Pensamientos para la reflexión y la vida

Mons. Joan PirisMons. Joan Piris     Acabamos el curso reproduciendo estas palabras del Papa Francisco: «No hay peor pobreza material que aquella que no permite ganarse el pan y que priva de la dignidad del trabajo. El paro, la falta y la pérdida del trabajo está propagando de manera preocupante los límites de la pobreza y hay que repensar el concepto de solidaridad, como un replanteamiento global de todo el sistema, volviendo a darle su merecida ciudadanía social. Hay que volver a la centralidad del hombre, a una visión más ética de las actividades y de las relaciones humanas, porque por encima de la lógica de los negocios, de la lógica y de los parámetros del mercado, está el ser humano».

La enseñanza social de la Iglesia es más que abundante y, ahora que vamos a iniciar un nuevo curso, sería muy bueno dedicarle una especial atención dadas las circunstancias que nos rodean en estos últimos años. Adjunto algunas muestras:

«Si para el desarrollo necesitamos técnicos, es mayor aún la necesidad de pensadores de reflexión profunda que busquen un humanismo nuevo, que permita al hombre moderno hallarse a sí mismo, asumiendo los valores superiores del amor, de la amistad, de la oración y de la contemplación. De esta manera se podrá realizar, en toda su plenitud, el verdadero desarrollo, que es el paso, para cada uno y para todos, de condiciones de vida menos humanas, a condiciones más humanas» (Populorum Progressio 20).

«La regulación de la economía únicamente por la ley de mercado rompe la justicia social, porque hay numerosas necesidades humanas que no pueden ser satisfechas por el mercado» (Cat. Igl. Católica 34).

«El hecho de estar sin trabajo durante mucho tiempo, o la dependencia prolongada de la asistencia pública o privada, mina la libertad y la creatividad de la persona y sus relaciones familiares y sociales, con graves daños en el plano psicológico y espiritual. Quisiera recordar a todos, en especial a los gobernantes que se ocupan en dar un aspecto renovado al orden económico y social del mundo, que el primer capital que ha de salvaguardarse y valorar es el hombre, la persona en su integridad» (Benedicto XVI, Caritas in veritate 25).

«Entonces el Señor preguntó a Caín: ¿Dónde está tu hermano Abel? Él respondió: No lo sé. ¿Acaso soy el guardián de mi hermano? El Señor le dijo: ¿Qué has hecho? ¡La sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra!»(Génesis 4, 9-10).

«Es la hora de una nueva imaginación de la caridad, que promueva no tanto y no sólo la eficacia de las ayudas que damos, sino la capacidad de hacerse cercanos y solidarios con quien sufre, para que el gesto de ayuda sea percibido no como limosna humillante, sino como un compartir fraterno» (Novo Millennio Ineunte 50).

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+Joan Piris Frígola,

Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
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Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia. En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984. CARGOS PASTORALES Ha sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste. El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año. El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.