Los domingos "No oímos Misa"

Mons. Joan PirisMons. Joan Piris     Hay quien sigue hablando de «oír Misa» o «asistir» a misa, pero tendríamos que reflexionar y profundizar: no se trata de oír la Misa o de escuchar, porque no es un concierto, ni tampoco es suficiente asistir, porque no es un espectáculo. Lo más adecuado y correcto es «participar», porque es una fiesta de familia.

No olvidemos que quien la preside nos dice: Dichosos los invitados a la Mesa del Señor. Somos invitados a compartir el Pan de la Palabra y el Pan de la Eucaristía (Cuerpo entregado y Sangre derramada por nosotros, bajo las apariencias del pan y del vino…, elementos que desaparecen para dar vida a quien los come). Y además, somos invitados a renovar la experiencia del encuentro con el Resucitado que va acompañada del envío en misión a hacer presente y eficaz en la vida de cada día el mismo gesto de entrega amorosa de Jesús (Hech 2, 42-46).

Lo que hacemos cada domingo es una celebración de la Eucaristía, «fuente y cumbre de toda la vida cristiana» (LG 11 y SC 10), no es únicamente un genérico «oficio sagrado» (como lo califican de manera inapropiada algunos comunicadores) o un «servicio religioso» o «culto» (que es la denominación propia y adecuada en otras Iglesias Cristianas). Más aún, en la Eucaristía, el celebrante principal (como le llaman los rituales) «preside» una comunidad que celebra, no simplemente «oficia» ante un número mayor o menor de personas…

En fin, si fuera únicamente una cuestión de lenguaje bastaría con ligeras correcciones. Pero, como se trata de un evidente déficit de evangelización y catequesis, es necesario que los seguidores de Jesús nos esforcemos en vivir y ayudar a vivir con más profundidad el «memorial» del Señor, que realiza eficazmente lo que significa. En la Eucaristía, Cristo resucitado vive y actúa.

Lo he repetido muchas veces: no se trata de una imagen (por muy venerada que sea o por muchos años de historia que tenga), o de un Paso de Semana Santa de los mil y uno que tenemos en tantos lugares de nuestra geografía (por muy artístico o monumental que resulte o por mucha devoción que inspire). Es el Señor en persona, sacramentalmente presente, que sigue diciendo: «Haced esto en memoria mía», e invitando explícitamente a reproducir constantemente «esto», su dinamismo, su amor incondicional y oblativo, su preocupación constante por acertar a cumplir la voluntad del Padre Dios en todo.

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+Joan Piris Frígola,

Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
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Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia. En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984. CARGOS PASTORALES Ha sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste. El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año. El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.