Humildad, mucha humildad

Mons. Gerardo MelgarMons. Gerardo Melgar     Queridos diocesanos:

Vivimos en una sociedad eminentemente competitiva. La máxima aspiración de muchas personas hoy es ver cómo escalan puestos hacia arriba, luchando por los primeros puestos a toda costa. Existe un convencimiento generalizado de que sólo los primeros son los que triunfan. Conocemos de muchos que se ofenden si, teniendo una categoría, no se les sitúa en el puesto que teóricamente y según ellos les correspondería. Muchos viven una lucha encarnizada por ascender, por tener una buena posición social, cueste lo que cueste. Además, un sinfín de personas viven de la fachada: lo que importa no es tanto lo que soy y cómo me siento sino lo que quiero que los demás piensen de mí.

Podríamos ir añadiendo otras situaciones en las que se ve claramente la lucha cotidiana que personas entablan por el poder, por escalar puestos, por ser los primeros. Sin embargo, la lógica del Evangelio y de Cristo es otra radicalmente distinta.

Cristo es Rey pero su reinado es un reinado de servicio, de amor y de paz, no un reino de poder y de los primeros puestos. El Señor nos ha dado ejemplo, no de grandiosidad y de poder sino de servicio: «echa agua en una jofaina y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido» (Jn13, 15).
Recriminó a los discípulos por discutir sobre quién sería mayor en el Reino de los Cielos (Cfr. Lc 22, 24-27).

En el Evangelio de este Domingo, ante aquellos que buscaban los primeros puestos en los banquetes, Jesús les dice que -en el Reino de Dios- los últimos serán los primeros y muchos primeros serán últimos; que todo el que se enaltece será humillado y, sin embargo, todo el que se humille será enaltecido. Este mensaje contrasta y choca con la mentalidad actual que, una vez más, exige de nosotros (seguidores de Jesús) optar, saber en qué bando queremos luchar: si entre los que buscan y luchan por ser los primeros, los que quieren que los demás les sirvan a ellos; o en el bando de los que, siguiendo a Jesús, se ponen al servicio de los demás, al servicio de los necesitados, al servicio del Evangelio, aquellos a los que no les importa lo que los demás piensen sino vivir e imitar el ejemplo que el Señor nos dio a todos de ayuda, servicio y amor mutuo.

A nosotros, creyentes del S. XXI, sólo debe importarnos seguir el ejemplo de Cristo porque sabemos que, en el Reino de Dios, muchos primeros serán últimos y muchos que aquí han sido los últimos allí será los primeros.

¡Feliz Domingo!

+ Gerardo Melgar

Obispo de Osma-Soria

Mons. Gerardo Melgar
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Mons. Gerardo Melgar Viciosa nació el 24 de Septiembre de 1948 en Cervatos de la Cueza, Provincia y Diócesis de Palencia. Cursó la enseñanza secundaria (años de Humanidades) en el Seminario Menor Diocesano de Carrión de los Condes y los estudios de Filosofía y Teología en el Seminario mayor de San José de Palencia. Fue ordenado sacerdote el 20 de Junio de 1973 por el entonces Obispo de la sede palentina, Mons. Anastasio Granados García. Fue nombrado Párroco -de 1973 a 1974- al servicio de las parroquias de Vañes, Celeda de Roblecedo, San Felices de Castillería, Herreruela de Castillería y Polentinos. Al terminar ese curso pastoral, fue enviado a Roma, donde estudió Teología en la Universidad Gregoriana, licenciándose en Teología Fundamental el 14 de junio de 1976. A su regreso a Palencia fue nombrado Coadjutor de la parroquia de San Lázaro de la capital palentina durante un año. En 1977, y hasta 1982, desempeñó el cargo de Formador y Profesor del Seminario Menor Diocesano en Carrión de los Condes, del que sería, más tarde, Rector (1982-1987). En 1983 fue nombrado miembro del equipo de Pastoral Vocacional de la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional. Al dejar el Seminario de Carrión de los Condes fue destinado, como Vicario Parroquial, a la Parroquia de San José de Palencia durante seis años (de 1987 a 1993). En 1993 fue elegido por Mons. Ricardo Blázquez Pérez para desempeñar el oficio de Vicario Episcopal de Pastoral de la Diócesis palentina, cargo en el que permanecería hasta 1998. También durante diez años (de 1995 a 2005), fue Párroco solidario de la Parroquia de San José Obrero y Coordinador de la Cura pastoral de la misma, miembro del Colegio Diocesano de Consultores (1995-2000) y vocal, por designación del Sr. Obispo, del Consejo Presbiteral Diocesano (2001-2005). En el año 2000 fue nombrado Delegado Diocesano de Pastoral Familiar hasta que, en 2005, Mons. Rafael Palmero Ramos lo eligió para desempeñar el cargo de Vicario General de la Diócesis. De 2004 a 2005 fue, además, confesor ordinario del Seminario Menor Diocesano “San Juan de Ávila” así como, de 2005 a 2008, miembro del Colegio de Consultores de la Diócesis y Profesor de Teología del Matrimonio en el Instituto Teológico del Seminario Mayor de San José (2007). En enero de 2006, y hasta septiembre de 2007, durante el periodo de sede vacante producida por el traslado de Mons. Rafael Palmero Ramos a la Diócesis de Orihuela-Alicante, fue nombrado por la Santa Sede Administrador Apostólico de la Diócesis de Palencia. El 1 de Mayo de 2008, momento en el que desempeñaba el cargo de Vicario General de la Diócesis de Palencia y era el Capellán del Noviciado de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, se hizo público su nombramiento como Obispo de Osma-Soria. El 6 de Julio de 2008 recibió de manos del entonces Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, Mons. Manuel Monteiro de Castro, la ordenación episcopal y tomó posesión canónica de la Diócesis oxomense-soriana. Ha publicado varios libros sobre el matrimonio y la familia: “Juntos cuidamos nuestro amor. Convivencias para matrimonios jóvenes”, “Madurando como Matrimonio y como Familia”, “Nos formamos como padres para educar en valores a nuestros hijos” y “Llenos de ilusión preparamos nuestro futuro como matrimonio y familia”, además de múltiples artículos y materiales de trabajo sobre la familia y la pastoral familiar. De su Magisterio episcopal, pueden destacarse las siguientes Cartas pastorales: “Sacerdotes de Jesucristo en el aquí y el ahora de nuestra historia” (2009) con motivo del Año sacerdotal, “Juan de Palafox y Mendoza. Un modelo de fe para el creyente del siglo XXI” (2010), con motivo de la beatificació, “La nueva evangelización y la familia” (2011), “Carta pastoral sobre el Seminario diocesano” (2012), “Itinerario para la evangelización de la familia” (2013), Carta pastoral “Después de la Misión diocesana Despertar a la fe” (2014). Además, ha publicado otros escritos: “La Pastoral Familiar, un proceso continuo de acompañamiento a la familia” (2009), “Los grupos parroquiales de matrimonios jóvenes” (2010), “Unidades de Acción Pastoral. Instrumentos de comunión al servicio de la evangelización” (2010). El 8 de abril de 2016, el papa Francisco lo nombró obispo de Ciudad Real, en sustitución de Antonio Ángel Algora, que renunció por edad. El 21 de mayo del mismo año tomó posesión canónica en la catedral de Santa María del Prado.