Vacaciones y conciencia ecológica

Mons. Lluís Martínez SistachMons. Lluís Martínez Sistach     El verano y las vacaciones nos permiten tener un mayor contacto con la naturaleza. De ahí que el tema de la ecología recobre una mayor actualidad. El respeto al ambiente natural que nos rodea, al cosmos, a la creación, es un asunto de una trascendencia innegable.

A menudo se reitera la advertencia que la situación es seria y preocupante, porque la depauperación de nuestro patrimonio natural continúa avanzando en todas partes. La crisis ecológica es un problema moral, relacionado con el desarrollo técnico y científico actual, que tiene una dimensión que a largo plazo compromete seriamente la misma existencia humana.

Juan Pablo II, en una de sus encíclicas sociales, hizo esta observación: es conveniente “adquirir una mayor conciencia de que no se pueden utilizar impunemente las diversas categorías de seres, vivos o inanimados –animales, plantas, elementos naturales- de la manera que cada cual desee, según las propias exigencias económicas”. Una correcta conciencia ecológica ha de tener en cuenta la dimensión ética que ha de caracterizar siempre el desarrollo de los pueblos”.

En otro documento titulado Evangelium vitae –es decir, el Evangelio de la vida– escribió que “el hombre, llamado a cultivar y custodiar el jardín del mundo, tiene una responsabilidad específica sobre el ambiente de la vida, o sea, sobre la creación que Dios ha puesto al servicio de su dignidad personal, de su vida; y esto no sólo en lo que se refiere al presente, sino también en lo que respecta a las generaciones futuras.

Cultivar y custodiar. Son dos verbos muy expresivos. Cultivar es cuidarse de una cosa con respeto y amor. Custodiar incluye, además, el sentido de una especial protección, del ejercicio de una responsabilidad. El papa Francisco, que lleva el nombre del santo de Asís, patrono de los ecologistas, en la homilía de la misa del inicio de su pontificado –era la fiesta de San José, custodio de Jesús y de María- extendió a toda la creación esta actitud de custodiar. Lo dijo con estas palabras: “Quisiera pedir, por favor, a todos los que ocupan lugares de responsabilidad en el ámbito económico, político o social, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad: sed custodios de la creación, del designio de Dios inscrito en la naturaleza, guardianes del prójimo, del medio ambiente, no permitamos que los signos de destrucción y de muerte acompañen el camino de este mundo nuestro”.

No todos pueden hacer vacaciones, especialmente en las actuales circunstancias. El papa Francisco ha decidido permanecer en Roma durante su breve período de descanso. Ya lo hacía así cuando era arzobispo de Buenos Aires. Pero ya sea en la residencia habitual o fuera de ella, es preciso hacer de las vacaciones un tiempo de reflexión, de oración, de cultivo de la espiritualidad, un tiempo para la lectura, para la convivencia con la familia y los amigos, y sobre todo un tiempo de alabanza a Dios por haber dado a los hombres el jardín del mundo, un jardín que hemos de cultivar y no dañar de cualquier manera.

+ Lluís Martínez Sistach

Cardenal arzobispo de Barcelona

Mons. Lluís Martínez Sistach
Acerca de Mons. Lluís Martínez Sistach 187 Articles
El Cardenal Martínez Sistach nace en Barcelona el 29 del abril de 1937. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Mayor de Barcelona entre los años 1954 y 1961. Fue ordenado sacerdote el 17 de septiembre de 1961 en Cornellá de Llobregat. Entre 1962 y 1967 cursó estudios jurídicos en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, doctorándose en Derecho Canónico y Civil. Terminados sus estudios jurídicos en Roma, fue nombrado Notario del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, cargó que ocupo desde 1967 a 1972. Desde ese mismo año y hasta 1979, fue Vicario Judicial Adjunto del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, y de 1975 a 1987, Profesor de Derecho Canónico de la Facultad de Teología de Cataluña, en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona y en el Instituto de los PP. Salesianos de Barcelona. De 1979 y 1987 fue Vicario General de la archidiócesis de Barcelona. En 1983 fue elegido Presidente de la Asociación Española de Canonistas. CARGOS PASTORALES Fue nombrado Obispo auxiliar de Barcelona el 6 de noviembre de 1987. Recibió la ordenación episcopal el 27 de diciembre de ese mismo año. Fue nombrado Obispo de Tortosa el 17 de mayo de 1991. El 20 de febrero de 1997 fue promovido a Arzobispo Metropolitano de Tarragona y el 15 de junio de 2004 a Arzobispo Metropolitano de Barcelona. El 6 de noviembre de 2015 el papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Barcelona, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 26 de diciembre del mismo año. Es Gran Canciller de la Facultad de Teología de Catalunya y de la Facultad de Filosofía de Catalunya, y Presidente de la Fundación “Escola Cristiana de Catalunya”. Creado Cardenal en el Consistorio de noviembre de 2007. En la Curia Romana es miembro, desde mayo de 2008, del Pontificio Consejo para los Laicos, del que ya era consultor desde 1996; del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos de la Iglesia, desde 2002, y desde julio de 2006, es también miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, cargo para el que fue ratificado en mayo de 2008. Desde junio de 2010 es miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede. El 9 de abril de 2013 la Generalitat de Cataluña le otorgó la Medalla de Oro. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, de la que ya fue miembro desde 1987 al 2005 y Presidente de 1990 al 2002. Formó parte del Comité Ejecutivo de 2005 al 2011, año que fue elegido Presidente de la Comisión de Liturgia para el trienio 2011-2014. Desde este último y hasta diciembre de 2015, era miembro de la Comisión Permanente.