunya y de la Facultad de Filosofía de Catalunya, y Presidente de la Fundación “Escola Cristiana de Catalunya”. Creado Cardenal en el Consistorio de noviembre de 2007. En la Curia Romana es miembro, desde mayo de 2008, del Pontificio Consejo para los Laicos, del que ya era consultor desde 1996; del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos de la Iglesia, desde 2002, y desde julio de 2006, es también miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, cargo para el que fue ratificado en mayo de 2008. Desde junio de 2010 es miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede. El 9 de abril de 2013 la Generalitat de Cataluña le otorgó la Medalla de Oro. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, de la que ya fue miembro desde 1987 al 2005 y Presidente de 1990 al 2002. Formó parte del Comité Ejecutivo de 2005 al 2011, año que fue elegido Presidente de la Comisión de Liturgia para el trienio 2011-2014. Desde este último y hasta diciembre de 2015, era miembro de la Comisión Permanente.