La homilía no es lo principal

Mons. Joan PirisMons. Joan Piris      Comentaban el otro día unas personas que se les hacía muy cuesta arriba ir a ciertas Misas porque -decían- tienes que escuchar cosas que no hay quien las aguante… y, a veces, sería mejor que no predicaran.

No es la primera vez que oigo cosas así y puede que tengan razón y todos tendremos que revisar nuestra participación en la Eucaristía para no condicionarla negativamente -también los que la presidimos-. Sin embargo, cuando celebramos la Eucaristía, sería bueno para todos (y necesario) considerar que no sólo vamos a participar en una reunión fraterna recordando el amor de Jesús, aprendiendo las lecciones que encontramos en los textos bíblicos que se proclaman y que el que predica quiere explicarnos animándonos a hacerlos vida.

La Eucaristía es más, es «memorial», actualización sacramental del acontecimiento mismo de la Pascua (muerte y resurrección de Cristo). Lo verdaderamente importante es la presencia personal del Resucitado y la posibilidad de participar (eficazmente) de su Cuerpo entregado y de su Sangre derramada, uniéndonos también nosotros a este sacrificio y a su dinamismo («Haced esto en memoria mía»), y ofreciendo con Él nuestras vidas a Dios.

«La comunidad cristiana no añade nada sino que se toma tan en serio la ofrenda sacrificial de Cristo al Padre que la hace suya y se incorpora también junto con Él para la salvación del mundo. Nuestra vida entera, con sus alegrías y fatigas, se va convirtiendo así en materia de la Eucaristía» (J. Aldazábal).

De la Eucaristía nace el nuevo pueblo de Dios que vive en comunidades bien identificadas, que atraviesan la historia reunidas alrededor del Cuerpo de Cristo y toda la vida de los seguidores de Jesús queda implicada, la personal y la comunitaria.

Además, deberíamos volvernos un poco más contemplativos y sentir también la necesidad de la adoración frecuente de Jesús en la Eucaristía, con fe respetuosa y llena de amor, con dignidad y profundidad. Esta experiencia nos da la oportunidad de percibir «su mirada» (San Juan Mª Vianney) dirigida a cada uno de nosotros y su llamada personal, como la que dirigió a Simón y Andrés, a Santiago y Juan, a Natanael cuando estaba bajo la higuera, o a Mateo en la mesa de los impuestos… Él no se cansa de llamarnos.

Dios nos ayude a hacer que este gran tesoro del que disfrutamos cada domingo (el Día que Dios resucitó a Jesús de entre los muertos) no quede «condicionado» por nada ni por nadie.

Os recuerdo que en la Iglesia de San Pedro, en el mismo centro de la ciudad de Lleida, de lunes a viernes, hay la Adoración Diurna y sería una buena cosa retirarnos a orar allí cada día un rato en silencio.

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+Joan Piris Frígola, Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
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Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia. En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984. CARGOS PASTORALES Ha sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste. El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año. El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.