Próxima beatificación en Tarragona de un gran grupo de mártires de la persecusión religiosa española del siglo XX

Mons. Manuel UreñaMons. Manuel Ureña     Siguiendo  el Mensaje de la Conferencia Episcopal de España con motivo de la Beatificación del año de la fe, os anuncio por segunda vez con redoblado gozo que, el domingo 13 de octubre, XXVIII del Tiempo Ordinario, se celebrará en Tarragona la beatificación de más de quinientos hermanos en la fe que dieron su vida por amor a la Verdad, que es Cristo, en diversos lugares de España, durante la persecución religiosa de los años 30 del siglo XX. Fueron muchos miles los que por entonces ofrecieron ese testimonio supremo de fidelidad.

La Iglesia reconoce ahora solemnemente a este nuevo grupo como mártires de Cristo. Según el lema de esta fiesta, ellos fueron “firmes y valientes testigos de la fe” que nos estimulan con su ejemplo y nos ayudan con su intercesión.

Con todos los obispos de las Iglesias particulares de España, invito a los católicos y a las comunidades eclesiales de nuestra archidiócesis metropolitana de Zaragoza a participar espiritualmente y, si es posible,  con presencia también física, en este magno acontecimiento de gracia.

Los mártires son aquellos cristianos que, tentados y empujados bajo pena de muerte a renegar de la Verdad, plenamente encerrada en la Palabra de Dios, y a violar las exigencias del orden moral derivado de aquélla, no sucumbieron, ayudados por la gracia de Dios, a semejante tentación y prefirieron arrostrar la muerte a seguir con vida.

Los mártires fueron siempre conscientes de que, aun siendo grandes la libertad y la vida de este mundo, solamente la libertad que se somete a la Verdad conduce a la persona humana a su verdadero bien, pues el bien de la persona consiste en estar en la Verdad y en realizar la Verdad. Lamentablemente, no todos los hombres están ni han estado nunca convencidos de que sólo en la Verdad se puede encontrar la salvación. De ahí que más de una vez la fuerza salvífica de la Verdad haya sido contestada y se haya confiado sólo a la libertad, desarraigada de toda objetividad, la tarea de decidir autónomamente lo que es bueno y lo que es malo.

Pero los mártires sí lo sabían, sí estaban convencidos de que seguir en vida conculcando la Verdad y el amor a la verdad constituye un pecado grave, que, como tal, mata el alma de quien lo comete, pues supone aceptar y hacer como bueno lo que es intrínsecamente malo. Ellos, pues, no hicieron lo política, social o culturalmente correcto, que consistía en negar la fe, sino aquello que era justo, esto es, lo conforme con la Verdad, que es precisamente el objeto de la fe, la Palabra de Dios. Bien sabían ellos que hay actos intrínsecamente perversos, esto es, actos, que no pueden nunca cometerse, pues la fuente de la moralidad de un acto no reside en la circunstancia en que se realiza ese acto, así como tampoco en la intención o en las consecuencias de dicho acto, sino en el objeto mismo del acto y, por tanto, en el ser del acto.

Demos, pues, gracias a Dios por el triunfo de la Verdad y del amor a la Verdad en los mártires. Desde hace más de dos meses tenemos completo el número de mártires que, agrupados en 33 Causas, integrarán la Beatificación del Año de la Fe el próximo 13 de octubre en Tarragona. En efecto, el día 2 del pasado mes de julio tuvo lugar la Congregación Ordinaria que estudió la última Causa de las previstas para este grupo. Son éstas las que presentaron la Positio en la Congregación para las Causas de los Santos entre 1997 y 2002. Y el viernes, día 5, se celebró la audiencia del Cardenal Prefecto con el papa Francisco, el cual autorizó la publicación de los últimos decretos de martirio. Contamos, pues, con 522 futuros beatos que se sumarán a los 1001 mártires del siglo XX en España ya canonizados o beatificados.

Las Causas han sido presentadas por las siguientes diócesis: Ávila (1); Barbastro (1); Barcelona (3); Barcelona, Madrid, Valencia, Málaga (1 con muchos miembros); Bilbao (1); Cartagena (1); Ciudad Real (1); Córdoba (1); Cuenca (1); Jaén (1); Lleida (4); Lleida y otras (1); Madrid-Alcalá (1); Madrid (7 con muchísimos miembros); Menorca (1); Sigüenza-Guadalajara y Ciudad Real (1); Tarragona (1 con 148 mártires); Teruel y otras (1); Tortosa y Toledo (1); Valencia (2).

Unámonos espiritualmente a la Beatificación del Año de la fe en Tarragona. Y oremos con la plegaria de la Beatificación:

Oh Dios, que enviaste a tu Hijo, para que muriendo y resucitando nos diese su Espíritu de amor: nuestros hermanos, mártires del siglo XX en España, mantuvieron su adhesión a Jesucristo de manera tan radical y plena que les permitiste derramar su sangre por él y con él. Danos la gracia y la alegría de la conversión para asumir las exigencias de la fe; ayúdanos, por su intercesión, y por la de la Reina de los mártires, a ser siempre artífices de reconciliación en la sociedad y a promover una viva comunión entre los miembros de tu Iglesia en España; enséñanos a comprometernos, con nuestros pastores, en la nueva evangelización, haciendo de nuestras vidas testimonios eficaces del amor a Ti y a los hermanos. Te lo pedimos por Jesucristo, el Testigo fiel y veraz, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amen

† Manuel Ureña,

 Arzobispo de Zaragoza

Mons. Manuel Ureña
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Manuel Ureña Pastor nació en Albaida (Valencia) el 4 de Marzo de 1945. Realizó sus estudios de Enseñanza Primaria en las Escuelas Nacionales de su pueblo natal. En Septiembre de 1959 ingresó en el Seminario Metropolitano de Moncada (Valencia), en donde cursó el Bachillerato Elemental y el Bachillerato Superior, y, posteriormente, el quinquenio de Estudios Eclesiásticos, obteniendo en junio de 1970 el título de Bachiller en Teología. Entre los años 1968 y 1973, cursó Estudios Superiores de Historia y de Geografía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Literaria de Valencia. En 1973 obtuvo la Licenciatura en Teología en la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca con una tesina sobre “El tema de Dios en el joven Leibnitz”. El 14 de Julio de aquel mismo año, 1973, recibió la ordenación sacerdotal en Valencia de manos del entonces Sr. Arzobispo Metropolitano, S.E. Rvdma., Mons. José María García Lahiguera. A partir de septiembre de aquel año ejerce el ministerio sacerdotal, como coadjutor, en la parroquia de Nuestra Señora del Olivar de Alacuás (Valencia) y, al mismo tiempo, imparte clases de Teología pastoral, de Teología Fundamental y de Teología de la fe en la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” de Valencia. En Septiembre de 1976 es enviado a Roma para cursar estudios superiores de Filosofía en la Pontificia Universidad de Santo Tomás. Allí obtendrá en abril de 1984 el grado de Doctor en Filosofía con una Tesis Doctoral sobre el pensamiento del filósofo neomarxista alemán Ernst Bloch titulada: “Ernst Bloch:una interpretación teleológica –inmanente de la realidad” que mereció la máxima calificación académica. En 1980, es nombrado Director del Colegio Mayor "San Juan de Ribera", de Burjasot (Valencia), y profesor de Metafísica y de Historia de la Filosofía Antigua en la Facultad de Teología de Valencia. Durante dos semestres impartiría también las asignaturas de Filosofía de la Religión y de Historia de la Filosofía medieval. En 1987 es nombrado miembro de la Blochsgesellschaft, en la entonces República Federal de Alemania. El 8 de Julio de 1988 el Papa Juan Pablo II lo nombró Obispo de la Diócesis de Ibiza, siendo consagrado el 11 de septiembre de aquel mismo año. Y, desde el 20 de abril de 1990, simultaneó su ministerio episcopal en Ibiza con el de Administrador Apostólico de la Diócesis de Menorca. En Julio de 1991, el Papa Juan Pablo II lo trasladó a la Diócesis, entonces recien creada, de Alcalá de Henares, nombrándolo, al mismo tiempo, Visitador Apostólico de los Seminarios Mayores de las provincias eclesiásticas de Andalucía y Administrador Apostólico de la Diócesis de Ibiza. En 1992, el entonces Presidente de la Conferencia Episcopal Española y Arzobispo de Zaragoza, S. E. Rvdma., Mons. Elías Yanes Álvarez, lo nombró Consiliario Nacional de la Adoración Nocturna Española, cargo que sigue ejerciendo en la actualidad. En Julio de 1998 es nombrado Obispo de la Diócesis de Cartagena, Administrador Apostólico de la diócesis de Alcalá de Henares y Gran Canciller de la Universidad Católica de Murcia. Promovido al Arzobispado de Zaragoza el 2 de abril de 2005, comenzó a ejercer aquí su ministerio de sucesión apostólica el 19 de junio del mismo año, al tiempo que era nombrado Administrador Apostólico de la diócesis de Cartagena y Gran Canciller de la Universidad San Jorge de Zaragoza. En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Pastoral Social, de Seminarios y Universidades, y del Comité Episcopal ‘Pro vita’. En la actualidad es miembro de la Comisión Episcopal de para la Doctrina de la Fe. Su investigación filosófica gira en torno al pensamiento marxista y al pensamiento postmoderno. En teología, ha trabajado bastante el pensamiento de los teólogos católicos Karl Rahner y Hans Urs von Balthasar; y, en teología protestante, ha familiarizado mucho con los teólogos protestantes Karl Barth y Dietrich Bonhoeffer. Sus trabajos científicos son ya más de 60. Y su principal publicación es el libro Ernst Bloch, ¿un futuro sin Dios? (BAC MAIOR (Madrid) 1986). Reconocimientos: Hijo Predilecto de Albaida, Medalla de Oro de la ciudad de Murcia, Defensor de Zaragoza 2008, Premio IACOM (Instituto Aragonés de Comunicación). Premio Fundación Carlos Sanz 2010. Caballero de Honor de Ntra. Sra. del Pilar. Encargos pastorales: Miembro de la Comisión de Enseñanza y Catequesis de la Conferencia Episcopal, trienios (1993-1996; 1996-1999; 1999-2002; 2002-2005; 20005-2008; 2008-2011). Miembro de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española (2011-2014). Gran Canciller de la Universidad San Jorge de Zaragoza. Doctor Honoris Causa por la Universidad Católica San Antonio de Murcia.