Las vírgenes halladas

Mons. Jaume PujolMons. Jaume Pujol     Muchas veces os he hablado de las vírgenes encontradas. Muchas de las patronas de nuestros pueblos entran dentro de esta categoría, porque como sabéis una virgen encontrada es una imagen de la Virgen que, según las diversas leyendas piadosas, habían sido “encontradas” tras la invasión sarracena. Según estas leyendas las tallas o imágenes se habían hecho antes de la invasión y durante ésta se habían escondido, y luego fueron encontradas en medio de prodigios por pastores o ermitaños. En nuestro país, la más popular es, sin duda la “Moreneta”, la queridísima Virgen de Montserrat.

La celebración de la fiesta de las diferentes Vírgenes encontradas se celebra el 8 de septiembre y por eso este día -o en los días cercanos- se celebran encuentros, romerías y procesiones en los muchos santuarios de las vírgenes encontradas que hay en Cataluña.

Pero hoy quisiera hablar de otro tipo de “hallazgo”; no de una imagen, sino de una persona. Sin embargo, no dejamos las imágenes porque para el corazón del pueblo estas vírgenes tienen una gran significación. Siempre han sido encontradas en medio de luces resplandecientes, símbolo de la gracia que por culpa del pecado hemos perdido y que encontramos en medio de un gran estallido de alegría. Por circunstancias diversas, a veces nos hemos separado de Dios y, sin embargo, nuestra alma lo buscaba, tal vez incluso inconscientemente. Y le buscábamos de la manera más inteligible para nosotros, a través de la Madre. Es como cuando éramos pequeños: si nos encontrábamos en dificultades lo primero que nos venía en los labios era llamar: “¡Mamá!”.

Las vírgenes encontradas siempre llevan a su Hijo en el brazo o en el regazo. Y es que buscando una persona encontramos otra. Es lo que decía nuestro gran poeta nacional, Mn. Cinto Verdaguer: “¡Quien busca a Jesús, lo encuentra en María!”.

En la Iglesia tenemos experiencias continuas de esta solicitud de María para llevarnos a Jesús y para lograr la salvación incluso los pecadores más empedernidos, si es que un día se resolvieron a invocar a María, su Madre. Lourdes y Fátima, modernamente, nos hablan de esta verdad mejor que la fantasía del poeta, a pesar de ser tan bella y tan acertada.

Nada más comenzar su Evangelio, San Mateo nos dice que el Hijo de Dios, hecho hombre, vino al mundo por María, de la cual nació Jesús (Mt 1,16). Y desde entonces, María sigue en su misma función de darnos a Jesús, haciendo nacer, crecer y desarrollarse plenamente a cada uno de los escogidos. Entre Jesucristo y nosotros, María es la mayor medianera que existe. Crecer en el amor a María es crecer en el amor a Jesús.

Y para darnos a Jesús, Dios se sirvió de María, la cual, humilde esclava del Señor, será hasta el fin del mundo quien siga formando a Cristo en nosotros. Por eso vemos que nadie va a la Virgen sin sentir, con su beso de Madre, revivir en su corazón la gracia y el amor de Jesucristo.

+ Jaume Pujol Bacells

Arzobispo de Tarragona y primado

Mons. Jaume Pujol
Acerca de Mons. Jaume Pujol 324 Articles
Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.