En vacaciones, tiempo de encuentro

Cartagena Lorca PlanesMons. José Manuel Lorca     Agosto es tiempo de vacaciones. Muchos han echado la persiana a las actividades habituales de cada día y comienzan el merecido descanso. El rostro de los niños es el que primero da la señal, por la alegría y los juegos, por sus largas horas de baño. Agosto es un tiempo para la familia, padres e hijos recuperan la posibilidad de hablar sin prisas, escuchar sus inquietudes, vivir de cerca los problemas. En las vacaciones se rompen los ritmos habituales de todo un año cargado de trabajo y responsabilidades. Pero, en vacaciones tenemos la oportunidad de replantearnos muchas cosas, recordar y revisar la vida, la manera de actuar, lo que más nos preocupa, lo que absorbe inútilmente nuestro tiempo y, sobre todo, con la serenidad estival, hablar en familia y dilucidar las soluciones y remedios que hay que poner, para que la rutina y el cansancio del día a día no puedan con todos.

Por otra parte, también sabemos que un cristiano no debe abandonar, ni en vacaciones, sus responsabilidades para los demás y para con Dios. Así que no os extrañe que os recuerde que aprovechéis este verano para renovar la decisión de estar cerca del Señor, por medio de la oración. Me atrevo a sugerir que vayáis a la Misa dominical toda la familia, juntos. Esto os hará mucho bien, os acercará tanto que sólo encontraréis palabras para dar gracias. Escuchad atentamente las lecturas de la Palabra de Dios y meditadlas en vuestro corazón, que la fe no tiene vacaciones, porque la confianza en Dios marca el ritmo de nuestras esperanzas y nos fortalece en el gozo.

Durante este mes no se publicará la reflexión dominical, por eso os dejo este himno de San Francisco de Asís, que puede acercarnos a las criaturas y reconocer en ellas al Creador: Omnipotente, altísimo, bondadoso Señor, tuyas son la alabanza, la gloria y el honor; tan sólo tú eres digno de toda bendición, y nunca es digno el hombre de hacer de ti mención. Loado seas por toda criatura, mi Señor, y en especial loado por el hermano sol, que alumbra, y abre el día, y es bello en su esplendor, y lleva por los cielos noticia de su autor. Y por la hermana luna, de blanca luz menor, y las estrellas claras, que tu poder creó, tan limpias, tan hermosas, tan vivas como son, y brillan en los cielos: ¡loado, mi Señor! Y por la hermana agua, preciosa en su candor, que es útil, casta, humilde: ¡loado mi Señor! Por el hermano fuego, que alumbra al irse el sol, y es fuerte, hermoso, alegre: ¡loado mi Señor! Y por la hermana tierra, que es toda bendición, la hermana madre tierra, que da en toda ocasión las hierbas y los frutos y flores de color, y nos sustenta y rige: ¡loado mi Señor! Y por los que perdonan y aguantan por tu amor los males corporales y la tribulación: ¡felices los que sufren en paz con el dolor, porque les llega el tiempo de la consolación! Y por la hermana muerte: ¡loado mi Señor! Ningún viviente escapa a su persecución; ¡ay si en pecado grave sorprende al pecador! ¡Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios! ¡No probarán la muerte de la condenación! Servidle con ternura y humilde corazón. Agradeced sus dones, cantad su creación. Las criaturas todas, load a mi Señor.

Feliz descanso.

+ José Manuel Lorca Planes

Obispo de Cartagena

 

Mons. José Manuel Lorca
Acerca de Mons. José Manuel Lorca 352 Articles
Mons. D. José Manuel Lorca Planes nació en la localidad murciana de Espinardo, diócesis de Cartagena, el 18 de octubre de 1949. Curso los estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor "San Fulgencio“ de Murcia. Es licenciado en Teología Bíblica por la Facultad de Teología de Granada. Recibió la ordenación sacerdotal el 29 de junio de 1975. Recibió la ordenación episcopal en Teruel el 6 de marzo de 2004. Nombrado Obispo de Cartagena el 18 de julio de 2009, tomó posesión el 1 de agosto de ese mismo año. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades.