Vida ascendente, testimonio de la fe

Mons. Jaume PujolMons. Jaume Pujol     «Aunque uno viva setenta años, y el más robusto hasta ochenta, la mayor parte son fatiga inútil, porque pasan aprisa y vuelan». Con este versículo del libro de los Salmos, (90-89), Juan Pablo II quiso introducir suCarta a los Ancianos, que comienza con esta confesión: «He sentido el deseo, siendo yo también anciano, de ponerme en diálogo con vosotros».

El Papa Wojtyla continuaba diciendo, valiéndose de otro salmo (71-70): «Dios mío, me has instruido desde mi juventud, y hasta hoy relato tus maravillas, ahora, en la vejez y las canas, no me abandones Dios mío, hasta que describa tu brazo a la nueva generación tus proezas y tus victorias excelsas».

Pienso que esto es exactamente lo que hace «Vida Ascendente» («Vida Creixent» en catalán). El abanico de edad no se reduce a la franja entre los 70 y los 80 años. En esta loable iniciativa eclesial, hay quienes no llegan a los 70 y quienes sobrepasan los 80, que cada vez son más gracias a los avances de la medicina. No hay límites precisos entre madurez y ancianidad, que, por otra parte, no supone inactividad. Precisamente muchas iniciativas, como visitas a enfermos, ayuda a los desfavorecidos de la sociedad, están hoy en manos de personas maduras, muchas de ellas jubiladas de su profesión.

Digo que lo que recoge el salmista es lo que hace «Vida Ascendente» cuando le pide a Dios que le dé fuerzas para que «describa tu brazo a la nueva generación», es decir, para ser buenos transmisores de la alegría de la fe.

He tenido el gozo, como arzobispo, de numerosos encuentros con miembros de «Vida Creixent» en humildes parroquias de pueblos y en citas multitudinarias como las de Poblet y Montserrat. Os recordé que vuestro lema proclama «Formación, apostolado y amistad». Es un trípode indivisible. Tenéis la formación que os han dado vuestros estudios, las lecturas y las experiencias de la vida misma. También vuestra amistad, que sale de un corazón que ama (recordando aquella bella expresión de San Juan de la Cruz: «En el atardecer de vuestra vida seréis juzgados en el amor»). Y el deseo de hacer apostolado, que será transmitir con amor la vivencia de vuestra fe.

No es cierto que los jóvenes no valoran vuestro testimonio. Puede parecerlo, porque no reaccionan a veces como desearíamos; pero ninguna palabra dicha con amor, en el seno de una familia o de un encuentro con amigos, resulta infructuosa, aunque el fruto tarde en llegar y quizá no lo veamos nunca en nuestra vida.

Hemos de dar testimonio sin pretender imponer nada, pero sin desanimarnos; de forma amable, con la dulce persuasión del ejemplo. Los actos convencen más que las palabras, aunque éstas también son necesarias. Y la caridad, que lo supera todo, hará su efecto, conscientes de que a nosotros nos corresponde disponer la tierra, la labor de siembra y el riego, pero es Dios quien da el incremento.

Animo a que en les parroquias se formen grupos de Vida Ascendente, ya que es una manera de progresar en la formación cristiana, vivir la amistad y una vida apostólica.

+ Jaume Pujol Bacells

Arzobispo de Tarragona y primado

 

Mons. Jaume Pujol
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Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.